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miércoles , 22 noviembre 2017
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Aguafiestas
Dragón y Águila empataron 0-0 en el Estadio Juan Francisco Barraza. Foto Diario Co Latino.

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@DiarioCoLatino

Ni la hinchada naranja, illness ni la mitológica pudieron celebrar. Dragón y Águila no pasaron de un insípido empate sin goles en el derbi de la ciudad de San Miguel, sovaldi sale disputado la noche del sábado. Los escupe fuego esperaban cerrar con broche de oro su natalicio 76, nurse pero no pudieron ante los emplumados que tampoco hicieron méritos suficientes para alzarse con el triunfo.

Es que los anaranjados y los verdes se enfrascaron en un juego ríspido, caliente, disputado metro a metro en la zona ancha; sobrado de músculo, pero falto de fósforo para el cerebro en los últimos metros.

De ahí que los porteros Manuel González y Benji Villalobos, salvo en un par de intervenciones, tuvieron una noche tranquila, ideal para sacar la silla mecedora y presenciar la batalla que sus compañeros disputaban en el medio terreno.

Actuó Dragón administrativamente de local, pero, por tradición y abolengo, se esperaba, al menos en teoría, que Águila impusiera no solo condiciones sino que sacará el máximo provecho a su masiva afición. Mas los mitológicos le disputaron la pelota y cerraron los espacios para reducir la artillería naranja básicamente a cero.

El técnico de Águila, Eraldo Correia, no ocultó su ambición por el triunfo. Y eso lo dejó en evidencia al colocar a la dupla Nicolás Muñoz-Williams Reyes en el frente de ataque; y a Gilberto Baires y Santos Ortiz a las espaldas para que les surtieran de balones.

La estrategia, sin embargo, no rindió frutos porque Reyes y Muñoz no se cruzaron ni miradas. Cada uno naufragó por su lado y Baires fue consumido por la marca pegadiza de los mitológicos que, más concentrados en destruir que en atacar, encomendaron su ofensiva al diminuto Wilman Torres y al brasileño Jackson de Oliveira, más inquieto y escurridizo que una liebre en plena persecución.

Las faltas que de Oliveira generó fueron desperdiciadas por los tiradores de Dragón. Nunca lograron levantar la pelota y la terminaron estrellando en la barrera. El único que logró inquietar a Benji fue Gerson Serpas que, de tiro libre, sacó un misil pegado al poste, pero para ello hubo que esperar más de media hora. También sumó Dragón en el primer acto un remate de cabeza desviado.

Por Águila, la única ocasión clara fue un testarazo de Nico Muñoz que Meme González rechazó a quemarropa. Después, el mismo Muñoz cobró una falta de forma tan pésima que pareció que intentaba una anotación de fútbol americano.

La etapa complementaria fue básicamente un calco del primer tiempo. De nueva cuenta, fue Muñoz quien tuvo la mejor opción para abrir el marcador, pero se volvió a estrellar en los guantes de Meme González. Por Dragón únicamente se puede contar como ocasión de gol un testarazo de Jackson de Oliveira.

Por lo demás, el duelo no tuvo más variantes que los seis cambios que hicieron los cuerpos técnicos. Las aficiones acabaron con el grito de gol atorado y con muy poco qué celebrar, más que un magro puntito que solo sirve para no perder.

Son burros

Por más que se quiso ver a Pasaquina como uno de los equipos débiles en el arranque del torneo, este se ha esmerado en demostrar lo contrario. El sábado, los dirigidos por Víctor Corea le pegaron a un Sonsonate que ha perdido la senda al triunfo. El cuadro cocotero lleva ya tres derrotas al hilo.

El sábado, el partido ante los orientales se mantuvo emparejado, al menos en resultado, hasta el minuto 63, cuando el colombiano Neymer Miranda se hizo presente en el marcador e inclinó la balanza en favor de Pasaquina.

Los burros, incluso, tuvieron una oportunidad clara para incrementar el marcador sobre el minuto 90 y, luego, en el agregado, fue el portero Gustavo Vega quien evitó que Víctor Merino “el Pega” Dubón anotara y decretara el empate desde el tiro libre. Al final, festejó Pasaquina en patio ajeno.

El triunfo le permitió a los pasaquinses llegar a los 18 puntos, mientras los cocoteros se estancan y las molestias de los dirigentes son tantas que podría rodar la cabeza del técnico chileno Héctor Jara en las próximas horas.

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