César Ramírez
@caralvasalvador
Capital en el siglo XXI de Netflix describe conceptos conocidos del capitalismo mundial, en nuestra nación periférica del primer mundo la pobreza es el mejor ejemplo del fracaso del capitalismo a pesar de que la propaganda y publicidad nos intoxiquen e intenten demostrar lo contrario.
Poder-dinero secular binomio que vivimos en nuestras calles, ciudades y cantones, su rostro de espejo no es la opulencia, sino la pobreza en todas sus formas, nada es más oportuno que definir este concepto, aunque en realidad es más sencillo hablar de hambre, desempleo, represión selectiva, persecución política, supresión de prensa, exilio a periodistas y mucho más en nuestra sociedad capitalista excluyente.
El documental es una buena versión fotográfica, pero no contiene ninguna referencia a la crítica filosófica o la respuesta de Asia con un capital-socialista o un social-capitalismo, que desarrolla China o Rusia, un tema que al menos equilibraría un magnífico documental.
En nuestra nación el estudio de las ciencias sociales adolece de las líneas marxistas económicas, que a pesar de todo son métodos de investigación, ellas explican el capitalismo en las formas de sus productos sociales, pero este camino inmediatamente es respondido por fanáticos de toda índole, sin comprender que se trata de ciencia no de argumentos religiosos, ideológicos o absolutistas; el objetivo es comprender el éxito o fracaso de un modelo económico el cual corresponde a nuestra sociedad en el siglo XXI, al menos por ahora parece un absoluto fracaso
Queremos respuestas urgentes: ¿importan los pobres? ¿solucionamos los problemas de la desigualdad social? ¿Es comunismo denunciar la corrupción? ¿toda persona que proteste es opositor al Estado?
La pobreza en El Salvador durante estos últimos años produce: muerte, cárcel, exilio, migración, desaparición forzada, baja escolaridad, desigualdad, exclusión social, desempleo y una fatigada incertidumbre colectiva, puesto que también es pobreza la violación constitucional o negar la independencia de poderes en una República etc. La pobreza es violencia.
En estos tiempos se observa una feroz propaganda política (una ideología sectaria fanática) disfrazada de infomerciales, spots de televisión, medios tendenciosos, sectas religiosas que justifican el mal social, el colmo es que todo joven por su zona habitacional es sospechoso, ser pobre es sinónimo de delincuente…
Se divulga a la población que la tecnología salvará a la nación e incluso saldremos de pobres, el milagro de la inversión o préstamos internacionales provocará un rebalse económico con beneficio para millones, mientras tanto el fondo de pensiones de los trabajadores es un abismo de dinero que el Estado no honra a corto plazo.
El documental es ilustrativo en su pureza capitalista con sus productos directos: “los pobres” que no tienden a disminuir, ni siquiera a estabilizarse, pero el capital no se preocupa por eso, es natural que existan pobres: “siempre habrán pobres entre nosotros” … afirman los líderes religiosos y políticos de poca academia, pero ocultan que el motor principal es la codicia, la lujuria del poder, el deseo ostentoso sin límite, la compulsión consumista de primer mundo aunque sus residencias estén rodeada de tugurios, villas miserias o zonas custodiadas al borde de pueblos tercermundistas.
Cuánto tiempo permaneceremos en este limbo social, es cuestión de respuesta social, será hasta que no basten las leyes represivas para contener las demandas, ni la fuerza de la violencia pueda reprimir a las multitudes, será hasta que una respuesta superior de los hambrientos reclame a los opresores… no es marxismo, si lo dudan vean a Francia en estos momentos.
No vamos camino al primer mundo, la muestra son los miles de deportados de Estados Unidos, el fin del TPS en suspenso interminable, la ruina de la agricultura, el desastre del medioambiente de río grande (5 km de plástico, desechos, basura), la deuda de las pensiones, miles de desempleados, por el momento no existe alternativa.
Cuando se habla de impuestos, por supuesto es para los pobres, ese tema es una enciclopedia, liberar de impuestos a los millonarios castiga los gastos sociales, la inversión en salud, educación, vivienda popular, etc. El Salvador no tiene impuesto predial, ni los capitales superiores con montos millonarios.
El documental es digno de verse, pueden comparar su formación académica con las ilustraciones que desarrolla.
Al final solo tenemos nuestra realidad y podemos concluir: “Por el bien de todos, primero los pobres” un lema de Andrés Manuel López Obrador, buen referente en este capitalismo del siglo XXI. amazon.com/author/csarcaralv
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted