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domingo , 17 diciembre 2017
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Los nombres satánicos

Nelson López*

Las comunidades hoy quieren comentar sobre los cambios de nombres que sabiamente un grupo de personas están queriendo des-satanizar porque son, no solaçmente diabólicos sino que también de mala influencia para los que aún no están maleados.

Los de la Puerta del Diablo

– Nosotros estamos estudiando todavía si vale la pena o no vale la pena que se le quite el nombre a la Puerta del Diablo porque realmente es falso que allí salga el diablo pero tampoco salen ángeles; por si le quieren poner la puerta del ángel, o por ejemplo, si la idea es meter miedo como con el Casillero del Diablo no van a lograr el objetivo porque así como se siguieron robando el vino de las bodegas, los cipotes en pareja siempre van a ahorrar lo del motel en esa puerta satanizada que ha sido testigo de extremadas fornicaciones desde tiempos inmemoriales, así que permítannos continuar con nuestro análisis para darle el aval a los diputados que buscan la santificación a través de la Puerta del Diablo.

Los bebedores de vino

-Bueno, en el caso de nosotros los consumidores de vino estamos convencidos que no deben quitarnos ese buen hábito, siempre hemos creído que si lleva un nombre diabólico, eso significa que proviene del infierno y con eso ya damos por hecho que es una bebida caliente y a partir de eso podemos considerar que vamos a disfrutar de los lindo toda esa cantidad etílica que trae la botella de 750, ya no digamos la de litro, así que nosotros estamos en contra de que estén cambiándole nombre a las bebidas embriagantes porque eso sí que es contra natura si sabemos que nosotros los hipertensos lo que más tomamos es vino hasta del más amargo que todos le decimos vino la suegra, que no tiene nada que ver con el diablo pero que es fuerte como el chaparro, así que nos oponemos a que cambien nombres de las cosas.

Los que mantienen a los diputados

– Creemos que si los legisladores están luchando para cambiar nombre y por eso se están agarrando los grandes debates que a nosotros nos cuestan en cuanto a salarios, seguridad, carros, gasolina y todo lo que les damos, debemos también tomar nuestras propias posiciones y ver qué otros nombres debemos cambiar; por ejemplo, deberíamos tener el jamón del ángel, en lugar de consumir jamón del diablo que eso sí que es satánico, y podríamos cambiar el nombre de algunos platos típicos que no dejan de ser influenciantes como el tamal que debería llamarse tabien y las chancacas que podrían denominárseles champís o las chanvergas que deberían llamarse chanchiches que se oye menos vulgar y así.

Los cambistas

– Miren si le vamos a cambiar a una babosada cambiémosle a todas las que se puedan, si a la Puerta del Diablo le ponemos puerta del ángel, al redondel d’Abuisson pongámole de la impunidad, al zíper del sexo pongámole el zíper de los milagros, al redondel de las Naciones Unidas pongámole Sumidas, y veamos todos los otros nombres que podamos cambiar a como dé lugar y así trabajan todos estos señores y los que quieren cambiar nombres a como dé lugar y veamos la posibilidad de que nos vayan a dar un madrugón con eso y ni cuenta nos demos de los nuevos nombres porque algo que sí no debemos cambiar es el nombre de los pueblos como Calzontes Abajo, o Ateos, porque esos están registrados en los patrimonios de la humanidad. ¡Vaya pues!

*ocurrencias@diariocolatino.com

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