Por Leonel Herrera*
En plena crisis económica (y cuando la población espera desesperadamente políticas gubernamentales urgentes para aliviar el alto costo de la vida), Nayib Bukele anunció la inclusión de una escuela en un programa piloto de tutores con inteligencia artificial.
“En unos años, El Salvador sorprenderá al mundo otra vez”, escribió Bukele en su cuenta de X, el pasado 18 de septiembre, refiriéndose al uso de herramientas de IA en las escuelas públicas.
Mientras hace este anuncio grandilocuente sobre algo que no es prioridad para la gente, Bukele guarda silencio sobre el fin del TPS que afecta a casi 200 mil compatriotas en Estados UNidos y sobre la situación económica agravada por los altos precios de los combustibles, el costo de la canasta básica y la inseguridad alimentaria que afecta a 2.5 millones de salvadoreños, según un estudio de la Fundación Ciudadana por un Consumo Responsable.
Según esta organización, “el 41.7% de la población salvadoreña tiene problemas para alimentarse debido a la falta de dinero”. Sin embargo, en lugar de referirse a esta problemática urgente, Bukele anuncia que el mundo se sorprenderá por el uso de la IA en las escuelas del país.
Lo anterior refleja una clara desconexión del gobernante salvadoreño con la realidad que vive la población y sus demandas urgentes para aliviar la difícil situación económica provocada por el alto costo de la vida, los bajos ingresos y los altos precios de los alimentos, medicinas y otros productos y servicios básicos.
La gente esperaría -por ejemplo- que Bukele anuncie la suspensión temporal del cobro de los impuestos a los combustibles o la eliminación del IVA a los alimentos, medicinas e insumos agrícolas, medidas que bajarían significativamente el costo de la vida.
La población también esperaría de Bukele el anuncio de un plan nacional de entrega de alimentos para las familias pobres o la implementación de una renta básica universal para asegurar a la gente pobre un ingreso mínimo para subsistir.
La gente también quisiera anuncios sobre una tregua a los despidos del sector público, los desalojos de comerciantes informales y la persecución contra los pobres. Pero, en vez de eso, Bukele habla de IA y de sorprender al mundo.
Así, Bukele se muestra desconectado de la realidad de la mayoría de la población que no puede comer tres veces al día o ha dejado de comer algunos alimentos necesarios para una dieta balanceada. El gobernante salvadoreño está desconectado del 70% de la gente que -según datos de su propio gobierno- vive en el desempleo, el subempleo y el empleo informal.
Y es una doble desconexión, porque los debates sobre la IA van en sentido contrario a la perspectiva apologista y acrítica de Bukele sobre el uso de dicha herramienta. Las discusiones actuales destacan la necesidad de frenar el desarrollo acelerado de la IA y la urgencia de establecer regulaciones sobre su uso.
En Estados Unidos, diversos sectores de la sociedad, incluida una parte de MAGA (liderada por Steve Bannon, ex asesor de Donald Trump), ponen el grito en el cielo por los graves peligros de aplicaciones automatizadas de IA que ya escapan del control humano. Incluso, ex empleados de empresas desarrolladoras de IA han advertido que ésta “podría acabar con la humanidad” en poco tiempo si no se toman las medidas pertinentes.
En Europa, el debate es aún más fuerte, tras conocerse que Israel utilizó herramientas de IA para cometer el genocidio palestino en Gaza. Pero el autócrata salvadoreño parece ignorar esos debates.
Hablando de escuelas, Bukele también parece ignorar que países desarrollados europeos, como Finlandia, Dinamarca, Noruega, Suecia, Países Bajos y Bélgica, están revirtiendo algunos usos de IA en el sistema educativo debido a que resultaron contraproducentes en el rendimiento académico de los estudiantes. El gobernante salvadoreño parece obsesionado por ir hacia donde otros ya vienen de regreso.
Así que, por el bien del país y de la gente, ojalá Bukele logre conectar con la realidad económica de la mayoría y anuncie medidas urgentes para aliviar las cada vez más precarias condiciones de vida de la población.
Asimismo, es necesario que el gobernante salvadoreño asuma una postura menos fanática y más realista sobre la IA, que le permita revisar responsablemente las implicaciones de experimentos con IA que ya realizan en el país algunas compañías informáticas y analizar críticamente los riesgos del uso de IA en la educación.
*Periodista y activista ambiental.
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted