Saúl Méndez
Colaborador
El Movimiento Indígena para la Integración de las Luchas de los Pueblos Ancestrales de El Salvador (MILPA), a través de su seccional Sonsonate, Calpulli por la Vida, denunció la tala de árboles en la Finca El Mamey, ubicada en el cantón Chorro Abajo, en la zona norte de Izalco, Sonsonate Este, dentro de la Reserva de Biósfera Apaneca-Ilamatepec.
Según Damián Córdova, presidente de MILPA Seccional Sonsonate, las labores de deforestación comenzaron a inicios de la semana pasada y, hasta el momento de la denuncia, habían afectado tres manzanas de un terreno de 10 manzanas que se pretende utilizar para la construcción de una central energética.
MILPA advirtió que la tala ha afectado árboles de especies como cedros, colorados y chaquiros, algunos de ellos centenarios. La organización sostuvo que la intervención representa una amenaza para la biodiversidad y las fuentes de recarga hídrica de las comunidades de la zona.
“Como defensores de los territorios originarios, señalamos que este ecocidio avanza debido a una evidente red de permisividad institucional”, manifestó la organización en un comunicado difundido el 19 de octubre de 2026.
La agrupación también cuestionó la actuación de las autoridades municipales de Sonsonate Este, a las que acusó de ignorar las alertas de las comunidades y de permitir que las empresas involucradas operen sin suficiente fiscalización local.
Asimismo, Córdova señaló la falta de intervención de las instituciones del Gobierno central y afirmó que su inacción deja desprotegidas a las comunidades ante los daños ambientales denunciados.
MILPA vincula el caso con otra denuncia ambiental
La organización sostuvo que la situación en la Finca El Mamey no sería un hecho aislado, sino que estaría relacionada con una amenaza de depredación denunciada meses atrás en la Finca Santa Adelaida, también en la zona de Izalco.
MILPA aclaró que se trata de dos casos distintos: en Santa Adelaida denunció una amenaza de intervención ambiental, mientras que en El Mamey afirma que la tala ya se ha concretado en tres manzanas de terreno.
Según información recopilada por la organización en las comunidades y mediante testimonios de trabajadores, las empresas Volcano Energy y Antares Energy estarían vinculadas con ambos casos. MILPA acusó a las compañías de impulsar proyectos energéticos privados que ponen en riesgo territorios de importancia ecológica y ancestral.
Exigen inspecciones y suspensión de las obras
Ante los daños denunciados, MILPA solicitó la intervención del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), para que realicen inspecciones, suspendan las obras en la Finca El Mamey y expliquen las condiciones bajo las cuales se pretende construir una central energética dentro de la Reserva de Biósfera Apaneca-Ilamatepec.
También pidió al Juzgado Ambiental de la Zona Occidental que dicte medidas cautelares urgentes y ordene el cese de la tala en el cantón Chorro Abajo.
A la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), la organización le solicitó vigilar la situación y dar seguimiento a las posibles afectaciones de los derechos colectivos de las comunidades indígenas.
MILPA hizo un llamado a las comunidades de Izalco y Sonsonate para que se unan en la defensa del territorio y la protección ambiental. La organización reiteró que los árboles afectados tienen un valor que trasciende lo ecológico, pues forman parte de la memoria histórica, la espiritualidad y la relación de los pueblos originarios con sus territorios.
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