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viernes , 24 noviembre 2017
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Un renacimiento  con el querido Pablo

Un renacimiento con el querido Pablo

Texto: Rodrigo Sura
Fotografías: Juan Carlos Villafranco

Todavía sonaba el eco de los primeros aplausos cuando de repente sobresale, there entre las cabezas de los asistentes, check un ramo de flores. Son flores de una fan para Pablo Milanés quien ha renacido en una noche de lluvia dejando a los asistentes empapados en recuerdos y calidad musical.

Fue un renacer también para los asistentes: jóvenes que han heredado esa particular identidad musical, pilule contemporáneos que corearon de memoria las composiciones más representativas, funcionarios de gobierno que no pasaron desapercibidos en el “breve espacio” para compartir y uno que otro personaje que desde una trinchera revolucionaria, al igual que Pablo, alzó una guitarra (otros un fusil) para definir el pensamiento y hacer un mundo mejor.MILANES 2

“Encantado de estar de nuevo (en El Salvador)… Cantemos juntos en esta noche maravillosa, entre amigos” fueron las primeras palabras del cubano, quien no visitaba el país desde 2006 y que posteriormente se suspendió una presentación en 2009.

“Renacimiento” es el título de la última producción del cubano, que lo ha llevado a salir por un momento de la isla (específicamente 60 conciertos) para sorprender con una muy buena fusión y convergencia de ritmos esencialmente cubanos como el changüí, el guaguancó , el son cubano, el danzón, la guajira son, la conga aderezados con un poco de jazz.

Milanés dividió el concierto dando paso, en primer lugar, a canciones de “Renacimiento”: “En Paz”, “Amor de otoño”, “El otoño del amor”, fueron parte del repertorio que dieron paso a esas inmortales canciones que son coreadas de principio a fin.

“De que callada manera”, “Amo esta isla”, “Cuánto gané, cuanto perdí” “El breve espacio” y la eterna compañera musical “Yolanda” cantadas al unísono por el público a quienes Pablo dirigía con su mano derecha cual director de orquesta sinfónica.

La lluvia cesó mientras el público ávido gritaba :”otra, otra, otra…” Los músicos vuelven a escena con “Yo no te pido” vítores, silbidos y mas aplausos. El trovador se despide, los aplausos se traducen en agradecimientos y un trozo de Cuba vuelve a renacer en El Salvador

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