César Ramírez
@caralvasalvador
Solo el pasado es verdad ante los eventos que presenciamos a cada paso en este momento, en nuestra realidad y el resto del mundo.
Se trata de temas tan antiguos como la Constitución de la República de El Salvador, Poder Judicial, Poder Ejecutivo y Poder Legislativo con sus respectivas independencias, el funcionamiento de la Sala Constitucional, las instituciones como la Fuerza Armada, Cuerpos de Seguridad etc. ¿acaso olvidamos todo de un día para otro?
No funcionamos porque existe una ruptura constitucional, por el ejercicio de la reelección inconstitucional, por las reformas a la Constitución sin consulta popular etc. todo estos son problemas que a lo largo de nuestra historia fueron solucionados por las generaciones anteriores, tenemos respuestas del pasado, tenemos ejemplos de tratamiento civiles y militares ante tanto atropello en el siglo pasado, nada es nuevo.
Es muy frágil nuestra realidad civil, puesto que la inexistencia de independencia judicial y el Régimen de Excepción nos convierte en vulnerable a todos, en consecuencia, miles permanecen en prisión sin acusación penal, ni juicio, ni siquiera con defensa jurídica, simplemente yacen en una cárcel esperando su triste destino.
Se trata de un rosario de lamentos con toda la tragedia que vivimos, todo el luto se percibe entre las familias más pobres, el dolor de los huérfanos que a su suerte viven con familiares o de la caridad de vecinos, se trata de que esto finalice a favor de los inocentes que son cautivos en las prisiones de la nación.
Es una realidad donde no existe Constitución o sus fragmentos son reformas arbitrarias que no amparan los venerados derechos de justicia, libertad y derechos, todo eso ha dejado de existir para envolver a la nación en la voluntad de funcionarios o cuerpos de seguridad que ejecutan acciones a cualquier nivel, sin que medien las proverbiales defensas ciudadanas, el resultado es el exilio, desempleo, impago, corrupción, abusos de poder, desaparición forzada, inmigración etc. palabras muy conocidas en nuestra sociedad.
El conjunto de este panorama es el desaliento de la construcción social, no existe “la realización generacional” ni “la pirámide educativa” que garantice el éxito individual, ni siquiera existe la estabilidad laboral en este sistema asalariado, es dramático.
El panorama es muy similar a los años veinte del siglo XX bajo la dictadura del general Mártínez, si pensamos en las soluciones de aquella época no alcanzan los documentos para la demostración económica, en su defecto podemos afirmar que el Golpe de Estado contra el presidente Araujo contribuyó a deteriorar profundamente al propio modelo capitalista que fue sostenido con sangre y fuego.
Pero eso es historia, de nuevo el pasado tiene las respuestas que necesitamos.
No necesitamos héroes o mártires, basta con solicitar el retorno constitucional, la independencia de poderes, el fin del régimen de excepción (si piensan que es una amenaza liberar a inocentes seguiremos así hasta el año 2036 o más) no crean que es exageración, en el siglo pasado existió una dictadura por décadas en España y no pasó nada, la respuesta también es conocida.
Leamos historia, construyamos la historia, imitemos al pasado reconstruyendo la democracia, que funcionen las instituciones.
Es un deber defender ciudadano defender la Constitución, no podemos retornar al pasado de dictadura que solo sirven para enriquecer a unos pocos a costa la pobreza colectiva, no debe darnos vergüenza tomar la bandera e ir a la plaza junto a los ciudadanos que aún preservan la dignidad de la República y su historia. amazon.com/author/csarcaralv
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