Redacción Nacionales
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Las comunidades de Chorro Arriba, Cuntán, Cuyagualo y Chorro Abajo, en el municipio de Izalco, Sonsonate, expresaron nuevamente su rechazo, a través de vídeos en redes sociales, a la instalación de un proyecto de paneles solares en sus territorios y demandaron al Estado salvadoreño y a las autoridades correspondientes que escuchen sus planteamientos y garanticen la protección ambiental y cultural de la zona.
Los pronunciamientos fueron realizados en el marco de la Declaratoria Comunitaria de estos territorios y contó con el acompañamiento del Consejo Ancestral de los Comunes de los Territorios Indígenas de Cuscatán (CACTI) y de la Mesa por la Sustentabilidad de los Territorios de Sonsonate (MESUTSO), organizaciones que hicieron un llamado a detener lo que consideran un proyecto que puede provocar daños al territorio.
“No a los proyectos de muerte”
En representación del Consejo Ancestral, uno de sus integrantes hizo un llamado al Estado, al Gobierno y a la empresa vinculada al proyecto para que tomen conciencia sobre los posibles impactos de la intervención.

El dirigente indígena afirmó que la deforestación ya habría comenzado y que parte del territorio ha sido destruido. Según su pronunciamiento, esta situación genera preocupación debido a que la zona es reconocida como parte de la biosfera Amatepec, por lo que pidió que las autoridades consideren las implicaciones ambientales antes de permitir que avance el proyecto.
“Digan no a la deforestación, digan no al proyecto de muerte”, fue uno de los llamados expresados durante la actividad comunitaria.
Para los representantes indígenas, el conflicto no se limita a la protección de los recursos naturales, sino que también involucra la defensa de la memoria, la cultura y la herencia ancestral de las comunidades de Izalco.
El Consejo Ancestral sostuvo que el territorio constituye un patrimonio que debe ser preservado para las futuras generaciones y que las decisiones sobre su utilización no pueden desligarse de la relación histórica que los pueblos originarios mantienen con la tierra.
Defensa del agua y los recursos naturales
MESUTSO también manifestó su respaldo a las comunidades de Izalco y señaló que su participación responde a su trabajo en defensa del medioambiente, la cultura y la recuperación de la memoria histórica.
La organización explicó que acompaña la lucha comunitaria contra la instalación de los paneles solares y llamó a las autoridades a respetar los derechos ambientales, culturales y de quienes defienden los territorios.

Uno de los principales llamados estuvo dirigido a la protección de los mantos acuíferos y las reservas naturales existentes en Izalco, ante el temor de que las obras puedan alterar las condiciones ambientales de la zona.
MESUTSO cuestionó que proyectos empresariales puedan desarrollarse sin tomar en cuenta las preocupaciones de las poblaciones que habitan en los territorios intervenidos.
La organización calificó el proyecto como de carácter extractivista y advirtió sobre los efectos que, a su juicio, pueden generar la deforestación y la alteración del entorno natural.
Memoria histórica y pueblos originarios
Durante el pronunciamiento también estuvo presente la memoria histórica de las comunidades indígenas de occidente.
El representante del Consejo Ancestral recordó la masacre de 1932 y señaló que aquel episodio constituye una herida que continúa formando parte de la memoria de los pueblos originarios de la región.
En ese sentido, planteó la necesidad de evitar que vuelvan a repetirse acciones que afecten la existencia, identidad y permanencia de las comunidades indígenas en sus territorios.
La defensa de la tierra, por tanto, fue presentada como una lucha vinculada no solamente con el medioambiente, sino también con la supervivencia cultural de los pueblos originarios.
El Consejo Ancestral afirmó que su objetivo es preservar para las nuevas generaciones una herencia cultural y ancestral basada en el “buen vivir”, concepto que coloca la protección de la naturaleza y la vida comunitaria como elementos centrales.
Organizaciones llaman a sumar esfuerzos
MESUTSO hizo extensivo su llamado a otras organizaciones sociales y colectivos dedicados a la defensa ambiental para que se incorporen a la lucha de las comunidades de Izalco.
La Mesa sostuvo que la defensa del territorio es una responsabilidad colectiva y que la protección de los recursos naturales debe involucrar tanto a las comunidades como a las organizaciones sociales y a las instituciones públicas.
En su pronunciamiento, insistió en que el Estado salvadoreño debe asumir un papel de protección de las comunidades y de la justicia ambiental, y pidió que se respeten los derechos de los defensores ambientales y culturales.
Las comunidades de Chorro Arriba, Cuntán, Cuyagualo y Chorro Abajo mantienen así su oposición al proyecto de paneles solares y demandan que cualquier intervención en sus territorios tome en cuenta sus derechos, la protección de los recursos naturales y la preservación de su patrimonio cultural.
La controversia coloca nuevamente en el centro del debate la relación entre proyectos de generación de energía, protección ambiental y derechos de las comunidades que históricamente habitan los territorios donde se pretende desarrollar este tipo de iniciativas.
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