ARENA y la corrupción en el gobierno de Saca

Luis Armando González

El “caso Saca” está dando qué hablar; y se escucha de todo: desde argumentos razonables hasta verdaderos adefesios que dan pie, casi que irremediablemente, a la burla socarrona. Las declaraciones de Saca en los tribunales han desatado una verdadera tormenta en las filas de la derecha empresarial, mediática y política, pues el expresidente de la República, al parecer, no cumplió con los términos del acuerdo que le permitiría salir bastante bien librado del juicio al que está siendo sometido: declararse como único culpable, exonerando a ARENA de cualquier vínculo con la red de corrupción en su gobierno. Saca se destapó e hizo público el trasiego de dinero desde su gobierno hacia ARENA y hacia otras instancias y personas públicas y privadas.

Y ahora en ARENA tienen el menudo desafío de explicar, justificar, ocultar o aceptar haber recibido los fondos que Saca asegura hizo llegar ilícitamente a ese partido. Por supuesto que la revelación de Saca tiene cola, ya que en el caso Flores también salió a relucir un desvío de fondos públicos hacia ARENA, y si se es imaginativo cabe presumir que Armando Calderón Sol y Alfredo Cristiani hicieron otro tanto.

Esto obliga a preguntarse no solo cuánto dinero recibió ese partido en los 20 años de gobiernos areneros, sino también cuáles son las sanciones que correspondería aplicar si ese delito se comprobara y –la pregunta del millón— cuáles serían las formas de devolución de ese dinero a la sociedad, amén de la identificación de quiénes en esos 20 años abusaron del patrimonio público: políticos, banqueros y empresarios de medios. Se trata de algo complejo y grave.

En lo inmediato, distintos líderes de ARENA se defienden como gatos panza arriba para salir del embrollo en el que está metido el partido, especialmente cuando periodistas, incluso afines, no pueden evitar preguntarles a cerca de esos fondos que Saca desvió hacia el partido. Y por supuesto que dicen disparates en esos afanes.

El más reciente que acabo de escuchar fue en una radio local, en la que un periodista preguntó directamente al exdiputado de ARENA –me imagino que se trataba de Juan Valiente, porque el periodista se refirió a él como “exdiputado Valiente”— por el dinero recibido por ARENA durante el gobierno de Saca. No escuché todo lo que este exdiputado dijo al respecto, pues una mezcla de risa e indignación me impidió seguir prestándole atención. He aquí lo que recuerdo de su respuesta.

En una primera parte, el diputado de ARENA se dedicó a elogiar al fiscal general de la República por el éxito alcanzado en el combate de la corrupción. En realidad, no hay nada de exitoso en lo conseguido, sino más bien lo que hay es un afianzamiento de la impunidad. Quienes participaron de la red de corrupción montada en Casa Presidencial –incluidos empresarios y dirigentes de ARENA— deberían ser enjuiciados y forzados a devolver todo de lo que se apropiaron indebidamente. Eso sería un éxito de la justicia, y no una componenda dictada por intereses políticos.

En la segunda parte, repitió el estribillo que la gente de ARENA quiere que todos aceptemos: que Saca es el único y último responsable del desfalco millonario al Estado salvadoreño. Volcar toda la responsabilidad en Saca (y en Julio Rank y compañía) exime de responsabilidad al resto de participantes en la red de corrupción: el partido ARENA y sus dirigentes, empresarios de medios y banqueros, que son los “peces gordos” de esa red. El mismo Saca, con su testimonio, puso en evidencia que hay otros responsables, como agentes y beneficiarios de la corrupción en su gobierno. Y uno de esos beneficiarios fue ARENA.

Eso lleva a la tercera parte de la respuesta del exdiputado, en la que dijo lo más risible y absurdo de toda su intervención (hasta donde yo lo escuché): que Saca, al desviar dinero del Estado a ARENA, lo que había hecho era pasarse el dinero de un bolsillo a otro, es decir, que el dinero que el expresidente había trasladado a ARENA había sido para él mismo. Al escuchar cosas como esas, uno no puede dejar de preguntarse si quien las dice es un redomado imbécil o cree que quienes las escuchan lo somos.

O sea, el exdiputado acepta que ARENA recibió dinero de Saca, pero su “salida” exculpatoria para el partido es que ese dinero siempre fue para Saca. Con lo cual nos viene a decir que este último usó al partido sin que nadie se enterara o le pusiera freno. O sea, Saca como presidente de ARENA –según el exdiputado Valiente— hacía lo que le daba la gana con el partido. ¿Y sus estructuras de dirección? ¿Y la cúpula del COENA, que supuestamente estaba integrada por la crema y nata del empresariado y los políticos de derecha? ¿Nos está diciendo el diputado de ARENA que los miembros del COENA fueron monigotes de Saca? Y si lo fueron de Saca, ¿lo fueron también de Cristiani, Calderón Sol y Flores?

Es claro que los integrantes del COENA –verdaderos capos de los negocios y de la política— no fueron monigotes ni de Saca ni de los otros tres expresidentes. Es claro también que ARENA se caracteriza por una organización interna con roles bien definidos -financieros, ideológicos, mujeres, juventud— con los cuales Saca tuvo que haber contado –lo mismo que Flores, Calderón Sol y Cristiani— para mover dinero público hacia el partido. Aceptar lo contrario es aceptar que ARENA es un remedo de partido dirigido por verdaderos ineptos que no se dan cuenta de lo que sucede en sus narices.

Entonces, por dondequiera que se mire el asunto, opiniones como las del diputado Valiente dejan mal parado al partido y a su cúpula, y sobre todo no desvanecen la tesis de que institucionalmente fue parte de la red de corrupción tejida desde el gobierno de Saca. Los miembros de ARENA tienen camino fácil para evitar seguir diciendo sandeces: que el partido recibió dinero público de forma ilegal y que ello debe ser investigado para deducir responsabilidades. Esta también debería ser la postura de la embajadora de EE.UU. Jean Manes. Por supuesto que esto jamás sucederá… porque para ellos la corrupción siempre es obra de otros.


Y algo que ronda en el debate público es la conexión de quienes formaron GANA, renunciando a ARENA, con Saca y su red de corrupción, sobre todo porque el expresidente fue uno de los creadores de este partido (y fue candidato de UNIDAD -GANA, PCN y PDC- en las elecciones presidenciales de 2014).

He leído una nota en Internet según la cual, en una entrevista en la YSKL de este día, Valiente afirmó que ARENA debe devolver los fondos públicos que recibió. No sé si trata de la misma entrevista u otra. Es posible que sea la misma, pero que la nota de Internet destaque un fragmento de la entrevista y yo otro, y que ambas sean contradictorias. Para los efectos de esta reflexión, me basta con lo que yo escuché y que llegó hasta el momento en el cual Valiente dijo que Saca, al desviar fondos a ARENA, se había pasado el dinero de un bolsillo a otro.

Además, Valiente hizo cuentas, entiendo que con los dedos, para calcular la distribución de los 300 millones; su conclusión fue que a ARENA se le había entregado una parte mínima, casi sin importancia.

Administraador :