La inquisición

 

La inquisición

Caralvá

Intimissimun

“Según las indagaciones de un Pastor anglicano, el Dr. Willian Rule el número de las víctimas de la Inquisición en Sevilla, en Córdova &c, &c, durante algunos años ha sido éste:

1841 – 2000 quemados vivos, 2000 en efijie y 17,000 penitente.

1482 – 88 quemados vivos, 44 en efijie, 625 penitentes.

1483 – En Sevilla y Córdova 688 quemados vivos, en Jaen 644 en efijie, 5,725 penitentes.

1484 –  El mismo número en Sevilla, 20 quemados vivos en las otras ciudades, 110 en efijie y 1,562 penitentes.

1485 – En Sevilla, Córdova &c, como en los años precedentes. En Extremadura, Valladolid, Calahorra, Murcia, Zaragoza, Valencia 20 quemados vivos, 510 en efijie y 13,471 penitentes.

1486 – En Sevilla, en Córdova &c, como en los precedentes. En otras partes 528 quemados vivos, 264 en efigie, y 2,745 penitentes.

1487 – Como en los años anteriores, pero hubo más víctimas en Barcelona y en Mayorga, 228 quemados vivos, 664 en efijie y 7,143 penitentes.

1488 – En trece inquisiciones 616 quemados vivos, 308 en efijie y 4,379 penitentes.

1489 – Como en el año anterior.

1590 – 325 quemados vivos, 12 en efijie y 4,376 penitentes.

1490 a 1498 Casi el mismo número de víctimas.

En trece años, pues, Torquemada, inquisidor general de España, ha causado la muerte a 10,220 personas que han sido arrojadas a las llamas, ha hecho quemar 6,860 efijies de individuos que han muerto en medio de los tormentos de la Inquisición, o que se han visto obligados a huir, 97,321 han sido castigados con penas infamantes, con la confiscación de bienes y con prisión perpetua; de manera que 114, 401 personas han sido de todo punto arruinadas. Según los cálculos más bajos que se han sacado de los anales de la Inquisición, hasta el año 1525, época de la muerte del cuarto inquisidor, fueron quemados vivos 18,329 individuos, 9660 en efigies y el número de penitentes ha llegado a 269,525. Resultan 234,506 víctimas de los cuatro primeros inquisidores generales”. Gaceta del Salvador en la República de Centroamérica 18 de agosto de 1852.

Nota de wikipedia: “La relajación era la entrega a los tribunales reales de los condenados a muerte por la Inquisición española. La Inquisición era un tribunal eclesiástico por lo que no podía condenar a la pena capital de ahí que «relajara» a los reos al brazo secular que era el encargado de pronunciar la sentencia de muerte y de conducirlos al lugar donde iban a ser quemados —estrangulados previamente mediante garrote vil si eran penitentes, y quemados vivos si eran impenitentes, es decir, si no habían reconocido su herejía o no se habían arrepentido—. La relajación se producía durante el auto de fe, en el que no se ejecutaba a nadie, sino inmediatamente después y en otro lugar”.

 

Ver también

Día Internacional de los Museos en el MUPI

El Museo de la Palabra y la Imagen iniciativa ciudadana dedicada a resguardar, conservar, y …