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LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS

“Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad”
(Montesquieu)

Por: Licenciada Norma Guevara de Ramirios

Un escalón más en la persecución política del régimen imperante se ha puesto en marcha, con la captura ilegal de dirigentes de las organizaciones de veteranos de guerra y ex combatientes del FMLN, el pasado 30 y 31 de mayo.

Los capturados son: José Santos Melara Yanes, Atilio Montalvo, Wilfredo Parada, Eliseo Alvarado, Orlando Cartagena, Duglas Recinos, Pedro Alfonso Mira, José Ismael Santos, y Roberto Esquivel. Todos pertenecientes a diferentes agrupamientos de veteranos y ex combatientes del FMLN, cuyas organizaciones se agrupan en el movimiento político denominado “Alianza Nacional El Salvador en Paz”

Un movimiento político que con toda claridad, se ha manifestado en contra de la reelección presidencial continua, y abogan por reivindicaciones sociales de veteranos, de sindicalistas y del pueblo en general; un movimiento que ha demostrado capacidad de organización y movilización en defensa de sus derechos y de exigencias al gobierno, que prometió mejores pensiones y beneficios a sus familiares sin haberles cumplido a lo largo de cinco años.

Para explicar su captura, la Policía Nacional Civil les atribuye una acusación con fuertes indicios de total falsedad: ser parte de un grupo que planificaba cometer atentados el día de la toma de posesión del presidente Bukele y atentar contra centros comerciales y entidades de gobierno.

Las fotografías de supuestos pertrechos que presenta en redes la policía, han sido objeto de burla ciudadana, calificado como de montaje improvisado y mal hecho; gran parte de la gente que expresa sus opiniones en redes sociales muestra, como es natural, incredulidad y reafirmación de una creencia creciente, que estamos frente a un gobierno mentiroso, capaz de montar cualquier invento para justificar acciones represivas a los opositores.

Los veteranos son personas que participaron directamente en el conflicto armado que finalizó en 1992, es decir, hace 32 años, por tanto, sus edades rondan entre 60 y 90 años, la mayoría padece  enfermedades crónicas o lesiones que sufrieron durante el conflicto; esperaban que las promesas de una pensión de 300 dólares y beneficios en estudio para sus hijos, atención a sus salud, tierras, y otros, se convirtieran en realidad, promesas que hizo el señor Bukele cuando era candidato presidencial y que no ocurrió, y que los veteranos no han dejado de demandar su cumplimiento.

Atilio Montalvo, ex comandante guerrillero, ha sido operado recientemente del corazón y, el día de su captura, debía someterse a proceso de diálisis; Santos Melara tiene problemas de salud, y así otros. Si bien son personas adultas, y adultas mayores, tienen claridad de haber vivido una época de dictadura, saben lo malo que es para la sociedad.

Son personas que pueden hablar con otras, convencer, razonar con argumentos de la vida y de las leyes. Pareciera que esto es lo que se califica como terrorismo ahora, el pensar críticamente, el pensar con cabeza propia en vez de obedecer juramentos de obediencia, como fueron pedidos en 2019 y repetidos hoy por el señor Bukele.

Es la intimidación un recurso de política del régimen, y es, sin duda, uno de los propósitos de esas capturas que se suman a las ya realizadas como parte de la persecución política que ya padecen decenas en la cárcel y otros en el exilio. Son todos presos políticos.

La sociedad, y especialmente las organizaciones sociales y políticas, no debemos ver con indiferencia estas acciones represivas, arbitrarias, violatorias de derechos humanos y políticos, porque, como dice la cita que encabeza esta nota, la ofensa a un individuo es una amenaza a la sociedad, lo que hoy han hecho contra los dirigentes de veteranos pueden hacerlo contra cualquiera que le resulte incomodo al régimen.

Exigencia de libertad, de respeto a su integridad personal, a su salud, a justicia imparcial, debe ser secundada por todos.

Para reforzar este deber moral y político, recordemos también al Che Guevara cuando afirmó: “No creo que seamos parientes muy cercanos, pero si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante”.

Ahora bien, estas capturas expresan temor, temor al pensamiento, temor al conocimiento de la historia, temor a la organización y a la exigencia de retorno a la institucionalidad democrática.

 

No dejemos de gritar esta exigencia: LIBERTAD A LAS Y LOS PRESOS POLÍTICOS.

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