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Cae el poder mediático

@arpassv

El poder fáctico que históricamente tuvieron los grandes medios está en decadencia: tres hechos recientes indican que la influencia de los medios hegemónicos en las decisiones de instancias estatales va deteriorándose.

El primer hecho es la decisión de la Superintendencia de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET) de mantener al aire el Canal 11, buy viagra que actualmente emite señal de prueba. Esto, a pesar de las fuertes presiones de los principales grupos televisivos (TCS, Canal 12 y Megavisión).

Temerosas a la entrada de nuevos competidores, las televisoras comerciales exigieron a la SIGET revertir la concesión otorgada a un empresario extranjero. Esta cruzada fue respaldada por la Asociación Salvadoreña de Radiodifusores (ASDER) y una investigación fiscal anunciada luego que la gremial de medios privados pidiera indagar lo actuado por el ex superintendente Astor Escalante.

Pero los grupos televisivos y ASDER no lograron revertir la decisión de SIGET, institución que siempre fue el feudo de los empresarios mediáticos que se repartieron el espectro radioeléctrico como piñata.

El segundo hecho es la decisión de la Asamblea Legislativa de incluir a los medios en la lista de sujetos susceptibles de ser investigados por lavado. Las reformas a la Ley contra el Lavado de Dinero, aprobadas por la mayoría de grupos parlamentarios, fueron solicitadas por la embajada estadounidense como requisito para el Fomilenio II.

Los grandes medios hoy piden que las reformas sean modificadas, alegando que éstas “violentan la libertad de expresión y de prensa”; pero el Presidente Salvador Sánchez Cerén ya dijo que las va a sancionar, a pesar de la presión de ASDER y el partido ARENA. El mandatario dice que es imposible no sancionarlas porque están acorde con los convenios internacionales y fueron aprobadas con amplia mayoría legislativa.

Y el tercer hecho es la aprobación de la reforma tributaria que incluye un impuesto para los diarios impresos. Los dueños de la Prensa Gráfica y El Diario de Hoy, exentos del pago de renta por la caduca Ley de Imprenta, pusieron el grito en el cielo alegando que esto también “atenta contra la libertad de prensa”.

Sin embargo, los diputados del FMLN y GANA avalaron esta semana la reforma que proveerá nuevos ingresos al gobierno y acabará con la impunidad tributaria de los señores Dutriz y Altamirano, quienes también eran apoyados por ASDER y los grandes medios audiovisuales.

Así, el poder mediático se deteriora y la influencia de la prensa hegemónica sobre las decisiones estatales está en declive. Y esto es una noticia positiva para la democracia.

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