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Pensamiento y realidad en Ignacio Ellacuría

Rossel Montes

Filosofo hondureño

 

Ignacio Ellacuría, filósofo y teólogo español nacionalizado salvadoreño,  asesinado en 1989 por los escuadrones de la muerte, junto a él murieron otros sacerdotes e intelectuales: Segundo Montes (Antropólogo) e Ignacio Martín Baró, famoso psicólogo que dejó una vasta obra e influencia en la psicología social de Centroamérica. Los curas Jesuitas demostraron ser intelectuales orgánicos al servicio de las masas empobrecidas de El Salvador y pagaron con su vida el poner la filosofía, la ciencia y su pensamiento a la obra emancipadora y liberadora de los pobres la cual estaba unida a la labor “cristológica”.

Ellacuría Estudió filosofía y teología, su formación teológica fue influenciada por uno de los teólogos más importantes del siglo XX como lo fue Karl Rahner y posiblemente influenciado por Karl Barth, Teilhard de Chardin, Paul Tillich éste último teólogo protestante del cual en Honduras no se encuentran libros. Ellacuría hizo su tesis doctoral sobre “La principialidad de la esencia en Xabier Zubiri” en 1965. Al parecer la tesis  aún se encuentra inédita porque no fue incluida en la publicación de sus obras completas a principios de los 90s.

La obra filosófica, antropológica y metafísica de Ellacuría girará casi toda su vida en torno a la obra del filósofo Español Xavier Zubiri, el cual fue alumno de Martín Heidegger y un heterodoxo discípulo ya que Zubiri se separa de Heidegger y llega a cuestionar los postulados del filósofo alemán planteados en “Ser y tiempo” sobre el problema radical  y el olvido por la categoría “SER” por la ontología occidental.

La influencia de Zubiri en Ellacuría fue fuerte, pero Ellacuría no fue solamente un intérprete y divulgador de la obra zubiriana, como llegó a decirle José Luis Aranguren: Ud. ha hecho de Zubiri un guerrillero” Las condiciones de subdesarrollo y exclusión social y su apostolado y su concepción cristológica de la realidad y la condición humana lo llevó a concretizar las aparentes categorías Zubirianas alejadas de la realidad concreta, en categorías y armas para la crítica social de la realidad Salvadoreña y Latinoamericana. Para todo conocedor de la historia de la filosofía no le parecerá extraño que Ellacuría se haya compenetrado en la obra de Zubiri, ya que esta contenía en su estructura epistemológica y categorial una dimencionalidad y sensibilidad por los problemas teológicos, el asunto teologal como lo llamaba Zubiri, el “problema teologal” lo llevará a desarrollar un antropología filosófica y a entender al hombre, como “animal de realidades” es decir un “ser que vive y se desarrolla en y con la relaciones con otros”

El gran asunto problemático filosófico de Ellacuría será la historia, asunto que desarrollará en su máxima obra “Filosofía de la realidad histórica” publicada póstumamente, obra que tiene su origen en un artículo que Ellacuría publicara en los 70s con el título de “Comunidad y persona”

 

Nos dice Ellacuría: “la realidad en tanto que mundo es constitutivamente histórica. El dinamismo histórico afecta a la realidad constituyéndola en tanto que realidad. La historia no es simplemente un acontecimiento que le pasa a unas pobres realidades, como le puede pasar la gravitación a las realidades materiales. No: es algo que afecta precisamente al carácter de realidad en cuanto tal.

 

Ellacuría firma el carácter ontológico y fenomenológico de la existencia histórica del hombre, su historicidad en cuanto éste se hace y deviene en un “animal de realidades” en la dinámica histórica, el cual conforma su carácter , como individuo. En ese sentido la realidad para el hombre es un “habérselas con las cosas” muy parecido al “ser-ahí” de Heidegger” y a la realidad radical de Ortega “ con soy yo y mis circunstancias” en la cual se debate el tema de la primacía de la realidad y las circunstancias, lo cual es un asunto de fondo entre el realismo o el idealismo a los cuales trató de alejarse tanto Ellacuría como Zubiri.

La filosofía primera de Ellacuría estuvo íntimamente ligada a su producción teológica. Sobre la obra filosófica al parecer se adhirió a la corriente denominada “filosofía de la liberación” aunque parece nunca esclareció teóricamente y explícitamente su postura ante la “filosofía de la liberación” liderada por Juan Carlos Escanone, Humberto Ceruti y a mi parecer su máximo exponente Enrique Dussel con una obra extraordinaria y vasta con más de 50 tomos. Como sabemos Dussel bajo la influencia de la ética de Levinas hace una ruptura con el pensamiento ontologista y crea una “ética del liberación” que polemizará con la “ética del discurso de Habermas” y la ética utilitarista de John Rawls. Ellacuría no pasó sordo a todos éstos debates, pero desde su incorporación categorial Zubirianas hizo sus propios aportes a la crítica social e histórica de la realidad Salvadoreña.

Qué es la realidad tanto en Zubiri y Ellacuría fue un tema importante, ya que Zubiri pensaba que “La realidad” es anterior al “Ser” Heideggeriano y por ende no hay categoría más radical y existencial. La realidad histórica sería en este sentido un “habérselas” con la realidad, una realidad dinámica y la historia es la plenitud de la realidad histórico-social de la persona humana.

Nos dice Ellacuría: “la verdad de la realidad no es lo ya hecho; eso sólo es una parte de la realidad. Si no nos volvemos a lo que está haciéndose y a lo que está por hacer, se nos escapa la verdad de la realidad..

La realidad es contingencia, es creación como afirmaba Cornelius Castoriadis, no hay nada absolutamente determinado, lo determinado del ser, es que éste no está determinado. La imaginación creadora como magma constitutivo de la realidad estará presente en la obra de Ellacuría como historicidad radical, donde la realidad no es algo ya dado como afirmaba la metafísica occidental por cientos de años, la realidad es subjetivamente múltiple, y al mismo tiempo es una totalidad creadora, infinita y eterna.

Sobre la labor cristológica de Ellacuría me extenderé en otro ensayo sobre la “teología de la liberación” pero podemos puntualizar en algunos momentos de su labor teológica. A diferencia de su producción filosófica Ellacuría explicita su simpatía con la “teología de la liberación” que había surgido producto del “concilio Vaticano Segundo” y el “La conferencia de Medellín” que tanto influenció a filósofos y teólogos como Leonardo Boff, Enrique Dussel, Juan Carlos Escanone, Jon Sobrino, Franz Hinkelamert.  Sobre Leonardo Boff recuerdo una visita que hizo a Honduras hace algunos años.

La teología de la liberación es un grito de protesta dentro de la iglesia católica, su denuncia es contra la burocratización de la cristología y la fe cristiana. El elitismo del Vaticano y las cruda realidad de pobreza de Latinoamérica hizo reflexionar a éstos “teólogos marxistas” en otro tipo de reflexión cristiana. Enarbolan la misión “salvífica y liberadora de la “fe cristiana”. No hacen una sustitución del evangelio por las categorías marxistas argumentan, porque el discurso liberador ya está contenido en “la palabra de cristo”

Nos dice Ellacuría: El Jesús histórico no predica un Reino de Dios abstracto o trascendente, en el más allá, sino concreto, en la Realidad, en medio de un mundo estructuralmente contradictorio e injusto.

Ellacuría y la teología de la liberación argumenta que la fe tiene un historicidad y ésta reside en carácter concreto salvífico, es decir, la fe está radicada en una realidad histórica, la cual el hombre es constructor y sujeto de arbitrariades e injusticias.

A pesar de que le el análisis marxista de la religión nos dice que todo pensamiento religioso es producto de una alienación que es constitutiva ontológica e histórica de la condición humana, que hipotéticamente es superable por su mismo carácter histórico, “La teología de la liberación” fue y es una corriente importante del pensamiento latinoamericano en su lucha y crítica a la burocracia eclesial, la lógica dominadora, excluyente y explotadora del sistema “mundo capitalista” y toda injusticia.

El pensamiento de Ignacio Ellacuría debe ser más estudiado en Honduras, un país que carece de producción filosófica y pensamiento complejo parafraseando al filósofo francés Edgar Morin. Estamos en una época en la cual un pensamiento y producción teórica como pensadores de la talla de Ellacuría nos sería de gran utilidad para pensar y repensar nuestra propia realidad.

 

 

Bibliografía

 

Ignacio Ellacuría: Escritos filosóficos

Ignacio Ellacuría: Filosofía de la realidad histórica.

Antonio González: Ignacio Ellacuría, filósofo. Su relación con Zubiri

 

 

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