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Elementos del populismo salvadoreño

César Ramírez
@caralvasalvador

En anteriores reflexiones reseñamos el concepto, en nuestro caso la novedad se inicia en el año 2019 con la nueva administración, que tiene signos que los podemos identificar de eventos similares del populismo en América del Sur.

César Ulloa en su tesis doctoral: El populismo en escena: ¿por qué emerge en unos países y en otros no? – Ecuador: Flacso. 20151 , identifica características éste fenómeno en Ecuador, Venezuela y Uruguay; en sus diversos capítulos: Discusión de la relación populista y democracia; Ecuador, Venezuela y Uruguay; Populismo en Ecuador y Venezuela; Populismo y Democracia en Ecuador y Venezuela; Institucionalidad y Populismo; Conclusiones: Hacer política en populismo…

Expone un panorama que otras naciones han recorrido bajo este modelo de administración, en nuestra nación no surge de un modelo agotado de hacer política, sino de una falta de respuesta a las demandas populares, la ausencia de diálogo con todos los sectores nacionales (empresarios, agrarios, industriales, sindicales, partidos políticos, iglesias etc.) de encontrar una racionalidad política que incluyera “a todos”, en otras palabras fortalecer la institucionalidad, fortalecer los mecanismos democráticos y respetar la voluntad popular… esa racionalidad era simplemente tratar los problemas sociales, económicos, políticos más allá de una administración de gobierno, pero la clase política confiaba en su poder de votos, así agotó su credibilidad, entonces se extinguió el esquema democrático producto del Acuerdo de Paz de 1992.

No hubo un entendimiento estratégico, por el contrario, todo transcurrió en una polarización extenuante entre izquierda y derecha en forma irreconciliable que terminó en la elección de 2019, así dio inicio un gobierno populista, porque no tiene una definición exacta de izquierda o derecha, pero si ha llegado por medios democráticos, es populismo por el uso de la palabra pueblo, su anti-política, el instrumento de popularidad sobre la Constitución, la saturación de medios de comunicación vendiendo su imagen política etc.

Es populista porque hace uso de instrumentos anti-políticos: toma armada de la Asamblea Legislativa el 9 de febrero de 2020, concentración de poder, suplantación de instituciones magistrados de Sala Constitucional, sustitución de Fiscal General de la República, Jueces, Personalismo presidencial, Reelección, ataques la periodistas, implementación de política económica con una nueva moneda de curso legal: Bitcoin, cambio de nominación de nuevos municipios, propuesta de nueva Constitución (inconsulta), refundación de la República etc.

Se implementa una política de seguridad que hasta septiembre 2023 según nota de prensa las cárceles albergan a más 100 mil presos (El Salvador y el Régimen de Excepción – Prensa Latina 14SEP023) un fenómeno inédito en nuestra historia, que es aceptado por amplias mayorías por la sensación de seguridad que brindan las fuerzas militares, sin embargo recién se multiplican las denuncias por abusos a civiles y jóvenes por la Fuerza Armada y Policía Nacional Civil, como el caso de violación de una niña de 13 años por soldados, denunciado por su comunidad y muchos sectores populares.

El Régimen de excepción  es un ejercicio populista porque muestra una acción contra miles de delincuentes calificados hace años por la Sala Constitucional de organizaciones terroristas, la intervención contra ellos era un clamor popular, pero bajo el Régimen de Excepción también se priva a los capturados de sus derechos de defensa, no tienen abogado, no se presume su inocencia y el daño a los inocentes es brutal porque dejan desamparados a sus hijos, su familia, su nombre no es reivindicado etc.

En este caso expresar esa injusticia es calificada por el régimen como defensa de los terroristas, lo cual no es correcto, se coloca a todo opositor como enemigo, a toda voz de denuncia como contrario a los intereses populares, así los periodistas, defensores de derechos humanos, religiosos etc., son identificados en el bando de la maldad, lo cual es peligroso, en el fondo es un manejo populista que intenta destruir la libertad de expresión en una democracia.

El tema del populismo es preocupante, la sola mención de Derechos Humanos es una señal de riesgo para quien la ejerza, porque en ese camino nadie se atreverá a defender a los inocentes, ni proclamar sus derechos, así nos espera en el futuro la dictadura, de muy mal pronóstico los siguientes años.

amazon.com/author/csarcaralv

1. https://repositorio.flacsoandes.edu.ec/handle/10469/9724

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