Página de inicio » Nacionales » Artistas y gestores culturales denuncian un clima de intimidación
Tras cinco años de lucha para lograr la carnetización que les garantice el libre ejercicio en el espacio público, artistas urbanos de distintas disciplinas denuncian que el acoso y los atropellos a su trabajo por parte de las autoridades continúan. Foto Cortesía

Artistas y gestores culturales denuncian un clima de intimidación

Saúl Méndez

Colaborador

Organizaciones culturales, artistas populares independientes y gestores culturales de la Asociación Sindical de las Artes y las Culturas (ASITAC) alertaron que el sector cultural atraviesa un periodo de retrocesos alarmantes, marcado por una política gubernamental de control, miedo y desmantelamiento. Advirtieron que la libertad de expresión de los artistas ha sido sustituida por la autocensura, lo que representa un “punto de quiebre para la libertad creativa y la identidad nacional en El Salvador”.

Rafael Moreira, vocero de los colectivos artísticos que integran la ASITAC, aseguró que se ha instaurado un mecanismo de vigilancia que tilda de “enemigos” a quienes cuestionan la narrativa gubernamental. Esta dinámica ha generado un clima de terror entre artistas y gestores culturales, afirmó.

“Expresiones de arte urbano, tribus urbanas, teatro y literatura, entre otras manifestaciones que abordan la realidad social, están siendo excluidas de los espacios públicos y perseguidas incluso en entornos digitales”, denunció Moreira.

La ASITAC también expresó su preocupación por el denominado “Modelo BINAES” y la creciente centralización de la cultura. “Mientras la Biblioteca Nacional (BINAES) absorbe cerca del 42 % del presupuesto total del Ministerio de Cultura, el resto del país queda sumido en la oscuridad cultural”, alertó la organización.

Según la ASITAC, este modelo privilegia la “cultura como espectáculo” y relega la formación artística, el pensamiento crítico y los procesos culturales comunitarios en los municipios.

“También se ha intensificado el borrado de la identidad popular comunitaria. Las expresiones de arte popular están siendo sustituidas por una estética minimalista y oficialista, bajo el pretexto de un ‘orden’ que en realidad busca eliminar la memoria histórica colectiva de las comunidades”, sostuvo Moreira.

Como ejemplo, el artista citó el maltrato a trabajadores de las artes urbanas (estatuas humanas) en el Centro Histórico de San Salvador, quienes fueron retirados de manera abrupta de la villa navideña en diciembre de 2025, pese a realizar actividades culturales para la ciudadanía.

La organización considera que este proceso de desmantelamiento cultural es progresivo y se remonta a 2019. “Los retrocesos no han sido hechos aislados, sino parte de un plan estratégico de desarticulación cultural, como el cierre de las Casas de la Cultura, que ha dejado a las comunidades sin sus principales espacios de encuentro y fomento artístico, rompiendo el tejido cultural y popular en los territorios”, explicó.

Moreira también se refirió a detenciones arbitrarias de artistas comunitarios. “Casos como el de don Sabino Ramos, adulto mayor e integrante del Grupo Cultural de los Chapetones de Panchimalco, quien permanece en prisión injustificada desde 2022, así como el de artistas de las artes urbanas perseguidos y acosados por mantener sus expresiones culturales”, denunció.

A estas situaciones se suma, según la ASITAC, la asfixia presupuestaria del sector. “Mientras el gasto en propaganda y defensa aumenta, el presupuesto destinado a las artes y al patrimonio ha sufrido recortes superiores al 20 %, priorizando infraestructuras de lujo sobre el desarrollo humano, ambiental y cultural”, señalaron.

La ASITAC también manifestó su preocupación por el abandono de los territorios originarios. “Los pueblos originarios y sus territorios ancestrales enfrentan un olvido estatal deliberado. El apoyo a las lenguas maternas y la protección de sitios sagrados han sido reemplazados por proyectos de ‘modernización’ que desplazan a las comunidades y mercantilizan su herencia cultural, en violación de las políticas públicas locales indígenas e incluso de aquellas dirigidas a poblaciones afrodescendientes”, denunció la organización.

“La cultura no es un simple ornamento: es el alma de un pueblo y su última línea de defensa frente al olvido”, concluyó la ASITAC.

Ver también

Prensa Latina premia a los ganadores de la Encuesta Deportiva Anual

Compartir        La Habana/Prensa Latina En el Salón Vedado del Hotel Nacional de Cuba, el deporte latinoamericano …