Christian Marxism: «The Great Martyrdom» of «Father» Aquino According to Roque Dalton (García) https://argus-a.org/publicacion/1906-marxismo-cristiano-el-gran-martirio-del-padre-aquino-segun-roque-dalton-garcia.html
Rafael Lara-Martínez
Professor Emeritus, New Mexico Tech
Desde Comala siempre…
A la memoria de Víctor Eguizábal (1952-2021), amigo y arquitecto de ideas…
¥
A Jean-Marie Foubert (1948-2025), quien hospeda la amistad…
IV.III. Atanasio Tzul, conceptos elementales
Sin ofrecer un análisis detallado del «Segundo Puño por la Tierra: Atanasio Tzul»(Agosto de 1955 – Abril de 1956) por Otto René Castillo (1936-1967), se comentan las categorías básicas que lo relacionan con el cristianismo agrícola. A la introducción sin título (dos (2) páginas numeradas, siete (7) párrafos, fechado Agosto de 1955), le prosiguen doce (XII) poemas en numeración romana y el último, «Futuro», sin número, un total de dieciocho (19) páginas, pero las dos últimas llevan el número diecisiete (17). Al igual que para los «Cantos a Anastasio Aquino» , se desglosan los conceptos elementales que enlazan la actividad política de la poesía con el cristianismo agrario. En seguida, se enumeran esas nociones fundamentales que prosiguen el «marxismo cristiano roquero», en su singularidad rural.
Atanasio Tzul era corto de estatura… (0)
La tierra para los que la trabajan…ajeno(s) a los progresos de la ciencia…sus santas manos …espera, vive, padece y resucita…(quizás) en las nuevas generaciones comprometidas…
I.
El hombre, la tierra, el surco y la semilla…Atanasio creció con un volcán…
II.
…la fe de ser mañana…vivientes ilusiones…de la semilla al fruto…
III.
Nació de la muerte y la semilla…cañonazo silvestre…
IV.
…las cruces palúdicas del rezo…
V.
- la danza…la semilla con caites…furia en los volcanes…
VI.
La tierra nuestra vieja madre…que lloró por años…
VII.
…un niño corazón de nueva clorofila…juntó las rocas a las palabras nuevas…
…de la
semilla al puño y del puño
a
la
esperanza de reunir la nieve/con las flores (Anthos)…
…un puño crece en la semilla…
porque matar por la vida, sí
es defender la esperanza!
…la danza…
VIII.
…una cruz sobre el pecho vegetal del hombre! …levantamos la sangre hasta la cumbre…
IX.
…sumergir el llanto en las arterias…besar al pájaro…hay que nombrarte cada día…
X.
…a la diestra del hambre y la miseria…de pie frente al futuro! …tierra con luceros/porque…resucitó…en la madera…
…donde cantan las flores la apagada voz de la semilla…
muriendo en cada cuerpo
porque nos crece dentro del pecho de volcanes
una erupción
de surcos y poemas!
XI.
…esperamos los últimos días del siglo…
…surco y poema,
…los padrinos tutelares
del campesino!!!
XII.
¡estás con nosotros por siempre…la esperanza y la aurora! …patria auténtica…a la diestra del Universo…siniestra del futuro! …ronda de poetas populares…tus entrañas…en nuestro cuerpo de maíz futuro.
Futuro
…tu bendito fruto
que nace entre los pobres
Bendito tú, bendito el hombre libre!
Santificado será tu nombre…alzamos nuestra creencia…
*****
El poemario aplica varios conceptos cristianos clásicos a la revuelta del «campesino guatemalteco», sin especificar su lengua materna, tal cual la omite la figura de Aquino según Dalton García. Las nociones más relevantes son los siguientes: la creencia, la «fe» en el «futuro», sin apoyo de «la ciencia…alzamos nuestra creencia»; las «cruces»; la «esperanza»; quinto mandamiento comprometido: «matar para vivir» suscita «la esperanza», ya que el acto revolucionario supone «morir y matar» como «buenas personas[1]; la resurrección en la «palabra», dura como la «piedra» (petrum/petrus/petra que edifica la comunidad poética comprometida, Mateos, 16:18); la reencarnación «en cada cuerpo» y «con nosotros por siempre»; el milenarismo, a la «espera del fin de siglo»; «a la diestra de…»; «bendito tú…» y santificado, en su «santo…nombre», etc. Casi al concluir, Castillo se persigna en el nombre «(d)el padre, el hijo y el poema». Desde la perspectiva po-Ética del presente, el pretérito equivale al porvenir utópico. Tanto «las tierras de mis antepasados (son) las tierras de mis futuros, como «mis poemas» restauran el pasado oculto. «Cantan las flores (Anthos)» la apagada voz de «las semillas».
A esta «creencia», Castillo le otorga un giro agrícola que enlaza la actividad del líder indígena guatemalteco a la siembra y a la subsistencia campesina de la comunidad, situada en un eco-sistema «en el frío de las cumbres», sin una determinación singular. Resaltan los siguientes conceptos elementales: el surco en verso y reverso; la flor (Anthos) y el poema que retoña como planta a florecer, desde la herida que entierra la semilla; acaso insinúa el florilegio o la recolección (logos) de flores (Anthos); la danza; la semilla, raíz de la poesía, de la flor y del fruto, ante todo, del «maíz»(en once (11) citas); el volcán, su erupción natal y rebelde; la Tierra madre, única alusión a la mujer, pero «la tierra es la patria»; el puño vegetal, etc.[2] En definitiva, el marxismo cristiano roquero se amalgama con la labor agrícola, arraigada en un eco-sistema indefinido.[3]
V. «Conceptos proféticos»
Antes de la clausura, durante la coronación del futuro mártir, es necesario rastrear la persistencia del marxismo cristiano de Dalton. La breve lectura de «Los Hongos» (1961-1972, La Habana – Praga – París – La Habana) reitera «la conjunción entre el mensaje religioso y normas políticas concretísimas», de acuerdo con «el profetismo bíblico».[4] La sección XII —como el número de apóstoles— asegura que «entrar al Partido Comunista a buscar a Dios es…un acto lleno de primor», mayor que «los ayunos», es decir, que las leyes eclesiásticas. Asimismo, el poeta anticipa la disidencia que lo conduce a los «pocos meses de vida». Hasta el presente, «los elegidos» …seguimos condenados como herejes», aunque «no he desentonado del todo…en las filas revolucionarias de mi país». Ya se sabe que «las dispersión de criterios culmina en la «persecución». Obviamente, la diferencia califica tanto de «oveja negra» del redil académico, así como genera «el odio de…(los) otros poetas católicos, deseosos de sobresalir (IX).
En verdad, para Dalton, no sólo la plegaria católica cobra vigencia al hablar del compromiso. Más aún, la sección IX.(i) insiste en equiparar la política contra las dictaduras militares con la «redención» que «Jesucristo» le ofrece «al género humano», al hacerse «crucificar», luego del «Vía Crucis», hasta «resucitar a los tres días». Este mismo sacrificio lo reviven «nuestros redentores actuales que mueren torturados». Sus cuerpos los desgajan cuales surcos agrarios de los cuales retoñan en semilla de la esperanza, gracias a su verde follaje. Luego se vuelven flor (Anthos). Si sus pétalos no engendran el fruto revolucionario, ni la redención socialista/comunista, es debido a que nosotros mismos «nos hemos abandonado» (Mateo 27: 46). El desamparo que hoy les concedemos a los caídos traiciona el amor por la justicia. Durante este mes de mayo-junio de 2025, la conmemoración del «martirio» de Dalton —por sus propios colegas, opuestos a la diferencia po-Ética— no debería acallar la conversión de «las cárceles clandestinas» en «hospedajes penitenciarios», ni las amenazas contra la defensa de los derechos humanos y contra el periodismo crítico del régimen.[5] Es posible que «el himno de San Ignacio de Loyola» todavía «tra(te)…de inclinar en favor nuestras/sus tropas la simpatía de Dios» (XI), ya que «los poetas americanos» deben «mantenerse…al nivel de…la raza de los ángeles» (XII).
La resolución del verdadero compromiso es simple si aclara la «ambigüedad política del cristianismo» (VI). Dalton anhela rectificar esa postura gracias a una «revolución cristiana auténtica» (II). La oración coral repite «Cordero de Dios que borra los pecados del mundo» (III), no los del «alma individual» sino de la colectividad entera (I). Este refundación de un «materialismo cristiano» implicaría reconocer que «el mal es hijo de la libertad humana» (I). Por tanto, «el Yo pecador todopoderoso» no depende sólo de la decisión personal. En cambio, a nivel social, se «aloja en las estructuras históricas…pecaminosas». Al cabo, «sé que soy universal», ya que consagro «mi» poesía a extirpar ese enlace esencial entre el «pecado» y el modo de producción de lo maligno. Esta nueva conducta la engendra «el primer estado proletario», cuyo líder, «Lenin, como Jesucristo, era una versión evolucionada…del amor»: Marxist «love is all you need».[6]
La conclusión de este apartado enumera los conceptos elementales que enlazan «el problema nuestro…de los católicos y de los comunistas», tal cual lo declara la dedicatoria. Obviamente, siempre destaca el humor que recubre esas nociones básicas del marxismo cristiano. El resumen se concentra en especificar esa correlación sin comentar las otras temáticas del poemario. (continuará)
[1]. Dalton, 1977, 31. Sin el enlace «morir y matar» no «habrá revolución» ni, menos aún, se lleva a cabo el «Arte poética, 1974» (16) que transforma las «palabras» en «hechos» guerrilleros, tal cual lo exige el compromiso de los «Ultraizquierdistas» (49). En «La violencia aquí» (58), este poemario mismo insiste en que «la violencia no será tan sólo la partera de la Historia. Será también la mamá del niño-pueblo».
[2]. Para la amistad de Dalton y Castillo, puede consultarse el ensayo de Arturo Taracena Arriola, 2009. Aunque el poemario de Castillo suceda en un eco-sistema de las tierras altas de Guatemala, se recuerda que en las tierras bajas de El Salvador, el verbo náhuat «pu(u)nia» significa «nacer, brotar», así como «reventar». Este enlace del doble sentido relaciona el «volcán» al «parto» y al «estallido». Dado el origen volcánico de Centroamérica —durante «el Cretácico Superior», para proseguir «entre el Paleoceno y el Eoceno Inferior». Luego continúa hacia el Plioceno, por lo cual este puente entre el Norte y el Sur data de «3.5 millones de años», antes de llegar a la formación actual, hacia el Plioceno— el natalicio de «nuevas generaciones…en roda de poetas populares» implica un alzamiento telúrico similar (Percy Denyer, S/fecha).
[3]. Para el caso guatemalteco, la obra consagrada de Severo Martínez Peláez confirma la ausencia de voces indígenas a todo lo largo de la Colonia y de la vida independiente, es decir, no hay una visión clara del vencido. «Hay algunos papeles escritos por los indios. Muy rara vez escritos con su propia mano o la de sus familiares, pues los indios coloniales eran monolingües y casi en su totalidad analfabetos…Los indios tenían también sus motivos para ocultar o deformar los hechos» (16). La actualización de esta investigación clásica subraya su legado que rastrea el «régimen de terror» que hereda «el Reino de Guatemala» al reprimir sin cese las revueltas en «los pueblos de indios» , siempre si visión del vencido ( Figueroa Ibarra, 48).
[4]. Dalton, «Los hongos», 1994, 507-539. Se cita la sección I, 510; consta de XII secciones, citadas entre paréntesis.
[5]. https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Felix-Ulloa-asegura-que-encarcelar-extranjeros-en-El-Salvador-es-un-servicio-de-alojamiento-penitenciario-20250506-0068.html, 06 de mayo de 2015.
[6]. Roque Dalton, 1970: 134-145. The Beetles, «All You Need Is Love», «Magical Mystery Tour», 1967.
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