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Martes , 19 Septiembre 2017
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Ultimo adiós a ¨Lucita¨

Ultimo adiós a ¨Lucita¨

@diariocolatino

Hablar de Luz Isabel Cuevas en el Hospitalito Divina Providencia es recordar el magnicidio de Monseñor Óscar Arnulfo Romero y la entrega de una vida de humildad al servicio de los desprotegidos y enfermos.

A los 91 años de vida, advice Luz Isabel Cuevas, de las hermanas carmelitas de Santa Teresa, murió  el miércoles, dejando  tras de si su testimonio y  recuerdo de quien acompañó a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, hasta el día de su muerte el 24 de marzo.

Fue Monseñor Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador, acompañado de sacerdotes de diferentes parroquias,  quien ofició la misa de cuerpo presente, en la capilla del hospitalito de la Divina providencia.

Conocida como la hermana ¨Lucita¨, tuvo una vida sumamente entregada a los más necesitados, en el hogar de niños, Divina Providencia, en Santa Tecla, y en el hospital de enfermos con cáncer.

Lucita  fue testiga de uno de los hechos más tristes para la historia del país, cuando asesinaron a Monseñor Romero.

Fue un subsargento de la sección II de la Guardia Nacional, y miembro del equipo de seguridad del ex presidente de la República, coronel Arturo Armando Molina, quien asesinó a Monseñor Romero cuando oficiaba una misa de cabo de año, en la capilla del Hospitalito.

Ese día de la muerte de Romero, Lucita estuvo sentada a cuatro metros del altar, en la segunda banca de la izquierda, escuchando a su obispo.

Lucita y la Hermana Betina Flores, ya fallecida, eran las únicas de la congregación que presenciaron la muerte de Romero.

Sobre la muerte de Romero Lucita siempre dijo que ésta se había interpretado  en que Dios le había dicho a Monseñor, hoy.

No quiero que me ofrezcas el pan y el vino como siempre, hoy ofrece tu vida, por eso fue en el momento del ofertorio que ofrendó su vida al señor”. Cueva Santana, nació el 30 de abril de 1923 en Tecolotlán, un pequeño pueblo en el estado de Jalisco, México. Sus padres sabían leer y escribir. Su madre, Fermina Santana, llevó el peso de la crianza de los ocho hijos de la pareja, mientras que su padre, Lucio Cueva, fue un esforzado agricultor que en el hogar se caracterizaba por ser estricto y protector en exceso con sus hijas.

La infancia de Luz transcurrió en los años del México pos-revolucionario, marcados, entre otras cosas, por las tensiones entre la Iglesia católica y un Estado de vocación laica.

2 Comentarios

  1. Juan Leonardo Alvarenga

    Hoy ya forma parte del mundo celestial junto a Romero. Desde allá seguirán luchando para que los humanos que todavía transitamos por esta tierra, vivamos como hijos de Dios y no como bestias que nos devoramos entre si.
    La gente buena no necesita de ritos religiosos, pues sus buenas acciones que hizo en su vida, la llevan con la investidura de persona seguidora de la doctrina y filosofia de Cristo.

  2. Estamos tan poco acostumbrados a conocer personas con un alma servicial y de absoluta fe, que nos cuesta reconocerlas y pasan desapercibidas. Tal es así, que el artículo tuvo que referirse a Monseñor, con lo cual no digo que está mal.
    Hubiera sido bueno tener el testimonio de las personas que le conocieron, sus hermanas y su familia, y habríamos descubierto una persona de fe como debería haber más, y habría sido más enriquecedor, más esperanzador. Porque inspira saber que se puede vivir una vida abandonándose en las manos del Padre, pero despiertos y activos para reconocer e interpretar las necesidades y hacer su voluntad.

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