web analytics
domingo , 22 octubre 2017
Inicio » Suplemento Amigos » EL JAZZ Y SU EVOLUCIÓN: DEL BEBOP AL COOL
EL JAZZ Y SU EVOLUCIÓN: DEL BEBOP AL COOL

EL JAZZ Y SU EVOLUCIÓN: DEL BEBOP AL COOL

Oscar A. Fernández O.

Miles Davis es una de las figuras básicas en el desarrollo del jazz de las tres últimas décadas. Él saltó del bebop al cool y a partir de ahí siguió experimentando en todas las nuevas tendencias. En el mundo del jazz, ampoule cialis la comercialidad siempre vino ligada al éxito entre la audiencia blanca, que era la que imponía sus gustos. Pero esta norma no escrita se vino al traste con la llegada en los años cuarenta del movimiento llamado bop o bebop. El público blanco lo consideró una locura pasajera capaz de destruir el jazz. La mayoría de los amantes del swing de los años treinta rechazaban categóricamente este movimiento, sin darse cuenta de que tanto el swing como el bop eran pasos de una misma e imparable evolución y que ambos nacían de la misma fuente, Nueva York y Chicago.
“La mayor sensación que he tenido en mi vida, con la ropa puesta, fue la primera vez que escuché juntos a Dizz y Bird”, confesaba Miles Davis, el tercero de esa serie de músicos personales, tras Dizz Gillespie y el Bird Charlie Parker, en llevar el jazz por nuevos derroteros. La música de jazz, hasta entrados los años cuarenta, era la música popular del siglo xx. La que se cantaba y bailaba y de donde salían la mayor parte de los éxitos. Pero cuando se apagan los ecos de la era swing, una serie de músicos empiezan a realizar una introspección que les lleva hacia caminos más personales y les aleja de las listas de éxitos. El jazz toma una dirección y la música popular otra: se convierte en un arte independiente al que para nada le preocupa el que alguien lo baile, lo tararee o simplemente lo compre en cantidades dignas de hacerles aparecer en lo alto de las listas (Bikendi González: 2010)

El bebop no nació de manera espontánea y debe su desarrollo y su lenguaje a dos músicos swing, Lester Young y Charlie Christian. Ambos rompieron sus ligaduras con la música swing y empezaron a dotarla de un nuevo vocabulario. Lester perteneció a la banda de Basie durante los años treinta y allí dio muestras de su calidad, así como de su capacidad para desarrollar líneas improvisadas jamás vistas. En uno de los históricos conciertos de la era del swing, el de Benny Goodman en el Carnegie Hall, Lester fue invitado a realizar un solo en la canción «Honeysuckle Rose». Su interpretación fue uno de los primeros ejemplos de improvisación bop, un solo lento lleno de figuras complejas, con un gran sentido del ritmo pero sin salirse del esquema de la canción.

Charlie Christian tuvo un comienzo musical muy similar al de Lester. Descubierto por el cazatalentos y productor John Hammond para el grupo de Benny Goodman, Christian se ganó una merecida fama como guitarrista de swing. Su estilo de guitarra solista le ayudó a desarrollar un lenguaje nuevo ajeno al swing de Goodman y acorde con las nuevas corrientes. Su guitarra amplificada le permitía tocar a un volumen similar al de los instrumentos de viento sin perder su estilo. Aunque se podría decir que ellos dos crearon el bebop, en realidad tan sólo se les considera el puente hacia este movimiento, porque las carreras de ambos se truncaron en su mejor momento. Charlie Christian murió en 1942 en pleno desarrollo del estilo y Lester sufrió etapas irregulares que le impidieron liderarlo. A pesar de que no se encuentra un creador claro de este movimiento, el bebop sí tuvo su propio templo donde todas las ideas de estos músicos fueron recogidas y consiguieron crear el estilo. Ese lugar se llamaba «Minton’s Playhouse».

En «Minton’s» tuvieron lugar las primeras jam sessions dedicadas al bebop. Tras las actuaciones en otros clubs, los músicos iban al local de Henry Minton, propietario de la sala, a escuchar o a tocar ese nuevo estilo. Allí se daban cita los más grandes músicos de Nueva York, Christian, Lester, Thelonius Monk, Kenny Clarke, Roy Eldridge y Mary Lou Williams entre otros. «Minton’s» se convirtió en un laboratorio de ideas, de las que todos eran partícipes. Muchos recuerdan a Charlie Christian saliendo de un taxi, procedente del local donde tocaba con Goodman, llevando su guitarra y deseoso de empezar otra vez una hueva sesión. Incluso había comprado otro amplificador para sus reuniones en el club.

Henry Minton pronto se dio cuenta de que no había necesidad de contratar a un grupo, como todos los demás clubs hacían, ya que los mejores músicos de la ciudad siempre se daban cita allí. El local invitaba a unas copas y los músicos pasaban toda la noche experimentando con nuevos sonidos. El club se encontraba en la calle 18 oeste en una zona lejos de los lugares de atracción nocturna, por lo que los músicos lo encontraban de su agrado. Durante toda la noche un ejército de taxis desfilaba por el local dejando allí a músicos provenientes de todas las orquestas de Nueva York. Cuentan que hasta llegaban músicos procedentes de Chicago, donde esta música aún era desconocida, pero apreciada. Por el Minton’s Playhouse pasaron todas las figuras del bebop. Fue un lugar mítico para los que lo frecuentaron, incluyendo a Charlie Parker y Dizzy Gillespie, que formaron el primer grupo que realizó actuaciones regulares en el local. Muchos consideran a estos músicos los creadores del movimiento bebop y, lo sean o no, fueron los primeros exponentes claros que dieron forma a las ideas mostradas en Minton’s.

A %d blogueros les gusta esto: