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Creencias irracionales

JOSÉ GUILLERMO MÁRTIR HIDALGO

La psicóloga peruana Marjorie Elizabeth Abad Granda en su tesis, “Diferencias en las creencias irracionales según la condición diagnóstica en un grupo de pacientes que asisten a un servicio de salud mental de Lima Metropolitana” define creencias1, a la organización de ideas que surgen de vivencias y de circunstancias sociales.

El psicólogo americano Albert Ellis y el psicólogo australiano Michael E. Bernard clasifican a las creencias en racionales e irracionales. Las creencias racionales son mostradas a manera de ambiciones y prioridades. Mientras que las creencias irracionales son manifestaciones dogmáticas y absolutas, con consecuencias emocionales inadecuadas y con alteraciones de conducta.

Las creencias irracionales no se fundan en lo real, se revelan en forma de requerimientos, encauzan emociones contraproducentes y no contribuyen al logro de metas. Se fundamentan en tres nociones básicas: aprobación del entorno (“debo hacerlo bien y ganar reconocimiento o seré inútil”), exigencias hacia otros (“los demás deben tratarme exactamente de la manera que deseo que me traten”) y condiciones favorables de vida (“las condiciones bajo las que me desenvuelvo deben contar con todo lo que desee”).

El Modelo ABC es el centro de la Terapia Racional Emotiva: A es el evento crítico, B son las creencias sobre el evento crítico que pueden ser racionales o irracionales y C, las consecuencias emocionales y conductuales de esas creencias. D es la capacidad de debate y cuestionamiento de esas creencias y sus efectos.

AFECTACIONES PRINCIPALES

Una persona se deprime ante eventos negativos, si se acoge a creencias irracionales. La autoinculpación, la autocompasión y la compasión ajena, son patrones cognitivos emocionales que causan depresión. La sintomatología ansiosa se debe a la interacción, entre el pensamiento rígido de exigencia y el pensamiento catastrófico. Amenazas a aspectos del “Yo” sobre el dominio personal (impacto en la autoestima) y aspectos que no involucran el “Yo” sobre el dominio personal (no repercute en autoestima) nos llevan a experimentar ansiedad.

La ansiedad, la depresión, el alcoholismo e intentos de suicidio, son las principales afectaciones a la salud mental de los salvadoreños, según el Ministerio de Salud2. El 2016 arrojó 58,178 casos de ansiedad, donde el 76 % correspondían a mujeres y el 24 % a hombres. Hubo 13,747 casos de depresión, de los cuales el 51.49 % correspondieron a edades entre 25 y 29 años. Y el 15.34 % al rango de entre 15 y 19 años. Se dieron 7,037 casos de alcoholismo, en donde el 90 % eran hombres. Y comparando el 2015, se estableció una reducción de intentos de suicidios en un 9.73 %. En el 2016 hubo 965 casos.

TERAPIA RACIONAL EMOTIVA

Según Albert Ellis y el psicólogo británico Windy Dryden, las personas se alteran no por las cosas en sí, sino, por su visión de las cosas. La forma en que percibimos los hechos interactúa con nuestra evaluación cognitiva y con las emociones y conductas. En la obra “Práctica de la Terapia Racional Emotiva”3, ambos autores distinguen entre creencias racionales e irracionales. Las creencias racionales, son cogniciones evaluativas de cada persona con sentido de preferencia. Son relativas y no impiden el logro de objetivos y propósitos. En cambio las creencias irracionales, son absolutas o dogmáticas y provocan emociones negativas, que interfieren en la persecución de las metas. Las creencias racionales son fundamento de comportamientos funcionales, por el contrario, las creencias irracionales son la base de conductas disfuncionales.

Dryden y Ellis creen que hay una tendencia natural de las personas a pensar de forma irracional. Empero, los seres humanos tienen una segunda tendencia, la capacidad de elección y trabajo contra el pensamiento irracional. Las personas tienen innumerables creencias sobre los acontecimientos activadores, con influencia en sus consecuencias afectivas y comportamentales. Los acontecimientos desencadenantes interactúan con las creencias que se tienen de ellos, los cuales provocan consecuencias afectivas y comportamentales.

Cuando la consecuencia consiste en una alteración emocional, la causante es la creencia sobre el acontecimiento. Sin embargo, hay alteraciones que pueden surgir del acontecimiento, como son los desastres naturales. Las evaluaciones de carácter absoluto sobre hechos, tienden a conclusiones irracionales como el “tremendismo” (percibir un suceso como malo en más del cien por ciento), “no soportantitis” (no se puede experimentar nunca ninguna felicidad) y “condena” (tendencia a clasificarse como “inservible”). La gente perpetúa sus problemas psicológicos, porque se adhieren a una filosofía de baja tolerancia a la frustración.

La Terapia Racional Emotiva es un tipo de psicoterapia activa y directiva. El objetivo es llevar a sus clientes a identificar el origen filosófico de sus problemas psicológicos y enfrentar como cambiar sus evaluaciones irracionales perturbadoras. En la fase de evaluación, el terapeuta ayuda a los clientes a distinguir los problemas primarios de los secundarios. En la refutación, se ayuda a los clientes a superar las exigencias absolutistas para que logren un insight intelectual y emocional. La terapia termina cuando el cliente ha progresado significativamente y maneja las técnicas de auto cambio de la Terapia Racional Emotiva.

Se comienza la terapia con la hipótesis de que ese cliente en particular, puede conseguir el cambio. Cuando no puede conseguir el cambio filosófico, se echa mano de la Terapia Racional Emotiva General. La cual es un “eclecticismo teóricamente consistente”. La técnica más empleada es la “Refutación de Creencias Irracionales” cuyo procedimiento consiste en la detección, la refutación y la discriminación. Los métodos cognitivos para una nueva filosofía racional son la biblioterapia, escuchar cintas sobre temas de Terapia Racional Emotiva y utilizar la Terapia Racional Emotiva con otros. Los métodos semánticos usados son las técnicas de definición y las técnicas referenciales. Las técnicas de imaginación más utilizadas son la imagen racional-emotiva y los métodos de proyección en el tiempo. Las técnicas emotivas empleadas son la aceptación incondicional, métodos humorísticos, autodescubrimiento e historias. Y las técnicas conductuales que maneja la Terapia Racional Emotiva son las tareas para casa, las actividades de “quedarse allí” y el entrenamiento de habilidades.

La terapia individual comprendería la fase inicial, donde se introduce al cliente en la Terapia Racional Emotiva, incluye la evaluación y refutación de las creencias irracionales. La fase media se dirige a fortalecer las creencias racionales del cliente. Y la fase final tiene como objetivo, preparar al cliente para que se convierta, en el futuro, en su propio terapeuta.

En la Terapia de Parejas, Dryden y Ellis consideran que las parejas perturbadas son resultado de personas perturbadas. Distinguen entre insatisfacción y perturbación en la pareja. La insatisfacción se da cuando uno o ambos miembros de la pareja, no obtienen lo que desean de su pareja o de su relación. La perturbación es cuando uno o ambos miembros llegan a una perturbación emocional por esa insatisfacción. En la fase de “superación de la perturbación en parejas” se ayuda a identificar sus creencias irracionales y sustituirlas por otras racionales. Y en la fase de “aumento de la satisfacción en pareja”, se busca aumentar el grado de satisfacción con la relación.

La Terapia Racional Emotiva comparte con el psicoanálisis, la idea de que los miembros de una familia se perturban a sí mismos. La Terapia Racional Emotiva tiene una buena dosis de “Teoría Sistémica”, ya que hay que prestar atención a la totalidad, es decir, a la organización y a las relaciones entre los miembros de una familia. Pero, las familias se perturban no solo por culpa de su organización o desorganización, también, a causa de los serios problemas personales de sus miembros. Se trata de enseñar a las familias, como se perturban filosóficamente con lo que está ocurriendo en el acontecimiento y demostrar cómo cambiar su situación personal y familiar. Las pautas para ver a los miembros de una familia pueden ser ver a todos juntos, separados algunas veces, solo al marido y a la mujer, excluir a los más jóvenes, padres juntos-niños separados y un solo padre y el otro con los hijos.  La Terapia Racional Emotiva está a favor de las sesiones de grupo tanto como de las individuales. Las tres formas de grupo para psicoterapia son a pequeña escala (10-13 personas), a gran escala (50 o más) y maratón (varios cientos). Las sesiones de grupo suelen durar, dos horas con quince minutos una vez a la semana. El mínimo de asistencia a un grupo son cinco semanas. Aunque lo preferible es que permanezcan por un semestre. La técnica más importante es que cada miembro presenta un problema corriente, el terapeuta y otras personas hablan con la persona que presentó el problema. Esperan descubrir la experiencia activadora y sus consecuencias. Pretenden que la persona se centre en sus creencias irracionales absolutistas para luego ser refutadas por el terapeuta y el grupo. Tratan que la persona aprenda la refutación efectiva y la extrapole a su vida diaria. El encuentro maratónico Racional Emotivo tiene una duración entre diez y catorce horas. El líder escoge a alguno del grupo para ayudar a alguien con sus problemas: “siéntate en el centro del grupo con él e intenta ayudarle”. Cada persona se toma de veinte minutos a una hora para expresar sus problemas más importantes. Se anima al resto del grupo a que se unan a la labor de ayudar a la persona que tiene el problema. En el último tercio de la maratón, se introduce una adaptación del ejercicio de la “silla caliente”, se anima a todos los participantes que se sienten en la silla en el centro de la habitación. Se alienta a todos a que digan los sentimientos positivos y negativos que les producen. El objetivo es ayudar a los individuos a entenderse y a ser capaces de efectuar cambios significativos en su personalidad.

El Tratamiento Racional Emotivo de los Problemas Sexuales intenta ayudar a que adopten una actitud más abierta que supere los mitos. Para ello hace uso de bastantes métodos: imaginación, reducción de la culpa y la vergüenza, empleo de biblioterapia, terapia grabada y métodos evocativo-diagnóstico-emotivos.

La conjunción de la Terapia Racional Emotiva con la hipnosis es efectiva. El procedimiento hipnótico comprende grabar un casete con diez minutos de relajación e hipnosis, entregárselo a los clientes para usarlo en sus propias casas u oficinas durante los próximos meses.

La Terapia Racional Emotiva ayuda a superar las creencias irracionales y las expectativas poco realistas. Este enfoque terapéutico, si se difundiera entre los profesionales de la salud mental en el país, sería efectivo para contrarrestar las principales afecciones, en la salud mental, que sufre el pueblo salvadoreño derivadas de la pandemia de SARS-CoV 2.


  1. Abad, Granda, Marjorie Elizabeth. Diferencias en las creencias irracionales según la condición diagnóstica en un grupo de pacientes que asisten a un servicio de salud mental de Lima Metropolitana. En: http://repositorio.ipch.edu.pe/bitstream/handle/upch/3921/Diferencias_AbadGranda_Marjorie.pdf?sequence=1

  2. Ansiedad y depresión son afectaciones más comunes. En: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Ansiedad-y-depresion-son-afectaciones-mas-comunes-20170407-0078.html

3. Dryden, Windy y Ellis, Albert (1989). Práctica de la Terapia Racional Emotiva. Bilbao: Editorial Descleé de Brouwer, S.A. En: tuvntana.wordpress.com/2015/06/ellis_-_1989_-_prc3a3c2a1ctica_de_la_terapia_racional_emotiva1.pdf

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