Del lenguaje y sus señales I

César  Ramírez Caralvá

Escritor y Fundador Suplemento Tres mil

 

Gramática filosófica / Ludwig Wittgenstein – México DF : UNAM, IIF, 1992. Es un texto que debería ser un manual de estudiantes de bachillerato o de secundaria, puesto que enmarca muchos conceptos que los jóvenes resolverán cotidianamente el resto de su vida.

En realidad: la lógica, matemáticas, filosofía, lenguaje son disciplinas que cotidianamente empleamos como miembros de la sociedad, siempre tomamos opción ante problemas elementales como situación económica, trabajo, sociedad, seguridad etc. la realidad se complica cuando iniciamos las preguntas básicas que mueven nuestra voluntad, de pronto tenemos números complejos, interpretaciones sociales, conjuntos históricos que nos atrapan nacional e internacionalmente, todo ello bajo el modelo de las comunicaciones que recibimos.

¿Cómo interpretamos la realidad?

No es ocio filosófico, puesto que ello depende nuestro comportamiento social. En medio de todo este camino se encuentra el lenguaje, Wikipedia lo define así: “Un lenguaje (del provenzal lenguatge y del latín lingua) es un sistema de comunicación estructurado para el que existe un contexto de uso y ciertos principios combinatorios formales. Existen contextos tanto naturales como artificiales.  Desde un punto de vista más amplio, el lenguaje indica una característica común a los humanos y a otros animales (animales no simbólicos) para expresar sus experiencias y comunicarlas a otros mediante el uso de símbolos, señales y sonidos registrados por los órganos de los sentidos. Los seres humanos desarrollan un lenguaje complejo que se expresa con secuencias sonoras y signos gráficos. Por su parte, los animales desarrollan una comunicación a través de signos sonoros, olfativos y corporales que en muchos casos distan de ser sencillos”.

Del estudio del lenguaje Wittgenstein,  deduzco que implica una anticipación (futuro) de los acontecimientos e incertidumbre, de igual manera existe el cálculo de la realidad, de esa forma al intercambiar conceptos configuramos acontecimientos que pueden ser correctos o no.

Existe otro componente que usualmente pasa desapercibido en el tratamiento del lenguaje, es nuestro lenguaje náhuat pipil que coexiste en nosotros con palabras usuales, tanto en mitos como en formas numéricas, locaciones, geografía etc.

El lenguaje no se limita a la gramática, debe destacarse que pensamos en forma multidimensional, al nombrar los objetos entendemos realidades, en esos términos la lengua náhuat pipil comprende una filosofía de otra sociedad, con una construcción no europea, con un legado impresionante del universo e inframundo, todo su aporte se encuentra en un completo olvido, como si estudiar el legado de nuestros ancestros fuera un pecado capital…

Tres Mil :