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A 51 años del asesinato de Rafael Aguiñada Carranza

Redacción Nacionales

@Diario Co Latino

Varias organizaciones sociales conmemoraron este sábadp 26 de septiembre el 51 aniversario del asesinato del líder sindical y diputado de izquierda, miembro del Partido Comunista Salvadoreño (PCS) Rafael Aguiñada Carranza.

“Venimos a reafirmar que quienes creyeron que con balas silenciarían una conciencia se equivocaron, porque como dijera Schafik Handal en este Lugar: Llegamos hasta el borde de esta tumba profundamente conmovidos e indignados, a cumplir la dolorosa tarea de despedir a un querido compañero que no ha muerto agobiado por los años o la enfermedad, sino truncado en la mitad de su vida, cuando estaba rindiendo más de sí, al servicio de la clase obrera y del pueblo salvadoreño, a cuya causa se había entregado por entero desde hacía muchos años», dice el comunicado leído por Carolina Rivas, en el Cementerio de los Ilustres, donde reposan los restos de Aguiñada Carranza.

“Aguiñada Carranza no era solo un hombre; era un ideal de la clase trabajadora, que no muere, se siembra; hoy, medio siglo después, su nombre sigue vivo en las luchas de la clase trabajadora, del pueblo salvadoreño y en las banderas proletarias que siguen ondeando en nuestro paí”, cotinuó Rivas.

Rafael Aguiñada Carranza nació en Sonsonate en 1931, a sus 15 años ya trabajaba en el taller del Ferrocarril de El Salvador, donde la huelga ferrocarrilera de 1946 le marcó para siempre el camino de la lucha, se formó como dibujante arquitectónico, pero su verdadera obra la trazó en la organización obrera, militante del Partido Comunista de El Salvador desde 1956, dirigente de la FUSS en donde fungió como Secretario General.

En 1974, el líder sindical fue elegido diputado de la Asamblea Legislativa por el partido de izquierda Unión Democrática Nacionalista (UDN).

Fue detenido y torturado, regresando con más firmeza, recueran los que lo conocieron entre ellos Dagoberto Sosa, conocido como el comandante Lucio Rivera. “Era un revolucionario que usaba la tribuna parlamentaria como trinchera y el sindicato como escuela de lucha de clases, comprendió que pelear solo por el salario sin pelear por el poder es administrar la esclavitud, por eso consagró su esfuerzo a una tarea que sigue pendiente, la unidad del movimiento obrero salvadoreño, por eso lo mataron, no mataron a un diputado incómodo, mataron a un organizador de conciencias y a los organizadores de conciencias no se les llora, se les honra y se les multiplica”, agregó.

Ese legado sigue vivo en el programa de acción de la FUSS y la CIRAC, herederos/as de su lucha contra la represión moderna que ya no usa solo balas, sino despidos, tercerización, persecución sindical y criminalización de la protesta, cada trabajador organizado, cada sindicato que se afilia, cada acción que estalla, cada campesino que siembra la tierra y en cada joven y mujer que se incorpora a las luchas para transformar esta sociedad, es Rafael Aguiñada Carranza volviendo a caminar, prosiguió Carolina Rivas.

En el 51 aniversario, las organizaciones FSM, CIRAC, FUSS, MPA y ANVECSH ratificaron la vigencia del clasismo, de la unidad obrera y de la “perspectiva revolucionaria como únicos caminos para la emancipación de la clase trabajadora, convocamos a las nuevas generaciones a recoger la bandera con la misma terquedad de quien sabe que la historia no la escriben los verdugos, sino los pueblos que luchan”.

 

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