Página de inicio » Opiniones » Exilio chileno en nuestra América

Exilio chileno en nuestra América

Adalberto Santana

Tomado de TeleSUR

El señor Nixon es presidente de Estados Unidos y yo soy presidente de Chile.

Yo no tendré un término despectivo contra el señor Nixon, Mientras el señor Nixon respete al presidente de Chile. Si ellos rompen con esto que es una obligación, Si una vez más van a hacer tabla rasa de la autodeterminación, de la no intervención, se van a encontrar con una respuesta digna de un pueblo y de un gobernante.

Salvador Allende.

Se ha reconocido que el Gobierno mexicano en su larga tradición de asilo a refugiados y perseguidos políticos en su territorio y en sus embajadas en momentos de crisis política en diverso momentos de la historia en el siglo XX hasta nuestros días se ha cumplido. Durante la guerra civil española que estallo en 1936 y culminó en 1939 con la derrota de la República española, se dio cobijo a miles de refugiados en México (se habla de 20 a 30 mil refugiados), pero de igual manera durante las dictaduras como las de Anastasio Somoza en Nicaragua o con el golpe de Estado en Guatemala en 1954, se dio asilo a miles de ciudadanos guatemaltecos y de otros países latinoamericanos que salían del hermano país a territorio de Chiapas.

Esos exiliados y refugiados llegaron procedentes de territorio chapín entre ellos diversos exiliados políticos cubanos que estaban apoyando al gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán. Entre esos miles de guatemaltecos y latinoamericanos que llegaron a México procedentes de Guatemala en 1954 llegó Ernesto Guevara de la Serna que conocería aquí más tarde en 1955 a Fidel y Raúl Castro para incorporase a la filas de los combatientes del Ejercito Rebelde que formaron en territorio mexicano la expedición del Granma, con la cual fue el inicio que condujo finalmente al triunfo insurreccional del Movimiento 26 de Julio el primero de en enero de 1959.

Pero también recordemos que César Bernardo Arévalo, el actual presidente electo de Guatemala, quien triunfó en las elecciones chapinas el pasado domingo 20 de agosto de 2023, también llego a radicar en México cuando su padre y familia tuvieron que refugiarse en diversos países latinoamericanos como Uruguay, Chile y Venezuela. Precisamente Bernando Arévalo nació en el exilio uruguayo. En el siglo XIX cientos de cubanos durante los gobiernos de Benito Juárez y Miguel Lerdo de Tejada, también recibieron refugio durante y después de la guerra de los 10 años en Cuba, momento en que se libraba la guerra por la independencia de la mayor de las Antillas.

Con la dictadura de Estrada Cabrera en Guatemala (1898-1920) y con la intervención de EU en Nicaragua entre 1927 y 1933 también cientos de nicaragüenses encontraron refugio en México. El mismo General de Hombres Libres, Augusto C. Sandino, llegó a radicar en dos ocasiones primero como trabajador petrolero en Tampico y Veracruz (1923-1926) y durante la etapa de algunos meses entre  1929-1930, cuando salió de Nicaragua para recibir apoyo internacional contra la intervención estadounidense, se acogió al apoyo del gobierno mexicano en Yucatán.

Con el golpe de Estado en Chile  iniciado el 11 de septiembre de  1973, contra el legítimo gobierno constitucional del presidente Salvador Allende miles de refugiados de Chile arribaron a territorio mexicano para recibir asilo, tanto en su embajada como en el territorio nacional.   El arribo de exiliados chilenos a Venezuela, Costa Rica y México tras el golpe de Estado encabezado por el general Augusto Pinochet, se diferencio al de Uruguay y Argentina, ya que en estos dos países también se impondrían dictaduras militares en los años setentas sumándose los casos de Perú y Bolivia. Por ello los tres primeros países señalados fueron las naciones  latinoamericanas que junto con Cuba acogieron en  tierras latinoamericanas al mayor número de exiliados chilenos argentinos, uruguayos y bolivianos. Pero también el éxodo político chileno llego a otras naciones como Rusia, Suecia, Holanda, Francia, entre otras.

En la UNAM y diversas universidades, centros educativos y culturales así como en sindicatos y distintas empresas y oficinas gubernamentales se incorporaron miles de  exiliados chilenos y latinoamericanos que recibieron acogida en tierras mexicanas. Cabe resaltar que el gobierno del presidente Luis Echeverría dio un gran respaldo a ese exilio latinoamericano.

En la ciudad de México con ese respaldo se fundó la Casa de Chile que en varios años fue un referente del exilio latinoamericano de los años setenta, ochenta y noventa. Recordemos los nombres de varios exiliados chilenos como Doña Hortensi Bussi de Allende, esposa del compañero presidente que con sus hijas y otros familiares fueron acogidos en México, así también destacaron el embajador de Chile en México, Hugo Miranda; José Miguel Isunza profesor del CIDE y ex Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA); Luis Maira y Eduardo Contreras en el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS); Alejandro y Jorge Witker Velásquez, ambos hermanos, el primero es investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas y el segundo fue profesor del Centro de Enseñanza para Extranjeros (CEPE) de la UNAM. Miguel Littin y otros cineastas chilenos.

Pero también de Chile se refugiaron en México exiliados brasileños que radicaban en aquella nación tras el golpe de Estado de 1964 en Brasil,  como Ruy Mauri Marini, Vania Bambirra y Teothonio do Santos, intelectuales que dieron origen a la llamada Teoría de la Dependencia. Bambirra y Teothonio do Santos fueron profesores del Posgrado en Economía y junto con Ruy Mauro Marini de la licenciatura y el posgrado en Estudios Latinoamericanos de la UNAM. Varios de estos exiliados latinoamericanos fueron mis profesores en esa prestigiada casa de estudios. Hoy a 50 años de aquellos acontecimientos de la presencia del exilio chileno en México y en otros países latinoamericanos y del mundo, traemos a la memoria su recuerdo y presencia, como parte imborrable de la historia latinoamericana del exilio.

Ver también

“¡Oh, legislador! No me des leyes para los pueblos, sino pueblos para las leyes”

Reflexiones sobre El Salvador de hoy, desde el punto de vista de la Ciencia Jurídica …