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¿Por qué ganó la izquierda y Claudia Sheimbaum en México el 2 de junio?

Por: José Mariano Ramírez*

El pasado sábado, primero de junio, una persona entrañable, a quien aprecio mucho y reside en Estados Unidos, me escribió: «AMLO me decepcionó». Ella se referí al actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien, después de tres intentos, en 2018 logró una aplastante victoria electoral y expulsó al PRI y al PAN del gobierno federal.

Reconozco que mi primera reacción al comentario de mi amiga fue de extrañeza. Quería reaccionar, pero al final decidí esperar, pensando que ese mensaje ameritaba un comentario amplio y meditado. Porque resulta que llevo un año dando seguimiento, casi obsesivo, al proceso electoral y al gobierno de Andrés Manuel López Obrador AMLO.

Aquí voy. Este jueves 6 de junio el Instituto Nacional Electoral (INE) informó que concluyó el escrutinio de la elección Presidencial. Los datos finales fueron los siguientes: Claudia Sheimbaum, 35.8 millones de votos; Xochitl Gálvez, 16.4 millones; y Jorge Álvarez Maynez, 6.1 millones de votos. En conclusión, Sheimbaum, de la coalición formada por MORENA, Partido del Trabajo y Partido Verde, obtuvo una diferencia de 32.3% más que la candidata opositora. O sea, 19.4 millones de votos más que Gálvez, la candidata no sólo de los partidos PRI, PAN y PRD sino también de los principales medios de comunicación y grupos mediáticos del país.

México es un país de dos millones de kilómetros cuadrados; es decir, que El Salvador, con apenas 20,000 km cuadrados, cabe 100 veces en el territorio mexicano. México tiene oficialmente 127 millones de habitantes, más 12.5 millones en Estados Unidos y otros cuantos millones en el resto del mundo. Para las elecciones del pasado domingo estaban convocados a votar 98.3 millones de electores, de los cuales votaron el 61%.

Cuando en 2018 AMLO fue electo presidente sacó 30 millones y hasta el pasado domingo los más sesudos analistas aseguraban que esa cantidad de votos era difícil de superar. Pues, el mismo domingo por la noche tuvieron que retractarse, cuando comenzaron a llegar los primeros datos oficiales de la jornada electoral. Y conforme avanzó el escrutinio Preliminar y luego el Definitivo, se confirmó que se trataba de una verdadera paliza en las urnas.

Resulta que Claudia Sheimbaum derrotó a Xochitl Gálvez hasta en su pueblo natal, en el estado de Hidalgo. Ahí Claudia logró 76% de los votos y Xochitl solo el 17%. Maynez consiguió ahí 6%.

Pasada la euforia, las mesas de análisis de la televisión y demás medios intentaban encontrar una explicación al porqué el triunfo tan contundente de Sheimbaum y de su coalición encabezada por MORENA, el partido fundado por AMLO en 2014, que además de ganar la Presidencia logró la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y posiblemente también lo logre en el Senado. También ganó seis de las ocho gobernaturas en disputa y la jefatura de gobierno de la Ciudad de México.

La respuesta del porqué del resultado electoral es clara y simple: La gente renovó su confianza en AMLO y le demostró en las urnas cuánto aprecia y aprueba su gobierno. Según la última encuesta de Demotecnia, el 77 por ciento de los mexicanos aprueban al presidente López Obrador. Y hace una semana, una encuesta más reveló que la aprobación de AMLO ronda el 80%. Si eso es así, como parece ser, hasta personas que no votaron por Claudia Sheimbaum reconocen la labor de López Obrador.

Pero también, la derrota electoral de la candidata opositora se produjo pese al enorme apoyo que tuvo de Televisa, TVAzteca, Grupo Fórmula, Grupo Imagen, Xradio y MVS radio, Latinus, los periódicos Reforma, El Financiero, El Economista, El Universal y otros medios y portales en redes sociales. Todos esos medios difundieron campañas sucias contra Claudia y los partidos de su coalición, contra AMLO, a quien llamaron «narcopresidente» y se publicaron libros y diversos artículos de prensa sin fuentes verdaderas, inventadas. Por lo tanto todos esos medios también sufrieron la derrota el 2 de junio.

También fueron parte de la campaña contra Sheimbaum y AMLO las cadenas Univisión, Telemundo y a veces hasta CNN en Español, y varios medios en Estados Unidos. La derrota electoral también es de ellos. Todos estos medios le mintieron a los electores y a la gente en general. Dibujaron un México que no es real. Se encargaron de pintar una realidad falsa y negar los logros de AMLO. Se empeñaron en decirle a la gente que se trataba de una elección en la que sólo había dos proyectos: el de la dictadura de López Obrador y Claudia Sheimbaum,  o el de la democracia de Xochitl Gálvez y sus aliados. Algo totalmente falso. El escritor Mario Vargas Llosa llamó alguna vez a esos gobiernos de México «La dictadura perfecta».

También fueron derrotados reconocidos presentadores de televisión, como Joaquín López Dóriga, Carlos Loret de Mola, Ciro Gómez Leiva, Adela Micha y muchos más. Y analistas como Héctor Aguilar Camín, Raymundo Riva Palacios, Leo Zukerman, Jorge Castañeda, Denise Dresser y otros, quienes estuvieron en abierto apoyo a Xochitl Gálvez y contra Claudia Sheimbaum en sus programas. La derrota también es de ellos, porque mintieron y defendieron a las élites del poder.

Particularmente no estoy de acuerdo con algunos puntos de López Obrador que afean la imagen de su gobierno: la militarización de la seguridad con la creación de la Guardia Nacional, la incorporación a las filas de MORENA de personajes con un pasado de corrupción y la forma como AMLO se dirige personalmente contra algunos periodistas. Eso es censurable.

Pero sobre esos puntos débiles sobresalen los datos duros de las estadísticas que se refieren a la gestión de AMLO como un buen gobierno. Aquí sólo algunos de ellos: durante su gobierno AMLO redujo la pobreza y la desigualdad. 5.1 millones de mexicanos salieron de la pobreza, los ricos y las principales empresas y fortunas ahora pagan impuestos. Aunque hay casos pendientes como el de Ricardo Salinas Pliego, dueño de TVAzteca, Elektra y Banco Azteca, entre otras empresas, que debe al fisco 63 mil millones de pesos, en concepto de impuestos no pagados desde hace 20 años. Es decir, más de 4,000 millones de dólares que se resiste a pagar.

AMLO también aumentó el salario mínimo de 88 a 247 pesos diarios, creó varios programas sociales que han cambiado la vida a 29 millones de mexicanos, como las becas a 12 millones y medio de estudiantes de secundaria y de universidad, que ahora no pagan un centavo por estudiar.
El de AMLO fue uno de los pocos gobiernos que atendió la pandemia con fondos propios, sin endeudarse. Vendió el avión  y los helicópteros de la Presidencia, eliminó las pensiones millonarias de los expresidentes, creó decenas de universidades públicas y en los meses que le faltan inaugurará 20 hospitales más completamente equipados.

Ha creado miles de unidades médicas en zonas pobres, reactivó todos los estados del sur de México, donde ahora ya circula el Tren Maya, con un recorrido de 1,450 kilómetros que unen a varios estados. Es una especie de obra faraónica construida en tiempo récord, casi cinco años.
Durante los casi seis años que lleva en el gobierno, su administración federal no ha comprado un sólo vehículo para dependencias públicas. El mismo López Obrador luce su Volkswagen Jetta color blanco que vale 20,000 dólares.

La estabilidad económica de México también es un logro que está a la vista de todos. El súper peso mexicano rondó los 17 por dólar este año, luego que en 2018 llegó a cotizarse a 20 por uno. En la campaña presidencial de 2018 los críticos de López Obrador vaticinaron que el dólar alcanzaría con él los 30 pesos y que la economía sería un descalabro. Pero nada de eso pasó. Todo lo contrario, AMLO le ha dado estabilidad a la economía, más poder al peso, ha aumentado las reservas financieras del país y fortalecido empresas públicas como PEMEX, que recompró refinerías a la empresa española Iberdrola, aperturó gasolineras hasta en Estados Unidos y construyó la mega refinería Dos Bocas, que dentro de poco producirá 1.8 millones de barriles diarios.

El año pasado AMLO relanzó la aerolínea Mexicana de Aviación, que acaba de anunciar la compra de una flota de 20 aviones Embraer a Brasil, para incrementar los vuelos internos en México. También construyó el aeropuerto Felipe Ángeles, en la ciudad de México, que ahora ya funciona como la principal terminal aérea de carga en el país. Al mismo tiempo construyó otros aeropuertos, como el de Tulum, en la zona turística de Cancún. México también se ha convertido durante su gobierno en el primer exportador de bienes a Estados Unidos.

Desde luego las tareas pendientes son muchas. Y el de la seguridad seguirá siendo el primero. Claudia será la primera presidenta de México y deberá continuar la labor iniciada por AMLO.
Los analistas Viri Ríos y Carlos Pérez Ricart coincidieron está semana en una cosa: El mensaje en las urnas ha sido claro, la gente le dio esta gran victoria a Claudia y a López Obrador porque ahora los mexicanos son menos pobres que antes, porque millones han sido beneficiados con los programas sociales, porque los olvidados de siempre ahora creen que son tomados en cuenta, porque a millones de mexicanos AMLO les cambió la vida.

Ese sábado Primero junio, mientras leía el comentario de mi amiga sobre las elecciones en México, en El Salvador un usurpador era juramentado como presidente de la República. Juraba defender la Constitución que en ese mismo acto estaba violando, porque la reelección es inconstitucional.
Entonces pensaba en Patria Exacta, el célebre poema de Oswaldo Escobar Velado. «Esta es mi patria: Un río de dolor que va en camisa, y un puño de ladrones asaltando en pleno día la sangre de los pobres».
Escobar Velado quizás ahora diría: «Un usurpador que junto a un puñado de ladrones van saqueando y sembrando la muerte por las tierras de El Salvador».

*Sociólogo y máster en Relaciones Internacionales.

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