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jueves , 19 octubre 2017
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INTERACTUANDO CON LA NATURALEZA (No. 1)

Troy Stuckey F.R.C.

Las raíces históricas del ambientalismo

Al adentrarnos al Siglo XXI y un poco más adelante, healing es importante que evaluemos el pasado y comprendamos cómo nos introdujimos a la época moderna. Mucha gente cree que el ambientalismo es un concepto nuevo, sovaldi que tal vez se inició con el movimiento anti-cultural en los Estados Unidos de la década de 1960. Sin embargo, el ambientalismo tiene raíces históricas profundas y muchas ideas antiguas se siguen sosteniendo en la actualidad. El siguiente ensaño se basa en la vida de uno de los líderes ambientalistas más famosos de los Estados Unidos. Se trata de John Muir (1838-1914).

   Cuando aprendemos acerca de Muir, se desata una polémica ambiental y se despliegan dos campos de ambientalismo: la preservación, comparada con la conservación.  Mientras que Muir vivió hace un siglo, sus ideas y su legado siguen vigentes. De hecho, el principio en el que se basa la controversia que él sostuvo durante su vida, sigue siendo el debate más popular en casi todos los temas actuales relacionados con el medio ambiente. Como fundador  del Club Sierra en 1892, Muir inspiró a miles para que lucharan por la preservación de las áreas silvestres en su condición prístina.  Su rival fue Gifford Pinchot, a quien se le recuerda por su empleo práctico del medio ambiente para beneficio de la humanidad. El legado de Pinchot se conoce como conservación.

   Es sorprendente que Muir se haya convertido en un escritor que inspiró a tanta gente. Era un hombre de la selva; un ermitaño que vivía, respiraba y dormía a la intemperie. Su estilo de vida  preferido era el de experimentar la Naturaleza por sí mismo, no el de compartirla con otros. Más de una vez proclamó que el hecho de describir sus propias observaciones no era nada comprado con la realidad de las ideas silvestres.

Interrelación entre plantas y animales

   Muir creía que el mundo funcionaba por medio de las interrelaciones entre las plantas y los animales.  Sus escritos demuestran su creencia en una red gigante dentro de un  ecosistema que interactuaba continuamente con todos los demás factores, para que la vida pudiera existir en el mundo que Dios creó. Se sumergió en el aprendizaje relacionado con este mundo. Luchando por comprender su propio objetivo, Muir se encontró a sí mismo en sus escritos. Estos demuestran que él comprometió su vida a establecer respeto por las áreas silvestres, un respeto que favorecería la supervivencia de la Naturaleza y del planeta.

   En la actualidad, hay un hecho bien conocido y es que el ambiente juega un papel muy importante en nuestra existencia como especie. Si una especie desaparece, entonces todo lo demás se ve afectado. Como uno de los primeros naturalistas, es posible que Muir no conociera las consecuencias futuras de las áreas silvestres amenazadas, pero lo que sí sabía por instinto era que si las cosas no estaban bien en el orden natural, entones algo estaba mal en lo que él percibía del mundo de Dios.

   Al darse cuenta de que las áreas silvestres podrían perderse en el medio de la industrialización y la civilización invasoras, Muir se dedicó a salvarlas de la destrucción. Desde 1876 presionó al gobierno federal para que adoptara una política para conservar los bosques. En un momento dado, llegó a persuadir al presidente Theodore Roosevelt para que apartara 148 millones de acres de reservas forestales y durante el segundo período presidencial de Roosevelt, se fundó el Servicio Forestal de los Estados Unidos. Muir también ayudó a establecer el sistema de parques nacionales. Junto con Theodore Roosevelt luchó por preservar el Gran Cañón del Colorado y otros tesoros silvestres naturales.

(continuará)

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