Julio Enrique Ávila LA PRIMERA CARICIA Yo era triste. . . . . . pero un buen día floreció tu sonrisa en mi melancolía.. Yo era una inquieta criatura obsesa por la locura de poseer un lucero. . . . . En mi tenaz empeño corrí, corrí, corrí. . . . . . . . todo un sendero interminable, …
Leer artículo completo
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted