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jueves , 19 octubre 2017
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Hospital Rosales abre una  “puerta de esperanza” al Parkinson

Hospital Rosales abre una “puerta de esperanza” al Parkinson

@ Diario Co Latino

Pastora Díaz es literalmente una  extensión motriz de su hermano José Remberto, cure que a sus 58 años la enfermedad de Parkinson le arrebató su independencia, hospital al perder la coordinación de sus movimientos, hasta los más sencillos: “ponerse un calcetín es un gran esfuerzo para él, por eso depende de nosotros para ayudarlo”, relató su hermana.

La ciencia médica destaca que este trastorno afecta directamente las células nerviosas o neuronas situadas en el cerebro, que son las encargadas de producir “dopamina”,  una sustancia química relacionada con el control de los movimientos musculares. “Hace cuatro años le dio una fiebre bien fuerte, temblaba todo del cuerpo y creímos que se debía a la enfermedad, pero después nos dimos cuentan que no podía ni caminar, ni ponerse una camisa”, recordó.

José Remberto trabajó parte de su vida en el quehacer de un beneficio de café, que sustituyó por otro empleo en una cementera transnacional en Metapán (Santa Ana).

“Hoy tenemos la esperanza, con la operación que le harán aquí los doctores, él quiere trabajar de nuevo y valerse por si mismo, tenemos una gran fe que va ser bueno”, expresó.

La enfermedad de Parkinson se manifiesta por temblor en las manos, brazos, piernas, mandíbula  y cara; también puede presentar rigidez en las extremidades de brazos y piernas, hay casos de lentitud de movimientos o con problemas de equilibrio y coordinación.

La neuróloga Susana Peña, de la Clínica de Trastornos del Movimiento en el Hospital Rosales, afirmó que este tipo de casos se están tratando a través de la “estereotaxia”, que da un margen entre el 40 al 58% de mejorías de los síntomas a los pacientes.

Este proceso quirúrgico consiste en insertar un minúsculo electrodo, en el cráneo del paciente  y dirigirlo a la zona afectada en el cerebro, dejando una lesión, esto ayuda a mejorar sus condiciones motrices, sin una invasión que comprometa al paciente que se hospitaliza 48 horas, y luego puede retornar a su hogar con visibles mejorías.   “Se hace una palidotomía, que es la lesión que se hace por estereotaxia, se aplica escáner antes de la cirugía, y se le hace otro después y luego se tiene el control subsecuentes, se mejoran síntomas motores como temblor, rigidez, bradicinesia (lentitud en movimientos), que impide realizar sus actividades cotidianas”, explicó.

El avance en la medicina neurológica da esperanzas a los pacientes que son afectados por el mal de Parkinson una enfermedad que desde el cerebro daña la sicomotricidad del cuerpo humano.

El avance en la medicina neurológica da esperanzas a los pacientes que son afectados por el mal de Parkinson una enfermedad que desde el cerebro daña la sicomotricidad del cuerpo humano.

La clínica, que abrió en el año 2013, ha registrado un promedio de 462 pacientes con diagnóstico de enfermedad del Parkinson; no obstante han documentado 820 pacientes con otras enfermedades  como la distonía (contracciones musculares), parkinsonismo, blefarospasmo (movimiento de contracción del ojo) y ataxia  (pérdida de coordinación), aunque predomina la Enfermedad del Parkinson”.

En la clínica que atiende el Hospital Rosales se han registrado otros  536 pacientes, con otros padecimientos, que se evalúan por otros neurólogos, que atienden cefaleas, epilepsias y secuelas de eventos cerebro-vasculares.

“Lo que nos parece importante de las personas que tienen Parkinson es que, la mayoría se encuentra en el rango de 60 a 80 años diagnosticamos 243 casos; el otro grupo importante es de las personas que se encuentran en su edad económicamente activa (PEA), que suman 167 pacientes”, explicó.

No obstante, Peña agregó que existen pacientes bastante jóvenes entre 35 a 50 años, que también son valorados, si cuentan con los criterios quirúrgicos, para ayudarles a mejorar su función. “Don Remberto dejó de trabajar por el Parkinson, ahora le ayudamos con sus síntomas para que vuelva a ser activo, porque ni firmar puede con su mano derecha, que  es la más afectada”, dijo.

Sobre los síntomas de la Enfermedad del Parkinson estos se presentan arriba de los 60 años, sin embargo,  un 42% de los pacientes está entre 51 a 60 años.

 “Al cerrar el año pasado (2013), operamos siete pacientes y todos oscilaron entre los 39 a los 58 años,  con una evolución, entre los cinco a once años de estar bajo  tratamiento de la enfermedad consumiendo  lebodopa  que es otro medicamento,  y todos con la experiencia de fenómenos fluctuantes por las complicaciones de la enfermedad”, afirmó. Cabe mencionar que la enfermedad no tiene cura en cualquier parte del mundo, y lo que se está buscando en el Hospital Rosales es mejorar los síntomas, que es para lo que está descrita la cirugía, estereotáxica.

“Tenemos criterios de inclusión de pacientes, el principal es la edad,  debe ser menor de los 65 años, pacientes que no tengan enfermedades concomitantes como diabetes, hipertensión, neoplasia o cualquier otra patología que comprometa su estado de por si”, acotó.  Otro de los criterios es encontrarse  en el “estadio 3”, de la escala Hoehn y Yahr (grado clínico de la enfermedad),  que se presenta por un predominante,  “enlenticimiento” del movimiento corporal; la dificultad para mantener el equilibrio al estar de pie o caminar, y una disfunción generalizada moderadamente severa.  “Los Pacientes que tengan estadios clínicos muy tempranos o severos no entran al programa. Porque los estadios tempranos se pueden controlar con medicamentos, y el tardío, es porque aunque se haga la cirugía, no hay mejoría funcional”, explicó. Para el año 2004, la Clínica de Trastornos del Movimiento ha identificado 20 pacientes con criterios quirúrgicos para someterse a la estereotaxia, y se han propuesto la meta un paciente por mes, aunque no descartan el surgimiento de más casos, a los que se les brindará ayuda.

“Vamos a atender a todos, por ahora, los pacientes son solo hombres,  porque son los únicos que han aceptado el proceso quirúrgico; nosotros les decimos –al paciente- cuál es el procedimiento, cuáles son los efectos adversos y  ellos aceptan sin embargo, tenemos más hombres diagnosticados que mujeres, es una relación de 3 a 2 “, puntualizó.

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