Besos de fuego

-carlosburgosCarlos Burgos

Fundador

Televisión educativa

 

En 1968, sovaldi cuando la TV. Educativa ya estaba instalada en Ciudad Normal, discount se adquirió una cámara cinematográfica y sus accesorios para filmar en 16mm. Con nuevo personal se organizó la sección de Cine.

Entre los asesores que la A.I.D. contrató vino mister Jhon LaDuque, ampoule experto camarógrafo del cine norteamericano. Era conocedor de la producción cinematográfica y un verdadero maestro. Con él recibieron entrenamiento como camarógrafos los jóvenes Juan Roberto Vega, Julio Martínez, Jorge Martín Euceda, N. Umanzor y otros.

En mi calidad de jefe de producción tuve la oportunidad de conocer el trabajo de mister LaDuque. Habíamos decido filmar una película corta sobre la conquista de América por los españoles, para incorporar secuencias en algunas teleclases. Realizamos la planificación, y el asesor me dijo:

–Bien, mister Burgos, estoy listo con la cámara, usted es el director. Espero sus órdenes.

Me asustó con esto. Yo sabía dirigir un programa de televisión, y no quería asumir la responsabilidad de una película, a pesar de conocer la esencia del arte cinematográfico. No puedo, le respondí.

–Yo sé que usted puede.

Argumentó que yo tenía experiencia sobre la televisión que es hija del cine y me animó. La locación era el terreno del Regimiento de Caballería, situado contiguo a Ciudad Normal. Nos habían asignado algunos soldados y sus caballos. Unos trajes se confeccionaron de papel y otros los obtuvimos en el Teatro Nacional. Los caballos estaban bien adiestrados, pero algunos eran bravos y tiraban coces.

La primera escena sería la llegada de una columna de españoles a caballo con sus armas, escudos y estandartes. Los esperaríamos de frente, y mister LaDuque con cámara al hombro. Yo no quería estar cerca, temía a los caballos bravos, pero él me dijo: no tema, estos son los peligros de este arte. Iniciamos la filmación. Cuando los jinetes venían a trote con dirección a nosotros, al instante nos lanzamos a una zanja con la cámara sin dejar de filmar. Desde aquí se captó las panzas y las patas de las cabalgaduras a su paso cerca de nosotros.

Qué alivio, finalizamos, ya había pasado el peligro, pero mister LaDuque me aclaró que filmaríamos dos veces más la misma escena para realizar una buena edición. De inmediato desapareció mi sonrisa y continuamos, al finalizar podíamos sobar las crines de los caballos.

Enseguida filmamos la fundación de una ciudad, desde el trazo según los rumbos cardinales hasta la ubicación de la plaza, la iglesia y el cabildo. Continuamos con escenas sobre la conversión de los aborígenes al catolicismo. Los actores eran nuestros compañeros. El topógrafo lo representó el profesor Américo Barrera, y el sacerdote, el profesor Victor Manuel Hernández. Los nativos eran alumnos del Plan Básico anexo a Ciudad Normal, usarían taparrabos.

El dibujante Elías Echegoyén, de tez blanca y barba cerrada, sería el español enamorado de las nativas. Ordené silencio, se identificó la toma a realizar y comenzamos. Echegoyén se acercó a la chica nativa y escondiendo su rostro simuló  un beso, con temor. ¡Corten!, ordené.

Indiqué a Echegoyén que no simulara, que le diera un beso real, sin temor. Y a mister LaDuque le sugerí que de plano medio, con zoom lento, pasara a plano corto, tomando los rostros, que se viera el beso. Ok, me dijo.

Cuando reiniciamos, la cipota estaba arrimada a un arbusto y Echegoyén, bien mandado, la abrazó, la besó con feeling y la apretó contra el arbusto. Se filmó dos veces más esta escena. En la última la chica lo apretaba con pasión. Finalizamos.

Dos días después, cuánta emoción surgió al observar la proyección de la cinta. Las tomas estaban nítidas, impecables, era el ojo de la cámara de un profesional altamente calificado.

La chica del beso quedó entusiasmada, a veces llegaba a las instalaciones a buscar a Echegoyén, con algunas amiguitas por si había otros «españoles» buxos, con besos de fuego.

Ver también

«La muerte compañera». Mauricio Vallejo Márquez

Bitácora Por Mauricio Vallejo Márquez Escritor y editor Suplemento Tres Mil Sobre la mesa del …