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La Marcha por la Paz simboliza el respeto al ser humano

Vladimir López*

Marcha por la paz”… ¿que es lo que queremos decirle al mundo? ¡Queremos paz! estamos hartos de la cantidad de vidas que se pierden día tras día, mind eso es que es lo pretendemos. Y los que no quieren, una de dos, o se ponen de acuerdo a trabajar, o no se sorprendan si esta espiral de violencia continúa por los próximos diez o veinte años más.

¿Que si está bien lo de la marcha? En lo personal creo que cualquier esfuerzo que se haga en pro de la paz es bueno, y espero que como estos esfuerzos también se fundamenten los principios básicos como lo es el respeto a la persona, a los maestros, a los padres y por ende a las instituciones. Si un joven no los tiene, no debe sorprendernos lo que sucede en la actualidad, donde hasta los fiscales y jueces están siendo víctimas de la violencia.

!Señores¡ empecemos de nuevo, sembremos en la mente de nuestros niños y jóvenes los valores y principios básicos de convivencia que son los que hoy no se respetan, si no lo hacemos la violencia no cesará. La Marcha por la Paz es un gran paso, pero tenemos que dar muchos más en esta lucha contra la violencia.

Recuerden, hay miles de niños y niñas, hay jóvenes con sueños e ilusiones de un mejor El Salvador, y es de ustedes y nosotros el compromiso de sembrar la semilla que dará el fruto de los buenos salvadoreños.

La decadencia social que está viviendo el país, la inseguridad, la violencia y el desamor por el prójimo; no es ni nada más ni nada menos que la falta de DIOS en el corazón del hombre, cuando ya no se mira al prójimo como un hermano, un amigo o un compañero, es porque la distancia que hay entre Dios y los hombres es muy lejana.

Pero yo me pregunto ¿acaso los jóvenes que hoy delinquen no fueron niños? Alguien dijo por ahí… la mente de los niños es como una esponja que absorbe todo, si eso es así, que fue lo que absorbieron nuestros niños de los años ochenta, noventa, o de dos mil.

¿Qué pasó? ¿Donde se desvió el camino? Cuando se llega a los límites de violencia que estamos teniendo en este país, lo único que se viene a la mente es qué fue lo que sembramos en las mentes fértiles de nuestros niños y jóvenes.

¿Que hicimos mal y que seguimos haciendo mal? No cabe ninguna duda que nosotros los padres, las autoridades, las instituciones y las organizaciones en general, debemos hacer un análisis a profundidad de que es lo que estamos haciendo. Quizás seamos los responsables de que los jóvenes perdieron la noción del respeto a padres, maestros, autoridades e instituciones y ya no se diga a Dios.

Probablemente tenemos gran responsabilidad al respecto, pero también los políticos, principalmente aquellos que idolatran el poder, los que ahora siguen midiendo fuerzas para obtener más y más diputados y que en lo único que piensan es en ser la primera fuerza política de lo que queda de nuestro país.

Mientras tanto se olvidan mezquinamente de los salvadoreños y en especial esta juventud que se continúa perdiendo. Señores, por favor no pierdan el tiempo en problemas estériles y dense cuenta que el verdadero problema está en las calles donde se están muriendo aquellos por los que dicen que trabajarán.

Recuerden, hay más niños, más jóvenes, de ustedes y nosotros depende que es lo que sembramos en mentes fértiles. Comencemos desde ya como salvadoreños a buscar esa anhelada la paz y dejen de lado el afán de lucro y poder. La marcha por la paz es un primer paso que ustedes también deben dar.

*Licenciado en Mercadeo

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