Inglaterra ocupa Isla del Tigre Honduras
Caralvá
Intimissimun
San Salvador enero 4 de 1850
Copia – Ministerio de relaciones del Supremo Gobierno del Estado de Nicaragua – D.U.L. – Casa de Gobierno León diciembre 20 de 1849.- Sr. ministro de relaciones del Supremo Gobierno de Costa Rica.
Por los números 52 y 53 del Costarricense, periódico oficial del ese Estado, se ha impuesto el Director Supremo, de Nicaragua: 1º de haber sido ratificadas por ese Gobierno las estipulaciones que se refieren a un proyecto del canal interoceánico, camino de Zarapiquí y canalización de este río, así como también a las que tienen en mira la colonización de algunos terrenos; 2º de la intervención que ha tomado el Sr. Cónsul de S.M. B Federico Chatfiel a nombre de su nación, sobre la propiedad y posesión del Guanacaste, y sobre límites entre ambos pueblos, intervención que también ha aceptado ese mismo gobierno.
El Canal interoceánico de que se trata, no podría verificarse sino es por el puerto de San Juan de Nicaragua, río y lago del este propio nombre, y sobre el territorio que separa dicho lago, de las aguas el océano pacífico, dominios pertenecientes a este Estado en el distrito de Guanacaste; y careciendo Costa Rica de todo derecho que pudiera constituirlo en actitud de realizar esta empresa sobre una línea que pertenece incuestionablemente a Nicaragua, la tentativa que el Gobierno de aquel haga para llevarla a efecto, debe ser tenida y se considera por el de éste, como un acto atentatorio y directamente hostil contra la integridad del territorio nicaragüense.
El proyecto de canalizar el río de Zarapiquí ataca los intereses de este Estado, tan manifiestamente como el de canalización interoceánica, pues que este río en la mayor y principal extensión de su curso le pertenece, como lo que tiene reconocido ese Gobierno, y si la colonización, como es de presumirse, se ha de verificar en territorio de Nicaragua, todo pago dado a que se dé en lo sucesivo sobre estos objetos es perjudicial y amenazante al mismo Estado.
El gobierno de Costa Rica está impuesto por la comunicación dirigida de este Ministerio en fecha 8 de octubre último, al de relaciones de su cargo, que en 27 de agosto próximo pasado fue celebrado entre mi Gobierno y una compañía respetable de los Estados Unidos de Norte América, bajo la influencia del de aquella ilustre nación, un contrato de canalización interoceánico, y que él fue ratificado por ambas partes en 26 de septiembre inmediato. Este contrato que será llevado a cabo por el interés de las naciones y el fuerte apoyo de la principal de las repúblicas del continente se pretende contrariar con el proyecto que este Gobierno ha ratificado, sin duda de buena fe, pero que en realidad no se puede llevar a ejecución por los mismo para quienes un desarrollo más extenso del comercio de los Estados Unidos[1] se halla en oposición con sus intereses privados.
Tal vez se habrá creído que semejantes convenios, unidos al protectorado de la Garan Bretaña, darán por concluidos en favor de Costa Rica las cuestiones de límites pendientes, pero sobre ser esto una equivocación, y sin permitir ni reconocer una intervención semejante, que se halla protestada en comunicación que en 1º de octubre de 848 dirigió a nuestro comisionado al Sr. D. Felipe Molina que lo era de ese Estado, mi Gobierno encuentra un apoyo , más en favor de la justicia de Nicaragua, puesto que desatendiéndose de los medios reconocidos en el derecho internacional para la decisión de tales cuestiones, el de Costa Rica las decide de hecho por si mismo, sin dejar de confesar al mismo tiempo su existencia. Un proceder de esta naturaleza no puede ser justo ni legalmente protegido, pues que ningún gobierno civilizado querría que se le imputasen los atentados cometidos por su protegido, ni se constituiría protector sino en el status quo de las cuestiones, para que ellos se ventilen con arreglo a los principios reconocidos.
En tal concepto, mi Gobierno protesta nuevamente y por última vez, a nombre del Estado que preside, contra los contratos de canalización interoceánica, de navegación del río Zarapiquí y de colonización ratificado por ese Gobierno en 19 de noviembre del corriente año, como que ellos tienden a desmembrar el territorio del Estado, a damnificar sus derechos y su dignidad y entorpecer las negociaciones concluidas entre este Estado y el Gobierno y comercio de los Estados Unidos de Norte América sin que por esto dejen de llevarse adelante las predichas negociaciones haciendo responsable a ese Gobierno de las consecuencias que se sobrevengan al Estado de Costa Rica, al usar Nicaragua de los medios que le exigen su dignidad y sus intereses.
Protesta también contra la intervención de un Gobierno monárquico europeo, cuya intervención es contraria al principio eminentemente americano de independencia de todo influjo monárquico del antiguo mundo sobre el continente, principio consignado en la ley de 7 de octubre último de la legislatura de Nicaragua, y que solamente pueden desconocer las tribus errantes y salvajes como los mosquitos.
Dígnese el Sr. ministro poner en conocimiento del S.G. de Costa Rica esta formal protesta, sirviéndose comunicarme de ella el correspondiente recibo, y aceptar las consideraciones de mi aprecio. – S, Salinas
CONFORMES -Ministerio de Relaciones del S.G. de Nicaragua – León, diciembre 20 de 1849. – Salinas
A última hora. Interesante[2]
Muchas veces hemos sospechado que las violencias y actos de piratería cometidos en nuestros puertos y territorios por los agentes subalternos de la Gran Bretaña, no pudieran ser autorizados por un Gobierno tan ilustrado como el de Inglaterra y hoy nos confirmamos en esta idea con la explícita reprobación que el Almirante de la escuadra del Pacífico ha hecho del violento atentado del Sr. Cónsul D. Federico Chatfield de haber desembarcado fuerzas y ocupado arbitrariamente la isla del Tigre. – Está demostrado con esta azarosa reprobación, que el Sr. Chatfield y un partido enemigo de Centro-América, son los únicos autores de tantos males como han hecho sufrir a estos Estados. Menospreciando la justicia y haciendo odioso en todos estos países el nombre inglés. – Esperamos que el gobierno de S. M. B. nos haga justicia reprimiendo los abusos que a merced de la distancia comete cada día este Sr. Cónsul y que lo obligue a respetar a los Gobiernos con quien trata abandonando el odioso sistema de insultos y depredaciones que ha puesto en práctica en su nueva diplomacia. La isla del Tigre ha sido devuelta, la tropa reembarcada por órdenes del Almirante, la bandera Centro-Americana ha vuelto a flamear en el territorio usurpado, y el Sr. Cónsul abatido confundido no sabemos qué partido honroso tomará. – ¡La Justicia puede alguna vez ser despreciada y ultrajada, pero al fin se hace escuchar aun de sus más encarnizados enemigos!. – Los siguientes documentos oficiales confirman cuanto llevamos expuesto…
(…) Ministerio General del Gobierno Supremo del Estado de Honduras. – Casa de Gobierno Langue, diciembre 28 de 849. -Sr. Ministro del Supremo Gobierno del Estado del Salvador.- Tengo el honor de transmitir a U. para conocimiento de ese Supremo Gobierno la plausible noticia de la devolución de la Isla del Tigre a Honduras, por el comandante en jefe de las fuerzas navales de S.M. B. en el Pacífico, quien ha desaprobado la conducta del Sr. Chatfield en ese negocio, según se ve por la comunicación de que tengo el honor de adjuntarle copia. Soy de U, Sr. ministro, muy atento servidor. – D.U.L – José María Rojas
Copia. – N. 18. – Traducción – A bordo del Gorgón. – Isla del Tigre, 26 de abril de 1849.- Señornegocios demly Almirante General de los navíos británicos, Caballero de la Orden militar del Baño[3], Comandante en jefe de las fuerzas navales en estos mares, habiendo desaprobado la temporal ocupación de la Isla del Tigre, cuyo acto se cometió por consejo del encargado de negocios de S.M.B. el 16 de octubre último; apoderándose de este establecimiento por la diferencias que existen entre la Gran Bretaña y Honduras.- Por tanto, tengo el honor de comunicar a U. que la Isla en cuestión será devuelta a la soberanía de Honduras y que las fuerzas británicas desembarcadas ahí serán removidas con la mayor prontitud posible. – Tengo el honor de ser, señor, su muy obediente y humilde servidor. – El Comandante del navío de S.M.B. Gorgón.- Al General D. San Guardiola. – Phipps Hamly. Es conforme. – Langue, diciembre 28 de 1849 -Rojas
[1] Y de las demás naciones del mundo
[2] Inglaterra ocupa isla del tigre Honduras
[3] La Orden Militar del Baño es una de las órdenes militares más antiguas de Gran Bretaña, fundada por Jorge I el 18 de mayo de 1725.

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