web analytics
lunes , 11 diciembre 2017
Inicio » Nacionales » Farabundo Martí, signo de la identidad salvadoreña y paradigma de la lucha revolucionaria
Farabundo Martí, signo de la identidad salvadoreña  y paradigma de la lucha revolucionaria

Farabundo Martí, signo de la identidad salvadoreña y paradigma de la lucha revolucionaria

@AlmaCoLatino

Durante la exposición de la Cátedra Simón Bolívar, help Paulino Espinoza, Director del Centro Cultural de la Universidad José Simeón Cañas (UCA), enfatizó en la necesidad que la sociedad vea la figura de Farabundo Martí como un signo de la identidad salvadoreña y sobre todo un paradigma de la lucha revolucionaria.

Espinoza señaló que a Farabundo no debe verse solo como el nombre que adoptó un partido político, sino también como un hombre en la historia, como un heredero de una lucha milenaria del pueblo y como un ideal de liderazgo, compromiso, de visión de futuro del país que se desea, para que ilumine hacia dónde se quiere llegar.

“Los salvadoreños debemos empezar a ver a Farabundo como un paradigma, pero también como signo de nuestra identidad, los salvadoreños tenemos muchos signos falsos, por eso debemos buscar aquellos propios de nuestro país”, agregó.

Farabundo Martí  nació el 5 de mayo de 1893 en Teotepeque, La Libertad, creció en medio de las faenas agrícolas. Se recibe de bachiller en 1913, a los 20 años de edad, de un colegio salesiano, e ingresa a la Universidad Nacional en la carrera de Jurisprudencia y Ciencias Sociales.

Sus primeras acciones políticas se dan contra el régimen oligárquico de las familias Meléndez-Quiñónez, dinastía que gobernó el país por muchos años. Por organizar un acto en apoyo a la Asociación de Estudiantes Unionistas, grupo guatemalteco que exigía el fin de la dictadura de Estrada Cabrera en ese país, es encarcelado en Zacatecoluca.

En 1920, exiliado en Guatemala, continúa sus estudios en la Universidad de San Carlos.

En Guatemala estudia y trabaja como un simple obrero, jornalero o peón, aprende a compartir el sufrimiento de los explotados, en un país, donde la mayoría de la población es indígena, Martí se compromete con sus luchas e incorpora conocimientos de la lengua quiche; es perseguido por los dueños de las plantaciones de café, razón por la que debe partir temporalmente a México, donde se relaciona con el movimiento obrero y estudia la revolución agrarista de 1910.

Ahora, la propuesta es verlo como signo de identidad que haga sentir a los salvadoreños que pertenecen a este pueblo, ya que él junto a otros personajes quisieron cambiar la realidad de injusticia que se vivía, y la cual todavía es un reto.

“Farabundo es un personaje muy curioso, era un hombre muy preocupado por lo que ocurría en su tiempo, era un admirador de José Martí, crítico de la realidad, ya que en poco tiempo se da cuenta que el país en el que él creía que vivía no era como pensaba, pues era un país de contraste, de injusticias, donde las leyes no corresponden a la verdad que está viendo en las calles”, dijo Espinoza.

Asimismo, es necesario ver el aporte internacionalista, Farabundo no solo fue un hombre preocupado por su país sino también vivió y conoció la necesidad y sufrimiento de las personas en otros países como México, Guatemala, Nicaragua.

Según Espinoza, con Farabundo y el resto de personajes estuvo unida por primera vez América Latina en contra del imperialismo, ya que él tenía un ideal de revolución mucho más amplio, porque él quería la revolución más allá de las fronteras salvadoreñas.

En junio de 1928 Farabundo Martí se integra al ejercito defensor de la soberanía de Nicaragua, dirigido por Augusto Cesar Sandino, reafirmando así su profundo sentimiento antiimperialista.

A %d blogueros les gusta esto: