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Foto tomada el 7 de abril del 2018, cuando el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, rodeado de seguidores, participó en la misa católica en memoria de su esposa Marisa Leticia. [Miguel Schincariol / AFP]

La carta de Lula a un año de prisión: «Soy preso político exiliado en mi propio país»

Telesurtv / AFP

Varios miles de simpatizantes del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva le mostraron el domingo su apoyo frente a la cárcel de Curitiba (sur) en la que está preso.

Desde la mañana, los partidarios de Lula, entre ellos varios líderes del PT y representantes de organizaciones afines, se congregaron en una estación de autobús y desfilaron unos dos kilómetros hacia la sede de la Policía Federal, donde está el presidio, entre gritos de «Lula libre» y consignas contra el actual presidente, el ultraderechista Jair Bolsonaro.

Ahí, a pocos metros de su celda, decenas de fieles siguen en vigilia desde el día de su detención y le cantan todas las mañanas a las nueve «Buenos días, presidente Lula» y se despiden a las 19H00 con un «Buenas noches» coral.

Manifestaciones similares fueron convocadas en otras ciudades de Brasil, entre ellas Sao Paulo y Belo Horizonte, y otros países para protestar contra el encarcelamiento del patriarca de la izquierda brasileña, que cumple pena de 12 años y un mes.

– La Carta de Lula –

Con un año de cárcel a cuestas, y en medio de un apoyo popular a nivel mundial, el expresidente Lula da Silva envió una carta a «sus incansables compañeras y compañeros de lucha», que lo acompañan en este triste primer aniversario de prisión política.

En la misiva, Lula no solo denuncia que sus demandantes «jamás presentaron una sola prueba contra mí», sino que además se encuentra en calidad de preso político, exiliado dentro de su propio país, y que está «separado del pueblo brasileño, de mis familiares y de los amigos más queridos» con prohibición de «dar entrevistas, hablar y ser oído».

El mandatario acusa que su único crimen, por el que se encuentra preso, es «dedicar una vida entera a la construcción de un Brasil más justo, desarrollado y soberano».

Asimismo, afirma que su candidatura presidencial para participar en los comicios de 2018 fue impedida debido a su popularidad. Lula era el candidato favorito en todas las encuestas ante el posible escenario electoral, superando a sus oponentes por amplio margen.

«Pensaban que la imposición de ese largo silencio callaría para siempre mi voz. Pero no la callaron ni la callarán, porque somos millones de voces», afirmó el líder popular, agregando «Estamos vivos y fuertes. Juntos, vamos a revertir cada retroceso, cada paso atrás en la dura caminata hacia el Brasil que soñamos y que probamos ser posible construir. Venceremos».

Lula se refirió también a la única salida que ha tenido en estos 12 meses de reclusión, cuando a principios de marzo se le permitió asistir al funeral de su pequeño nieto de 7 años, Arthur. «Brasil entero fue sorprendido por el inmenso e innecesario aparato represivo montado contra mí. Helicópteros, militares portando armamento pesado, todo para impedirme que incluso me acercara a aquellas personas solidarias con el dolor de un abuelo».

Afirmó además que sus enemigos «están cada vez más ricos, pero la fortuna obtenida a costa del sufrimiento de millones de brasileños no les trae felicidad. Ellos están cada vez más rabiosos e infelices, envenenados por el propio odio que destilan. (…) Ellos tienen miedo de los millones de Lulas, porque ellos saben de lo que somos capaces cuando nos unimos para transformar este país».

En el texto, Lula también dedicó sentidas palabras a las personas que participan día a día de la Vigilia Lula Libre que lo acompaña desde las afueras del recinto en el que se encuentra.

La carta, publicada en redes sociales emerge en medio de una jornada de movilización nacional e internacional, que se ha desarrollado desde el viernes -y que se extenderá hasta el miércoles 10- en distintas ciudades de Brasil y del mundo, con epicentro en el frontis de la sede de la Policía Federal de Curitiba, donde se encuentra detenido el líder popular.

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