Luis Arnoldo Colato Hernández
Educador
No.
Desde que la pasada gestión de la izquierda concluyó, hemos sido testigos de una brutal campaña mediática dirigida a descalificarla como a sus logros reconocidos, que fueron reducir los índices de la pobreza y la pobreza extrema, sanear la economía, legar por vez primera en ¡120 años!, una reserva real en metálico al tesoro general de nación, obras, institucionalidad, garantías constitucionales, estabilidad y orden institucional, sentando las bases para la construcción de una democracia real, desmontada por la actual gestión, en apenas meses, reintroduciendo el saqueo, la corruptela, mitomanía, el desmontaje y cooptación partidaria estatal, favoreciendo solo a los de siempre, priorizando las mayorías, profundizando y agravando los índices de pobreza, incluso más allá de los que encontrará la izquierda partidaria en 2009, que señalan organismos bilaterales y la banca multilateral.
Porque esa campaña de desprestigio, sustentada por el actual ilegitimo e ilegal ocupante de CAPRES, señalado por corrupción y crímenes de lesa humanidad contra nuestro pueblo, más los de siempre, los vividores y la partidocracia de derecha además del gran capital que roe las finanzas públicas, como de todos los que el erario público gestionado por estos, compraron para adelantar esa narrativa, influercer, comentaristas, youtuberos, procura en ello que la regla de Goebels, aquel perverso desinformador y propagandista nazi predicó: “…repite cien veces una mentira como verdad y lo será…”, sea real en el imaginario público.
Y ya está, se sigue repitiendo aunque raye, no haya evidencia, después de seis años de buscarla, para aperturar procesos penales contra ambas gestiones de izquierda, incluso solicitando a la OEA su concurso asignando aquel grupo de investigadores, que incluso hoy, la dictadura afirma tener contra la izquierda política, que echo solo después de ocho meses, porque la evidencia que acumulo por baldadas, solo señalo al circulo íntimo del entonces ejecutivo del país, al ejecutivo mismo, y que con ese mamotreto, la ley alabí, blinda judicialmente.
Basta contemplar las propiedades que, por más de 9 millones, sin aclarar la fuente, y en el marco de “limpieza” que el régimen adelanta por seguridad pública, se agencia el propio caudillo en el centro de la capital, lo que reproducen sus nepotes, con por ejemplo el director del banco central, que se hace de bienes por encima de sus posibilidades, ¡y sin embargo los salda!, mientras al mismo tiempo el estado contrató, y sigue adquiriendo, el mayor volumen de créditos de nuestra historia, que superó por mucho en apenas este quinquenio, lo prestaron por las gestiones que la antecedieron, luego de firmar los acuerdos de paz, los mismos que niega la dictadura a pesar de su coste en vidas humanas, y de que gracias a ellos logramos convivir, sin que las obras adelantadas por la dictadura se corresponda con lo prestado.
No. La izquierda partidaria no debe avergonzarse, debe asumir el coste de malas decisiones, de institucionalizarse, revisar objetiva y críticamente su ejercicio partidario, reconectar con sus raíces revolucionarias, y continuar.
Es eso o la barbarie para nuestro pueblo.
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted