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martes , 17 octubre 2017
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La Ley de  La Cigüeña

La Ley de La Cigüeña

LOCUTORA Vuelven al final del invierno a sus chimeneas de siempre, ailment a los mismos campanarios.

LOCUTOR Año tras año, cheap las cigüeñas blancas emprenden el vuelo de regreso desde África para anidar en las zonas templadas.

LOCUTORA Cuando niñas, site fueron alimentadas por sus madres. Pero el ciclo de la vida no se detiene. Y ahora, adultas, les corresponde sostener a las ancianas.

LOCUTOR Las cigüeñas viven mucho, hasta 70 años. Tal vez su longevidad se deba a que las jóvenes no las abandonan nunca. Les traen alimento y extienden sus alas sobre ellas para darles sombra y protección.

LOCUTORA Las acompañan hasta que mueren, ya viejitas, en los mismos nidos que las vieron nacer.

ROMANO ¡Este Senado decreta la “Lex Cionaria” que regirá en todo el imperio!

LOCUTORA Hace siglos, el Senado Romano aprobó la “Lex Cionaria”, la ley de la cigüeña, que obligaba a los hijos e hijas a cuidar de sus padres ancianos, siguiendo el buen ejemplo de estas generosas aves.

LOCUTOR En el mundo hay cada vez más ancianos y ancianas. Especialmente en las regiones más desarrolladas, la población mayor de 65 años ha aumentado considerablemente.

LOCUTORA En un par de generaciones, el mundo contará con 2 mil millones de personas ancianas.

LOCUTOR Aumenta la Tercera Edad y aumenta, sobre todo, el abandono a las personas de la Tercera Edad. Las últimas estadísticas indican que en la mayoría de los países de Occidente, la mitad de los ancianos y ancianas viven solos.

LOCUTORA Sus familiares los dejan en asilos y residencias. Se los quitan de encima. Son un estorbo en sus casas. Hay que darles de comer, hay que vestirlos, bañarlos…

VIEJA ¿Y yo no te daba de comer, y te vestía y te bañaba cuando eras chiquito?

LOCUTOR En España, se realizó una curiosa campaña titulada: “También los mayores creen en los Reyes Magos”. Había abuelos y abuelas que llevaban 50 ó 60 años sin recibir un regalo de nadie.

LOCUTORA Sin nada que hacer para sentirse útiles, sin nadie con quien recordar la vida, sin el cariño de su familia, abuelos y abuelas se despiden de este mundo sin entender qué hicieron mal para recibir tanta ingratitud.

LOCUTOR Tal vez las cigüeñas blancas tienen algo que enseñarnos.

BIBLIOGRAFÍA

Evangelina Himitian, La Tercera no es la vencida.

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