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lunes , 20 noviembre 2017
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Un sorbo amargo
Jugadores de Ecuador festejan una de las cuatro anotaciones que consiguieron ante El Salvador. Foto Diario Co Latino/Juan Carlos Villafranco

Un sorbo amargo

Santiago Leiva

@Santileij

La Azul playera tragó amargo ayer al caer 3-4 ante Ecuador en el inicio de la Copa Pilsener 2017. Los pupilos de Rudis Gallo perdieron la ruta de navegación en los primeros dos periodos y no les alcanzó el episodio final para evitar el naufragio.

Los suramericanos sorprendieron de entrada con un fútbol ordenado, pero sobre todo por la presión alta que ejecutaron mientras les alcanzó el oxígeno. No permitieron respirar a “Tin” Ruiz y compañía, y eso los llevó a dominar con claridad los dos primeros asaltos.

La cuenta la abrió Christian Gallegos a poco más de siete minutos para terminar el primer periodo, pero si ese gol ecuatoriano no llegó antes fue por las atajadas espectaculares de Eliodoro Portillo.

Melvin Segovia intentó empatar el marcador,  segundos después, pero la pelota besó el poste. Así se fueron al descanso.

Reanudadas las acciones, una mala salida de Rubén Batres le costó el 2-0. Robó el balón Jorge Bailón y botó la cabaña de Portillo. Ese tanto desconcentró a la Azul playera y Gallegos lo aprovechó para marcar el 3-0.

Elías Ramírez, de El Salvador, disputa el balón con un jugador de Ecuador. Foto Diario Co Latino/Juan Carlos Villafranco

El Salvador, sin balón y sin espacios, centró sus esperanzas en el tiro libre, pero ni desde ahí entraba la pelota. Y los tiros que no iban fuera, los desviaba el meta Carlos Saltos.

No obstante, Elmer Robles, que había fallado desde el tiro libre, consiguió el 3-1 poco antes de cerrar el segundo episodio.

El gol reavivó las esperanzas salvadoreñas, pero no solo eso, Ecuador vació sus tanques de oxígeno y se vio acorralado por la Azul que en cinco minutos del tercer periodo ya había puesto el marcador 3-3.

En adelante, para resistir los embates azules, Ecuador debió encomendarse a Saltos y sobre todo a Gallegos que aprovechó otro “yerro” cuscatleco para colocar el 4-3 con poco más de un minuto en juego. Robles quemó el empate en los segundos finales y no quedó más remedio que tragar amargo.

Hoy la selecta va contra Panamá y si quiere seguir soñando con ganar la Copa Pilsener debe ganar.

Tsunami

A primera hora, Tahití, subcampeona del mundo, se impuso 7-3 a Panamá que recién se coronó campeona de CONCACAF y firmó su participación en el campeonato mundial.

Los canaleros no pudieron con el oficio de los oceánicos que impusieron su oficio desde el primer episodio y remataron a los centroamericanos en los 24 minutos restantes.

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