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¿DONDE SURGE REALMENTE EL NACIONALSOCIALISMO?, ¿EN ALEMANIA? No.

Luis Arnoldo Colato Hernández

Educador

El nacional socialismo como lo conocemos, es una degeneración de toda expresión de paneuropeísmo, cuyo apogeo fuera a mediados del siglo 19, cuando los estados nación, las potencias e imperios de la época, son establecidos definitivamente.

Son los días en los que Europa se reparte literalmente al mundo, como si de un pastel se tratara, dando pie a la exacerbación de las nacionalidades, y de fenómenos culturales como la frenología para justificarlo.

Fue la época en la que, para justificarlo, las naciones auto denominadas metrópolis, establecen como verdad absoluta, que fuera de Europa nada es culto.

Aparecen los denominados zoológicos humanos, a los que los caucásicos no asisten para aprender de otras culturas, sino para comprobar la supuesta degeneración de los demás pueblos, legitimando esos prejuicios y agravandolos.

Acá el papel de las iglesias pentecostalistas es capital pues promueve supuestos como el de que el color de la piel de las personas no nacidas en Europa, es una marca de Dios, por sus pecados, lo que sería según estas, la justificación tras su sujeción a las metrópolis “…por su bien…”, algo que el Congo belga, apenas hace 60 años, puede aún referir.

Así, los estudiosos del fenómeno fascista destacan como el nacionalismo y la religión son capitales en el desarrollo de éste, sustentado en los prejuicios del imperialismo, y los complejos de supuesta superioridad, que construye el eurocentrismo y sus matices.

Entonces, la capital que impone esta impronta es la de Londres, pero por extensión también la estadounidense, donde el racismo y la xenofobia era entonces, como ahora, un cáncer criminal, que supuso linchamientos y ejecuciones públicas, sustentadas en supuestos delitos que la evidencia histórica comprobó fueron siempre falsos.

Tal es el racismo estadounidense, que hay dos hechos que destacan por lo grave que fueron como por el esfuerzo para ocultarlos: Tulsa y George Stinney.

La primera fue una prospera ciudad de ciudadanos de color, en Oklahoma, que despertara las envidias de los blancos, por lo que, basados en una falsa excusa, fue bombardeada y quemada, y su población masacrada, en 1921.

El joven Stinney tenia 14 años, en 1944, cuando fuera acusado de secuestrar, violar, y asesinar a dos vecinas blancas, por lo que fuera electrocutado, a pesar de haberse demostrado que no fue el responsable.

Cuando fuera el juicio de Núremberg, Goering presentó una magistral defensa de sí y los demás acusados, señalando que Alemania fue fundamentalmente, un país que “…solo hizo lo que sus iguales hicieron, sobre todo Inglaterra, Francia y EU…”, algo que todos en la sala admitieron era cierto.

Cuando el pasado 23 de enero, marchan individuos que se autodenominan “herederos del ku klux clan”, encapuchados, con banderas estadounidenses y símbolos cristianos, apoyando al ice, sus vecinos los reconocen como miembros de iglesias evangélicas, con sus pastores encabezando esa marcha, coreando descarnados mensajes xenófobos y ultranacionalistas, sin sorprender a nadie.

Porque el fascismo es un mal que reconocen.

Pues corroe las metrópolis desde hace mucho tiempo.

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