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sábado , 21 octubre 2017
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Una orquesta sin coro
Ramiro Cepeda fue ratificado al frente de Alianza con la misión de elevar de nuevo el nivel del equipo. Foto Diario Co Latino/Archivo.

Una orquesta sin coro

Santiago Leiva
Diario Co Latino

El calificativo “Orquesta Blanca” quedó en desuso para el Alianza, viagra resultó ser un término demasiado grande para un equipo que en cada torneo pierde caché y categoría, buy cialis y que por hoy no llega ni a banda de paz de bachillerato.

Con apenas nueve puntos de 24 posibles, cialis los elefantes van en camino a otro torneo en blanco. Están a penas a cuatro puntos del sótano, y a seis del equipo que ocupa la cuarta plaza. Demasiada pobre la actuación de un equipo que despertó expectativas a granel  por la ambiciosa confección, pero que poco a poco va acabando hasta con las ilusiones de sus seguidores más fieles.

Así es Alianza de los últimos tiempos, pomposo en fichajes, pero tacaño en resultado. Lejos ha quedado ya la última vez que levantó una corona y su participación en semifinales también se comienza a añejar: data de Clausura 2013.

En el siguiente torneo de ese mismo año sus números solo le alcanzaron para la repesca, y en los últimos dos torneos las semis le han quedado tan lejos como San Miguel o Metapán.

¿Qué le pasa al Alianza?, es la pregunta que seguramente trae de cabeza a sus dirigentes, ex figuras blancas y por su puesto a su hinchada que no se cansa de alentar a pesar de la ausencia de buenos resultados.

El Alianza del Clausura 2015, es un Alianza cargado de solistas afinados, que tocan bien el balón, pero que son incapaces de hacer un coro, y tampoco tiene director de orquesta que corrija cuando pierden la nota.

Por ello si bien algunas veces dan un concierto carnavalesco como cuando le pegaron 0-4 al Pasaquina en la segunda fecha, en otras actuaciones desafinan como ante la UES que perdieron en casa 1-4.

El problema quizá no sea ya cuestión de técnico, sino falta de identidad y liderazgo como escribió hace unos días el ex albo Mario Pablo Quintanilla en su muro de Facebook. O quizá una mística que poco a poco se incrusta en el equipo blanco y que sigue haciendo desfilar técnicos.

Los números que el equipo paquidermo ha cuajado en este torneo son casi un calco de los de hace un año. En aquella ocasión Clausura 2014, hizo ocho puntos en ocho jornadas. Al final acabó el  certamen con 22 puntos. Un torneo antes fue todo lo contrario consiguió 14 puntos en ocho jornadas y apenas siete en el resto de la justa.

Hoy será el tiempo quien revele el destino de un equipo que despierta ilusiones iniciales y que mata pasiones al final.

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