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Jueves , 20 Julio 2017
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¿Determinantes sociales de la salud o determinación social de la salud? Parte 2.

Óscar Sánchez

Escritor y epistemólogo

En el escrito anterior se hacía referencia de los dos enfoques que existen sobre la  salud  a nivel mundial, uno que habla de determinantes sociales de la salud y otro de determinación social de la salud. Los sustentos teóricos prácticos del que se alimenta el presente escrito, en su conjunto, dan cuenta o explican por qué el Ministerio de Salud de El Salvador (MINSAL) se inclina o decanta por poner en práctica el enfoque de la determinación social de la salud. De igual manera, en el apartado anterior se desarrolló lo que compete a las determinantes sociales de la salud.

Determinación social de la salud

En 1976 en el seno del Movimiento por las Reformas Sanitarias de la Medicina Social y la Salud Colectiva de América Latina, se propone la categoría explicativa de la determinación social de la salud y la enfermedad, que parte de comprender que la salud y la enfermedad son hechos no solamente biológicos, sino además y sobre todo sociales, las causas fundamentales de la mala salud están en la sociedad.

En ese sentido, la determinación social como categoría explicativa es una respuesta del pensamiento crítico al pensamiento tradicional que ha mirado la salud únicamente desde el plano de factores aislados de una realidad cuyos procesos estructurales no se explican, o se ocultan.

El enfoque de la determinación social de la salud postula que la salud sólo puede alcanzarse con:

• La sustentabilidad soberana de la producción de los bienes de los que depende la vida; esto es cada país decide qué, cuándo y cómo producir los bienes que su población necesita.

• La vigencia de relaciones sociales solidarias, traducido esto al compromiso social para la búsqueda constante de la equidad.

• La seguridad integral de los ecosistemas, espacios de trabajo y recursos como el agua, el aire y los alimentos.

• Un cambio tan profundo que no puede darse sin un cambio del modelo civilizatorio (que actualmente es excluyente, depredador e individualista) que se ha impuesto sin límites a la expansión monopólica y peligrosa de la economía de gran escala, sin proteger a las pequeñas y medianas economías, sin establecer una nueva arquitectura social y financiera que premie las actividades que otorgan relevancia a la vida, mientras sancionan las que la dañan o limitan.

Para el enfoque de determinación social de la salud es fundamental partir de un concepto integral de  la salud, en consecuencia la salud debe considerarse no como un objetivo en la vida, sino como un recurso más de la vida cotidiana. “La salud es un producto social positivo y un elemento generador de bienestar humano…” (Foro Nacional de Salud 2014).

La Política Nacional de Salud de El Salvador 2015-2019, replanteada a la luz de logros y nuevos avances de la Reforma de Salud, asume como propios los conceptos y declaraciones sobre Promoción de la Salud concibiendo “la salud como un bien público, un derecho humano fundamental y la resultante de una interacción dinámica en las áreas o dimensiones de realidad socio-económicas, políticas, biológicas, culturales, demográficas y ambientales que deben permitir a la persona alcanzar su plena realización humana a través de vidas largas, saludables y productivas”.

La Declaración de Cuenca, Ecuador de julio de 2005 y el llamado a la Acción Global de la Salud de Ciudad del Cabo en 2012, promulgadas por el Movimiento para la Salud de los Pueblos (MSP) nos recuerdan que “la salud es un asunto social, económico y político, y sobre todo es un derecho humano fundamental”; la salud se corresponde  entonces con ideas diferentes y contrahegemónicas que se vinculan con: el valor de la vida, el modo en que las diferentes culturas conciben a las personas y su lugar en el mundo entre los demás seres vivos, la relación que el hombre y las sociedades mantienen con el ambiente, los valores morales, las creencias, las formas de producción y consumo, costumbres, lenguas, entre otros; en definitiva, la cultura es el escenario desde el cual miramos y concebimos la salud, por eso afirmamos que la salud es un producto socialmente construido.

De acuerdo a Jaime Breilh (médico e investigador ecuatoriano, uno de los fundadores del movimiento latinoamericano de la salud colectiva)  “la determinación social de la  salud es un proceso que implica comprender y analizar la salud desde una  visión compleja e integral”. Esto quiere decir que en la salud interactúan un conjunto de elementos que no son exclusivamente biomédicos.

Entonces, la salud debe analizarse desde varios niveles y dimensiones. Proponiendo los siguientes niveles:

a) El nivel individual: Todo lo que acontece en la cotidianidad de las personas.

b) El nivel de grupos sociales: Lo que sucede en la clase social o en el grupo socio económico del que las personas forman parte.

c) El nivel sociedad: Ese grupo económico a su vez, forma parte de una sociedad que tiene una lógica en la manera como ésta se desarrolla y se condiciona.

Las dimensiones de la salud que Breihl propone son:

• La dimensión general, se refiere a la estructura socioeconómica, configuración política y cultural.

• La dimensión particular de los grupos, se refiere a los modos de vivir, trabajar, consumir, organizar soportes sociales y colectivos, entre otros.

• La dimensión individual de la familia, se refiere a que los individuos y las familias se desarrollan como parte de los grupos sociales, y esos a su vez se desarrollan como parte de una lógica general de la economía, de la política y de la cultura.

En la dimensión general la estructura socioeconómica es sumamente importante porque de ella deriva una forma de organizar la sociedad. Si la sociedad tiene una lógica de acumulación de riqueza, es decir si la reproducción social gira alrededor de esa lógica, los medios de producción son propiedad de una élite que acumula riqueza, estamos entonces ante un sistema social de exclusión.

Esa lógica social determina  la dimensión particular de los grupos, pues tenemos que los diferentes grupos sociales existen negociando en relaciones de poder su vida, unos tienen  unas opciones otros no; ese modo de vivir es un profundo condicionante de la Salud.   Entiéndase por modo de vivir: cómo consumen, cómo trabajan,  las relaciones ecológicas de calidad ambiental que disfruta o no disfruta cada grupo social, cómo se organizan los soportes sociales y colectivos y cómo se construye la identidad.

Además los individuos y las familias  se desarrollan como parte de los grupos sociales, los que a su vez se desarrollan como parte  de la lógica general de la economía, la política y la cultura, así tenemos la dimensión individual de las familias.

En el enfoque de la determinación social de la salud interactúan esas tres dimensiones y por eso se dice que la salud es las tres cosas, no es ni solamente lo que se expresa en individuos, ni solamente lo que sucede en los grupos sociales, ni solamente lo que sucede en la sociedad, sino que es lo que sucede en las tres dimensiones.

Continuaremos el próximo sábado.

 

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