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Las doce uvas

Nelson López*

Que se detenga la guerra entre las maras y ya no se siga promocionando tanto ese satánico accionar ni por unos dólares más, pharm como hasta hoy lo hacen los mercaderes mediáticos.

-Que podamos caminar libremente por todo el país sin límites ni fronteras para que ya no nos confundan ni con una ni con otra mara que se mueren por matar a quien se le atraviese.

-Que la purga de magistrados, jueces y fiscales no sea solo la ilusión sino que de verdad los manden a sus mansiones y que no continúen celebrando con brandy el primer lugar de los violentos.

-Que los vendedores de armas se pongan la mano en la conciencia y dejen de querer ser siempre los más ganadores de todo el negocio de los muertos que les ha convertido en cómplices de asesinos.

-Que los que más pisto tienen lo compartan con los que menos tienen y que no solo piensen en tener más sino en compartir más y así puedan ver a muchos salvadoreños felices porque no les falta nada.

-Que los gringos nos manden más Fomilenios para que haya más trabajo para todo el pobrerío desempleado y que después nos manden los niños deportados para que aprendan a vivir con dignidad.

-Que los europeos nos vean como el país más trabajador y tomen el ejemplo de los amigos asiáticos que sin miedo y sin prejuicios confían en ayudarnos para nuestro desarrollo.

-Que los políticos vean en todos nosotros no solamente a los que obligadamente les tenemos que dar el pastel para que lo partan y se lo coman, sino que por quienes tienen que trabajar.

-Que los policías ya no continúen como los de la PN de la dictadura militar y que se olviden de dar las famosas mordidas para que se note la diferencia entre ellos y aquellos.

-Que la gasolina siga bajando de precio pero que los que transportan alimentos también le bajen precio al flete y que los productores mantengan accesible la canasta básica para nosotros los pobres.

-Que los corruptos se acaben aunque sea poco a poco y permitan que aparezcan las nuevas generaciones sin ninguna clase de ambiciones desmedidas y con una nueva escuela de la solidaridad.

-Que todos los salvadoreños aprendamos a leer y que así los poderosos que estudiaron en universidades extranjeras no nos vengan a decir analfabestias, solo para ufanarse de que son letrados. ¡A pura uva mami!

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