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4 Poemas de Till Lindemann (Alemania, 1963) 

 

 

YO SÉ 

¿Por qué no levanto tarde?

Porque tan temprano me voy a dormir

A mi propia orden

Estoy en soledad con demasiado empeño

Así ha sido mi vida por demasiados años

Aún me siento demasiado joven para el féretro

Soy un vino a medio madurar

Una pesada mesa coja

Sin abundantes recursos

Así que me gusta agarrar la mano joven

Aunque la autoestima de la sangre joven se ha ido

No hay ninguna bala en la  pistola

Debo conformarme con carnes añejas

Traicionarme a mí mismo con mi propia mujer

La edad duerme sobre mis canas

Me compro la suerte en los puertos

Quien no es bello debe tener bella vida

La belleza nunca fue mi don

 

SUPERSTICIÓN 

De mi ojo cae una pestaña

Pido un deseo

¿Puede ella estar muerta

Y ya no más ahí?

 

SUERTE 

La vida se resguarda a buena hora

Ha encontrado ojos de pez en la playa

Así que puedo coserlos sobre los míos

Y verte a través del agua brillante

Y atrapar las coloridas serpientes de agua

Que se enganchan en tu bella calavera

 

CUCHILLO 

El Mar muerto dentro de mi carne
Ha dado origen a un puerto
Cada día, a la misma hora
Ella viene a mi lado para castigarme
Con una agonizante galera
La alondra con la blanca cofia
Mataría por hacer que se quedase conmigo
Pero ella tiene el pico como un Grifo
Y garras afiladas como cuchillos
Ella tira el ancla y habrá de cantar

Mientras desbarata mi barco
Lo corta con nobles cuchillas
Y grita al llevárselo a las aguas frías
Se hunde, y nadie canta conmigo
Y por eso le temo a los cuchillos
Mi barco sangra por el mástil
Dentro del pecho de la abuela
Y cuando en la noche el Sol brille sobre ella
Alguien habrá que llore por ella
Flotamos bajo la fría lluvia de los ojos
Padeciendo hambre a montones
Ella corta hondo en mi carne
Y por eso le temo a los cuchillos
Y cuando en la noche el Sol brille sobre mí
No habrá nadie ahí
Que llore conmigo

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