Página de inicio » Ocurrencias » La cumbre de los encumbrados

La cumbre de los encumbrados

Nelson López*

Bueno señores, ya estamos todos los que somos ¡quórum! y comienza la reunión jurídico mediática y antes que nada vamos a cantar nuestro himno, porque aquí estamos en una propiedad del dueño del partido y ustedes saben que esto no es así no más, y acepten que lo que ustedes tienen es gracias a este gran hombre y a toda su familia… por favor pongámonos de pie y damos inicio a esta solemne reunión que no tiene nada que envidiarle a la sociedad secreta de las calaveras, porque si se dan cuenta, hemos llegado aquí clandestinamente y solamente alguien que sea extremadamente buxo nos podría detectar esta cumbre de reyes, porque no lo neguemos somos como una monarquía revuelta con oligarquía y eso es lo que nos tiene aquí con toda la disposición de agarrar el rumbo que nosotros necesitamos para seguir como estábamos hace siete años, siempre tengamos en mente los 20 años de bonanza económica que hemos vivido y damos gracias secretamente a Paquito que esperamos le lleguen hasta donde se encuentre, por habernos hecho caso con la dolarización y aunque hubo buena lavandería y pudimos tener una narcolandia con narcolanchas, narcoavionetas y narcobodegas, habrá que aceptar que lo que más nos hizo prosperar fueron esos jugosos donativos que siempre resolvieron nuestra macroeconomía, o sea la tuya y la mía, la de vosotros… y aunque no pudimos compartir ese platal y hubo algunos que abonaron al partido y otros que se agarraron todos los dólares, es de aceptar que hemos prosperado. Que quede claro, que nuestro magnánimo y omnipotente órgano judicial y nuestra poderosa arma compuesta por ustedes ¡nuestros héroes! Que hemos dado por llamar los cuatro fantásticos, los cuatro de la sala, que irónicamente fueron elegidos por los diputados suplentes a los que ahora ustedes les dieron en la nuca, cuentan con todo el respaldo de los medios súbditos de la oligarquía y aquí entre nos, siempre les diremos el cuarto poder por favor aunque todos sepamos que el poder somos nosotros los que pagamos, los de los anuncios y que los mantenemos económicamente estables a ellos y a sus familias, pero no importa, habrá que seguir diciéndoles el cuarto poder. Eso sí, en este conclave supersecreto lo que aquí se hable aquí se queda, nada de andarle compartiendo a la cherada, ni a la familia, ni a las amantes, ni a nadie, estos son nuestros nini y acuérdense que las amantes pueden ser espías, así que por favor manténganse con la boca cerrada.  Queremos que sepan los cuatro arietes de la oligarquía que debemos continuar la lucha hasta que logremos dar el golpe duroblandito y de eso vamos a hablar ampliamente esta mañana, y no importa que les digan los cuatro jinetes de la política o del apocalipsis, eso que no les quite el sueño, porque hemos decidido que ese pírrico presupuesto se les duplicara para ustedes, ojo, no para que lo malgasten en bonos a los empleados porque eso es comunismo, aquí ese es un mal ejemplo.  Bueno, démole al himno pues, pero quitemos eso de que El Salvador será la tumba… porque ya algunos irrespetuosos le han cambiado la letra y ya la cantan: -El Salvador será la tumba donde los rojos gobernarán- así que por favor quitemos ese pedacito. ¡Listos! ¡vamos! ¡todos a una voz! ¡Alianza republicana… y comenzó la cumbre de los encumbrados.

*[email protected]

Ver también

30 de julio: Alma mater, mater resistentia, mater rebellia

Rafael Paz Narváez Profesor e investigador, Universidad de El Salvador   La Universidad de El Salvador …