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sábado , 21 octubre 2017
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Ucrania acusa a Rusia de desplegar a miles de hombres en Crimea

Por Bertrand de Saisset, sovaldi Olga Nedbaeva
Simferopol/AFP

Las autoridades ucranianas acusaron este sábado a Rusia de desplegar a miles de hombres en la península de Crimea, donde el Parlamento local pidió ayuda a Moscú, que prometió responder a la llamada.

“Rusia ha aumentado en 6.000 hombres sus tropas” en Crimea, anunció el ministro de Defensa ucraniano, Igor Teniuj, en la primera reunión del nuevo ejecutivo en Kiev, una semana después de la destitución del presidente Viktor Yanukovich.

El ministro añadió que se desplegaron cerca de 30 blindados, y denunció una “clara violación” de los acuerdos que regulan la presencia de la flota rusa del Mar Negro en esta península rusófona, sacudida desde hace varios días por una fuerte tensión separatista.

“La presencia inadecuada de militares rusos en Crimea es una provocación”, pero “las tentativas de hacer reaccionar a Ucrania por la fuerza han fracasado”, dijo el primer ministro Arseni Yatseniuk, intentando calmar el juego.

Según él, Rusia está intentando en Crimea la misma estrategia aplicada en 2008 en la región georgiana separatista prorrusa de Osetia del Sur. Tras una guerra relámpago de cinco días contra las fuerzas de Tiflis, Moscú terminó por reconocer la soberanía de este territorio, donde el gobierno de Georgia no tiene autoridad.

Crimea alberga la flota rusa del Mar Negro, y en este marco Rusia tiene derecho a desplazar tropas en el territorio de la península. Sin embargo, debe informar a las autoridades ucranianas 72 horas antes, un requisito que ahora no se cumplió, según el canciller ucraniano Andri Deshtshitsa.

Los movimientos de tropas armadas no identificadas se multiplicaron en las últimas horas en Crimea. Las autoridades locales de Simferopol han pedido la ayuda del presidente ruso, Vladimir Putin, para que “garantice la paz y la calma” en la zona. El Kremlin no tardó en responder que “Rusia no ignorará esta petición” de ayuda.

Poco después, el Parlamento ruso ha pedido a Putin que “proteja por todos los medios” a la población de Crimea del “desorden y la violencia”.

Al hilo de este pedido, la presidenta del Senado ruso, Valentina Matvienko, especificó que Moscú podría enviar “un contingente limitado” de soldados a Crimea “para garantizar la seguridad de la flota del Mar Negro y de los ciudadanos rusos”. La decisión deberá tomarla el presidente Putin.

Las autoridades de Crimea adelantaron por otro lado al 30 marzo la fecha del referéndum por una mayor autonomía de este territorio. Inicialmente, la cita estaba prevista el 25 de mayo, coincidiendo con la presidencial ucraniana.

Desde hace más de tres meses, Ucrania está siendo escenario de un pulso entre Occidente y Rusia, que ha dejado al descubierto las diferencias culturales entre el oeste, nacionalista y proeuropeo, y el sur y el este, donde la lengua rusa es mayoritaria.

Dicha división es especialmente aguda en la península de Crimea, que desde hace casi 250 años alberga una flota rusa, y que el dirigente soviético Nikita Jruschev regaló a Ucrania en 1954.

Las fuerzas prorrusas sacan músculo

Desde el jueves, hombres armados y uniformados, aunque sin distintivos, tomaron el control de varios puntos estratégicos en Crimea.

Actualmente controlan los aeropuertos de Simferopol, Sebastopol, y Kirovske. En el centro de Simferopol izaron la bandera rusa en varios edificios oficiales.

Un periodista de la AFP pudo ver a decenas de ellos, encapuchados, patrullando este sábado en el centro de Simferopol, y posicionados junto al Parlamento de Crimea, en esta misma ciudad, donde instalaron dos ametralladoras en posición defensiva.

Por otro lado, unos 300 hombres que decían haber sido enviados por el ministro ruso de Defensa asediaban este sábado la sede de los guardacostas ucranianos en Sebastopol.

Las tensiones separatistas en Crimea amenazan con extenderse a otras regiones del país. Más de 10.000 personas se manifestaron este sábado en Donetsk, en el este del país y feudo de Yanukovich, contra las nuevas autoridades proeuropeas de Kiev. Muchos de los manifestantes lucían banderas rusas, y en un escenario improvisado, algunos manifestaron su apoyo a “la aspiración de Crimea de unirse a Rusia”.

Moscú hizo valer también el arma económica. El grupo público Gazprom advirtió al nuevo gobierno que Kiev ha acumulado una deuda “enorme” de 1.549 millones de dólares con Rusia por el impago del suministro de gas.

Occidente preocupado

El Consejo de Seguridad de la ONU abordó el asunto a puerta cerrada el viernes. El presidente norteamericano, Barack Obama, advirtió sin nombrar a Rusia que “cualquier intervención militar en Ucrania tendrá su coste”.

“Estamos muy preocupados por las informaciones sobre movimientos militares de la Federación Rusa dentro de Ucrania”, dijo Obama a la prensa en la Casa Blanca.

Un alto responsable estadounidense dijo a la AFP que Obama y algunos líderes europeos podrían boicotear la cumbre del G8 prevista en la ciudad rusa de Sochi (sur) en junio.

Del lado de Francia, el ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, se mostró preocupado por las informaciones acerca de “movimientos significativos de fuerzas armadas” en Crimea, y el primer ministro, Jean-Marc Ayrault, afirmó que “debe respetarse la integridad territorial de Ucrania”.

La canciller alemana, Angela Merkel, se mostró también inquieta y subrayó la importancia de preservar la integridad territorial de Ucrania.

El ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, viajará el domingo a Kiev y ete sábado habló con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, al que pidió que se baje la tensión en Crimea y se respete la soberanía de Ucrania.

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