Samuel Amaya
@SamuelAmaya98
La Comunidad de la Cripta de Catedral Metropolitana de San Salvador conmemora este 24 de marzo, el 46 aniversario del martirio de Monseñor Óscar Arnulfo Romero.
Año con año y domingo tras domingo, la Cripta recuerda su mensaje y el legado del profeta mártir. María Teresa Alfaro enfatizó que esta es una fecha que une a toda la comunidad.
María Teresa Alfaro, de la Comunidad de la Cripta de Catedral, indicó que Monseñor Romero es un catequista que continuamente forma a los feligreses para que estos, se acerquen más al Reino de Dios y a reconocer el valor de la misericordia, del perdón, del amor, del compromiso y de la esperanza.
La comunidad de la Cripta inició sus actividades a las 9 de la mañana de este 24 de marzo con la inauguración, el saludo de bienvenida, las palabras del párroco Francisco Cartagena; realizaron una oración por Romero para que conceda su intercesión; también, le dedicaron cantos, poemas, bailes, testimonios. La Cripta colocó una exposición fotográfica gracias al Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI).
El obispo, Francisco Cartagena, encargado de brindar las palabras iniciales en la Cripta y de oficializar la homilía de la tarde, señaló que “San Óscar Arnulfo Romero para el pueblo salvadoreño y para la iglesia católica en El Salvador, aparte de ser un obispo, pastor y mártir, también significó para todos, el gran defensor de los derechos humanos”.
Justamente, el ser defensor de los derechos humanos, fue motivo para llegar a su martirio. Romero defendió a los pobres, a los campesinos, a la libertad de prensa y de expresión, llamó al cese de la represión, denuncias que le causaron su muerte.
A juicio del obispo Cartagena, en la actualidad, San Romero sigue siendo la voz de aquellos que no tienen voz. La comunidad romeriana señaló que el mártir vive, no está muerto, ya que sigue en el corazón de millones de salvadoreños.
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