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Un mitin en Zanahorilandia

*Nelson López

El candidato -¡Que viva la zanahoria!

Correligionarios -¡Qué viva!

El candidato – ¿Qué quieren ver frente a sus ojos congéneres del cuadrúpedo más manso del mundo?

correligionarios – ¡zanahoria, ask zanahoria, for sale zanahoria…!

El candidato – Yo les prometo que el río Acelhuate lo vamos a llenar de zanahorias, buy cialis para que desde las alturas se vea como un hermoso paraje con ese color brillante y con un olor a incienso de zanahoria que subirá hasta el cielo ¡Que viva la zanahoria!

Correligionarios – ¡Que viva! (aplausos de tres mansos)

El candidato – Al nomás llegar a la silla edilicia yo me comprometo a que en todas las casas de cada uno de ustedes tendrán zanahorias  en lugar de huisquiles, o matas de loroco, o papayos… que son los palos de donde salen las papayas… y que todos los tienen porque bien fáciles se pegan ¡ah noooo! a partir de mi gestión todos van a tener en sus patios, predios, solares, jardines o lo que tengan de tierrita… la verdura más rica en vitamina A, la mejor raíz, la más sabrosa ¿qué es lo que todos van a ver y comer?

Correligionarios – ¡zanahoria, zanahoria, zanahoria! (rompen en aplausos tronados los mismos tres)

El candidato – (tos, tos, tos, carraspea) yo les prometo que jamás en su plato fuerte faltará la zanahoria ¡eso se acabó!  ya no vamos a tener la zanahoria solo para los escabeches o para los curtidos, eso siempre ha sido una ingratitud… que tan prodigioso alimento quede para segundo plato será cosa del pasado, a partir de mi mandato será el plato fuerte de todos ustedes reconocidos y admirados internacionalmente como animales de carga, como los únicos que lograron montar con facilidad la bestia negra, y serán los ¡guanacos hijos de la gran zanahoria!

Correligionarios – ¡Bravo! ¡Que viva la zanahoria! (tres aplausos)

El candidato – ¿Qué queremos?

Correligionarios – zanahoria, zanahoria, zanahoria… (aplausos bien tronados de los mismos tres)

El candidato – ¡Gracias, muchas gracias! Por eso los quiero a todos ustedes tres porque me siguen a donde yo vaya y eso me demuestra el pegue que tengo y el hijo de mi mayor me ha dado una clave ¡la fumigación! dice que así tendré mas seguidores (aplausos), porque mientras fumigan, las familias tendrán que salir  de sus casas y entonces este mitin sería uno de los más concurridos y ustedes mis animales sagrados tendrían compañía… y lo más lindo es que todos vamos a salir en las portadas matutinas y en la tele ¿les gusta o no les gusta?

Correligionarios – ¡zanahoria, zanahoria, zanahoria! aplausos menos tronados de los mismos tres)

El candidato – ¡Qué viva la zanahoria! No se me desesperen mis bestias que por ahí dice que estoy aquí con ustedes para que ya no siga en mi curul. Dicen que yo soy peor que la Juanita, y también dicen que yo soy de los mismos anaranjados y que no son del Águila de San Miguel… pero todo es puro chambre…  soy anaranjado por refracción y gracias a todas las zanahorias que tengo en mi huerto casero, y por los jugos de zanahoria que me tomo todos los días en ayunas, pero esas falsedades que dicen son de pura envidia por mis tres correligionarios que siempre están conmigo, en la buenas y en las malas, llueva, truene o relampaguee, y hasta en la sequía del niño, ¡zanahoria, zanahoria, zanahoria!

Correligionarios – ¡zanahoria, zanahoria, zanahoria!

El candidato – y para finalizar les prometo que cada uno de ustedes siempre tendrá una zanahoria frente a sus ojos, aunque sea en la punta de la cachucha, o sea que en la visera les vamos a amarrar la zanahoria, porque esa será la guía de ustedes ¡ Que vivan los oriundos de Zanahorilandia!

Correligionarios – ¡que viva! (solo dos aplausos y se sentaron a ver las zanahorias que colgaban frente a sus caras).

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