¿Y no que queremos inversión extranjera?

Los diputados de derecha y los analistas empresariales por arte de magia han dejado de cuestionar al Gobierno por la falta de inversionistas extranjeros.

‘El Salvador no tiene rumbo’, han vociferado durante casi cuatro años los dirigentes de la ANEP, los dirigentes y diputados de la derecha, al criticar el bajo crecimiento económico y las pocas inversiones extranjeras.

Pero cuando el Gobierno anuncia que hay empresarios de China Continental interesados en invertir en El Salvador, a esos críticos del Gobierno ya no les interesa que vengan inversionistas extranjeros, y mucho menos que el puerto de La Unión siga sin ser operado, a pesar que ha sido tema de campaña electoral en dos ocasiones.

Los de ARENA, principalmente, han responsabilizado a los dos Gobiernos del FMLN de un supuesto fracaso o desinterés en operar el puerto de La Unión.

A los de ARENA se les ha olvidado, por cierto, que el puerto de La Unión fue construido durante sus dos últimos Gobiernos (Flores y Saca), y que cuando lo construyeron con un préstamo de Japón, no solo lo construyeron mal –por el problema del asolvamiento-, sino que no garantizaron que alguien se interesara en operarlo.

Y cuando el segundo Gobierno del FMLN dice que hay una empresa de China dispuesta a operar ese puerto, y que hay otras empresas que están interesadas en invertir en El Salvador, vienen esos mismos que criticaban la falta de inversión y comienzan a rechazar la inversión de China.

¿En qué quedamos, señores de la ANEP, ARENA y compañía? ¿Quieren o no quieren inversión extranjera en El Salvador? ¿Quieren que el país se desarrolle a partir de la inversión extranjera o quieren que las inversiones internas las sigan dominando un pequeño grupo de oligarcas criollos?

El Gobierno del Presidente Salvador Sánchez Cerén debería impulsar una iniciativa para que la ciudadanía se dé cuenta de quiénes son los que se oponen a la inversión extranjera, de quiénes son los que se oponen a que el país se desarrolle, de quiénes son los que están impidiendo que el salvadoreño común tenga oportunidades de trabajo.

Administraador :