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lunes , 16 octubre 2017
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Tensión y duelo durante la fiesta nacional española, bajo la sombra de crisis catalana

Tensión y duelo durante la fiesta nacional española, bajo la sombra de crisis catalana

Por Jacques Klopp/Álvaro Villalobos

Madrid/Barcelona/AFP

Decenas de miles de personas marcharon este jueves a favor de la unidad de España en Barcelona con motivo de la fiesta nacional, en plena crisis catalana, mientras que el desfile oficial en Madrid se vio teñido de luto por el accidente de un avión militar.

Unas 65.000 personas, según la policía municipal, asistieron a la marcha en la capital catalana, lanzando hostiles mensajes a los dirigentes independentistas de la región.

“Queremos reivindicar el otro bando, que se oiga que hay mucha gente en Cataluña que no está a favor de la independencia”, aseguró a la AFP Juan Jiménez, trabajador en una fábrica de automóviles de 26 años.

“Puigdemont a prisión”, gritaban muchos en referencia al presidente regional que amenaza con fundar una república independiente en esta región de 7,5 millones de habitantes con un 19% del PIB español y amplias cotas de autogobierno.

El presidente de gobierno, Mariano Rajoy, lanzó el miércoles un ultimátum para que  Carles Puigdemont clarifique si declaró o no la independencia.

Dispone hasta el lunes de margen. Si el gobierno catalán no contesta o responde afirmativamente, tendrá hasta el jueves 19 de octubre para rectificar antes de que Madrid tome el control de la región a través del artículo 155 de la Constitución española.

Suspender el autogobierno, algo inédito desde la restauración democrática en España, podría provocar amplias protestas en Cataluña, incluso de fuera del bando independentistas.

Pero la mitad de la sociedad catalana que no desea la independencia tampoco se quedaría de brazos cruzados ante una hipotética secesión: el domingo sacaron cientos de miles a la calle y este jueves volvieron a marchar por Barcelona.

“Cada año por el día nacional solemos salir con la bandera española pero este año incluso más porque tenemos que defender la unidad de España”, dijo en la marcha de Barcelona Raquel Martínez, estudiante de 18 años.

Grupos de hinchas de fútbol se enfrentaron luego brevemente en el centro de la ciudad, informó la policía regional catalana, los Mossos d’Esquadra.

Accidente aéreo

Como cada año, ante la atenta mirada del rey Felipe VI y el presidente de gobierno, las fuerzas armadas protagonizaron un multitudinario desfile en el centro de Madrid para conmemorar la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492.

Entre los asistentes y las calles aledañas se observaban muchas más banderas españolas que en años precedentes, así como aplausos a la Policía Nacional que participaba por primera vez en 30 años tras su dura intervención para impedir el referéndum inconstitucional catalán del 1 de octubre.

Las relaciones entre esa región del noreste de España y el poder central pasan por su peor momento desde la recuperación del autogobierno en Cataluña suspendido durante la dictadura de Francisco Franco (1939-1975).

Planteada como una exhaltación de unidad en plena crisis catalana, la fiesta nacional se tiñó de luto cuando uno de los aviones que participaron en el desfile de Madrid se estrelló en la provincia de Albacete, 300 km al sudeste, causando la muerte del piloto.

Sin mediación posible

La crisis catalana se encuentra en una fase decisiva. Para los dirigentes catalanes, los independentistas ganaron el referéndum inconstitucional con un 90% de los votos. Y a pesar de la corta participación (43%), quieren llevar adelante su plan de secesión.

En una confusa sesión parlamentaria el martes, Puigdemont dijo asumir “el mandato de que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de República” pero pidió suspender “los efectos de la declaración de independencia”.

El objetivo del aplazamiento es intentar establecer una mediación internacional con el gobierno español para solucionar este conflicto que está impactando duramente en la economía, con la marcha de numerosas empresas.

“No hay mediación posible entre la ley democrática y la desobediencia”, aseveró Rajoy.

El presidente regional se encuentra atrapado entre dos fuegos: la presión de su propio campo para acelerar hacia la secesión y las advertencias internacionales para no proseguir en sus planes.

La Comisión Europea pidió “pleno respeto del orden constitucional español” y París, Berlín y Roma denunciaron el carácter “ilegal” e “inaceptable” de una declaración de independencia.

Rajoy cuenta con el apoyo de la mayoría de partidos españoles, en especial del líder de la oposición, el Partido Socialista, que también arrancó un compromiso del mandatario para iniciar una reforma de la Constitución para solucionar esta crisis.

Suspender la autonomía es la principal carta de Madrid, pero también dispone de otras posibilidades como decretar un estado de emergencia.

“Creemos que no será necesario utilizar la fuerza”, dijo el ministerio de Exteriores Alfonso Dastís.

Precisamente el uso de la fuerza el 1 de octubre mereció este jueves una reprobación de Human Rights Watch, criticando la violencia policial contra manifestantes pacíficos.

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