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Una de las mayores noticias en los papeles de Panamá que usted no conocerá

Una de las mayores noticias en los papeles de Panamá que usted no conocerá

Vicenç Navarro*

www.vnavarro.org

Artículo publicado en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, pharmacy 20 de abril de 2016.

Este artículo presenta información impactante sobre lo que se va conociendo de los papeles de Panamá que no ha aparecido en los medios de información españoles.

Como era de esperar, decease las noticias generadas por la publicación de los papeles de Panamá están creando un gran revuelo. Y puesto que hay 11, find 5 millones de documentos que han sido hechos públicos que antes eran confidenciales, hay mucho tema y más noticias para publicar sobre tales papeles. Ahora bien, es sorprendente que elementos clave ya conocidos, de gran significado político, apenas se conozcan o se ignoren completamente (ver mi artículo “Lo que no se dice ni se dirá de los papeles de Panamá”, Público, 11.04.16). Por ejemplo, ¿quién es y quiénes son los fundadores de la firma de abogados Mossack Fonseca, que mantenía toda esta información? Es curioso que apenas se haya analizado este hecho. Emile Schepers, de la revista World News, que goza de gran credibilidad, ha publicado un artículo de gran interés, “Panama Papers and Latin America: The elephant in the room” (11.04.16), que detalla datos que son de una enorme importancia y que no he leído en los mayores medios de información españoles. Veamos en primer lugar los datos.

Un miembro fundador de la firma de abogados Mossack Fonseca es el Sr. Jürgen Mossack, el cual es hijo de un miembro de las enormemente represivas SS del Partido Nazi alemán, que tras escapar de Alemania al terminar la II Guerra Mundial se fue a Panamá, y allí se estableció. El hijo es miembro prominente del partido de la derecha panameña, el Partido Panameñista, muy activo en el establishment económico-político-mediático de aquel país, con conocidas conexiones con la derecha y la ultraderecha latinoamericana. El presidente de este partido ha sido hasta hace muy poco el partner del Sr. Mossack en la firma de abogados, el Sr. Ramón Fonseca Mora.

El centro de ocultación de la financiación de las derechas y ultraderechas latinoamericanas

De ahí que gran parte de los negocios de tal firma incluyan el ser depositaria de grandes fondos ocultados, procedentes y de propiedad de instituciones y de personajes prominentes de la derecha y ultraderecha latinoamericana, que incluye políticos y/o gobiernos de sensibilidad conservadora y liberal (que constituyen los grandes ejes de la gran derecha latinoamericana). Según Schepers, dicha lista incluye hoy a los políticos más prominentes de esta derecha, desde el hoy presidente argentino, el Sr. Mauricio Macri, hasta la familia Fujimori de Perú, pasando por el presidente Enrique Peña Nieto, de México (del PRI), y el presidente de la Cámara Baja brasileña, el congresista Eduardo Cunha, miembro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) que hoy ha roto su alianza con el Partido de los Trabajadores que gobierna Brasil, a fin de facilitar el impeachment de la presidenta del país. De nuevo, segúun el artículo del Sr. Schepers, tal personaje, el Sr. Cunha, parece haber recibido alrededor de 5 millones de dólares de un consorcio de construcción portugués que intentaba conseguir un contrato con la compañía petrolera pública Petrobas, hoy el centro de un gran escándalo en Brasil.

Tratándose de las derechas y ultraderechas latinoamericanas, no podía faltar entre los que ocultaban dinero en la firma de abogados Mossack Fonseca, la institución que más ha participado en la promoción y defensa de tales grupos de América Latina: nada menos que la CIA del gobierno federal de EEUU. Según el autor del citado artículo, el origen de la firma Mossack Fonseca, así como otras compañías fantasmas panameñas, estaba relacionado con las actividades de la CIA. Por lo visto, tal firma de abogados era la base también de los fondos ocultos destinados por la CIA para desestabilizar a todos los gobiernos de izquierdas de América Latina, desde Cuba hasta Brasil, Bolivia, Argentina, Perú, Nicaragua, El Salvador y una larga lista.

La doble moral de los grandes medios de información

La CIA, fundada en 1947, ha tenido un presupuesto que se ha mantenido secreto, no conocido ni por la población estadounidense ni por el Congreso de EEUU. Se calcula que son alrededor de 52.000 millones de dólares, que incluyen la financiación, también secreta, de actividades desestabilizadoras de los gobiernos que el gobierno federal de EEUU (y, sobre todo, las grandes empresas financieras e industriales que ejercen una excesiva influencia sobre tal gobierno) considera contrario a sus intereses. Una de sus primeras acciones fue el golpe militar contra el presidente Jacobo Arbenz de Guatemala en 1954. Entre los colaboradores de la CIA se encontraba el dictador de Panamá, Manuel Noriega. Desde entonces, Panamá ha sido uno de los focos financieros de la intervención desestabilizadora de esta agencia. Panamá también ha sido, no solo un lugar donde esconder dinero, sino también donde traficar con dinero escondido procedente del tráfico de armas y el comercio de las drogas.

Supongo que el lector estará de acuerdo en que de haberse descubierto que tal firma de abogados era una de las sedes financieras establecidas por el gobierno cubano para desestabilizar los gobiernos de derecha en América Latina, ello habría sido una noticia mayúscula, apareciendo en la primera página de El País. Pues bien, no solo no ha aparecido en la primera, sino tampoco en la última página de El País. ¿No le parece al lector esta situación más que preocupante para la salud de la democracia española? En su lugar, la gran noticia que apareció en su día era la supuesta financiación del Partido político Podemos por parte de Venezuela e Irán, sin que se haya mostrado ni un ápice de evidencia sobre ello. Pero esto nunca ha sido un hándicap para los grandes medios de información y persuasión de este país, que continúan la distribución y promoción de tal acusación.

Mientras, los mismos medios silencian y ocultan la documentada financiación (parte de la cual está basada en Panamá) de la CIA a grupos opositores a los gobiernos de izquierdas en América Latina, que están recurriendo a métodos antidemocráticos en su intento por interrumpir el proceso democrático y que el Presidente Obama, en su reciente visita a América Latina, tuvo la gran nobleza (impensable entre los dirigentes del Estado español) de reconocer y excusarse de tales intervenciones llevadas a cabo por muchos gobiernos estadounidenses para desestabilizar gobiernos progresistas en aquel continente. En España, por el contrario, la gran mayoría de medios de información están contribuyendo a crear una gran hostilidad contra tales gobiernos. Los recientes casos de Argentina, Brasil y Venezuela, entre otros, son clara muestra de su doble moral, que, a nivel popular, se llama correctamente hipocresía.

Lo que no se dice ni se dirá

La publicación por parte de los mayores medios de comunicación del mundo occidental de las empresas ficticias establecidas con la ayuda de la firma de abogados panameña Mossack Fonseca ha creado un gran revuelo, pues documenta lo que todo el mundo ya conoce, a saber, que el 1% de la población mundial (y el 1% de la gente más rica en cada país) deposita su dinero en paraísos fiscales a fin de esconderlo y/o evitar pagar impuestos en su propio país. Tal descubrimiento, por lo tanto, no es una novedad. La gran mayoría de la población sabe que los “super-ricos” tienen su dinero en paraísos fiscales. Lo que no saben, sin embargo, es que esta situación sería fácilmente corregible si hubiera voluntad para resolverla. Que no se resuelva se debe a que las personas que podrían hacerlo están ellas mismas implicadas en la transferencia de fondos a estos paraísos fiscales, o pertenecen a instituciones (representativas o no representativas) sumamente dependientes e influenciadas por los grupos financieros o empresariales, que son los que se benefician de tales paraísos. Es también ampliamente conocido que los mayores bancos en cada país, incluido en España, están metidos hasta la médula en este proceso de falsificación de empresas en dichos paraísos. Hasta aquí todo esto es conocido.

Ahora bien, lo que despierta gran interés y también curiosidad es ver los nombres concretos de los personajes relacionados con estos paraísos fiscales. Que ahora se vaya conociendo quién depositó allí sus fondos es una buena noticia. Y, sin embargo, tiene un gran problema que no se cita. Y este problema es que la enorme cantidad de información que se está descubriendo está siendo canalizada por los mismos medios de comunicación que han sido cómplices con el silencio ensordecedor que ha existido sobre este tema. Veamos, pues, los datos.

¿Quién obtuvo estos datos?

La investigación conocida ahora como “Panamá Papers” la ha realizado elInternational Consortium of Investigative Journalists (el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación), que ha sido financiado por varias instituciones estadounidenses tales como la Ford Foundation, el Carnegie Endowment, el Rockefeller Family Fund, la WK Kellog Foundation y la Open Society Foundation (financiada por el filántropo George Soros). Y tal información ha sido canalizada a través de los mayores rotativos a los dos lados del Atlántico Norte, y muy en particular los medios de la Unión Europea y de EEUU, que tienen su propia agenda en la distribución de tal información. En realidad, el periódico alemánSüddeutsche Zeitung (SZ) fue el primer receptor de parte de aquella información que también fue recogida por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, distribuyéndose a partir de entonces a través de The Guardian y otros medios. Son estos medios los que controlan esta información, habiendo mostrado solo una parte de los 11,5 millones de documentos recogidos. Esta situación es particularmente preocupante en España, donde los mayores medios de información tienen una relación muy estrecha, de dependencia financiera, con los grandes bancos del país (como el BBVA, el Santander y otros), bancos que han jugado un papel fundamental en canalizar dinero hacia otros paraísos fiscales, incluyendo Panamá. Es bien conocido que la gran prensa de España carece de diversidad ideológica, consecuencia, en parte, de la dependencia de tales medios de la gran banca que los financia.

La promoción del neoliberalismo por parte de la Gran Prensa y su silencio sobre la Banca

En este país, los grandes bancos, a través de su enorme influencia en los medios de información y persuasión, así como en los centros de investigación y propaganda como las fundaciones y revistas económicas, son los grandes promotores de las políticas neoliberales, incluyendo los recortes de gasto público social con el fin de reducir el déficit público y la deuda pública. A la vez, estos bancos han estado facilitando la utilización de paraísos fiscales para que las grandes  empresas, las grandes familias y los super-ricos no paguen impuestos, generando así el déficit público. En realidad, si no hubiera habido este fraude fiscal, no habría habido ninguna necesidad de recortar en servicios públicos como sanidad, educación, servicios domiciliarios y un largo etcétera. El poder de la banca en España es enorme. Y de ahí que les aseguro a los lectores de este artículo que no verán en los medios españoles (incluyendo, naturalmente, los catalanes), tanto públicos como privados, sean escritos, orales o televisivos, un análisis de cómo los grandes bancos juegan un papel clave en el establecimiento de los paraísos fiscales. Esperen y lo verán. Y me sabe muy mal llevar razón en este punto, pero les garantizo que va a haber un silencio ensordecedor sobre cómo el BBVA o el Santander, entre otros (que promueven los recortes), están facilitando que se vaya el dinero a Panamá.

Otras observaciones

Esta canalización de las noticias explica también la gran atención que se ha dado a la figura de Putin, el actual presidente de Rusia, el supuesto enemigo nº 1 de Occidente, que ha sido objeto de un gran ataque mediático, presentándolo como el responsable de la inestabilidad en la Europa oriental y en Siria. He escrito críticamente sobre tal personaje (incluso antes de que colapsara la Unión Soviética) y la clase corrupta que representa, continuadora de aquella que controló el Estado Soviético (ver mi libro Social Security and Medicine in the USSR, escrito en 1977). Como consecuencia de tal crítica, mi libro fue prohibido y yo declarado persona non grata en aquel país. Cualquiera que haya leído mis trabajos sobre la Unión Soviética y su colapso entenderá que Putin no sea santo de mi devoción. Ahora bien, este dirigente ruso no es el único responsable de tales tensiones que estamos viendo en Ucrania o en Siria. En realidad, la mayor parte de las tensiones se derivan del comportamiento de la OTAN. Y entre los aliados de tal organización están algunas de las dictaduras más horribles hoy en el mundo, mucho peores que la rusa, como la de Arabia Saudí, profundamente corruptas, con amplias inversiones no solo en Panamá sino en España, sin que los mayores medios de información y persuasión españoles hayan analizado nunca estas inversiones y estas amistades con el establishment financiero-político-mediático español. Verán ustedes cómo aparecen muchos artículos sobre Putin (cuyo nombre, por cierto, no aparece en ninguno de los papeles) y muy pocos sobre los dirigentes de Arabia Saudí y su relación con los bancos españoles.

Una última observación. Es más que probable que en la lista de nombres que depositaban su dinero en Panamá no aparezcan ciudadanos o residentes estadounidenses, lo cual tiene que ver primordialmente con el hecho de que los paraísos fiscales que utilizan los super-ricos de Estados Unidos están en el propio país (Wyoming, Delaware o Nevada). Los super-ricos estadounidenses no necesitan Panamá, Suiza u otros paraísos conocidos. Los tienen en su propio país. Sería interesante que se analizaran estos paraísos. También se sorprenderían de lo que verían. Pero es probable que tampoco lo vean. La libertad de prensa es la libertad de los que la poseen y controlan. Así de claro.

*Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona

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