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domingo , 17 diciembre 2017
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RETORNANDO A DIOS Y A LA SALUD Dr. H. Spencer Lewis Pasado Imperator de AMORC (No. 1)

 

(De la Revista El Rosacruz, Mayo 1983)

Extraviando el sendero natural

El título de este trabajo implica que nos hemos desviado o extraviado del sendero natural y moral que lleva a la salud. Esto es verdad en muchas formas. Por años este país (Estados Unidos de América) y su gente fueron influidos por dogmas y credos expuestos por aquellos que nos guiarían hacia los canales y las costumbres que nos apartarían del derecho que por nacimiento tenemos, de estar en armonía con Dios y con todas las fuentes naturales que nos dan vida y salud. Pero, nosotros, que conocemos el curso de los asuntos humanos nos regocijamos de que el hombre haya encontrado la libertad de pensamiento y de determinación de encontrar a Dios y la salud dentro de su propia consciencia y su existencia individual.

Debemos rendir homenaje a los movimientos apoyados por hombres y mujeres visionarios y por iglesias de amplias miras, que han apoyado el estudio de las leyes naturales relacionadas con la vida y la salud del hombre y que han destruido lenta y permanentemente la fe y la confianza que hombres, mujeres y niños habían puesto en drogas dañinas y remedios secretos dudosos (recuérdese que este trabajo fue escrito en 1983, pues la realidad en el presente es un poco diferente). Con esto no quiero poner en duda los sistemas de la práctica médica normales, respetables y eficientes que están apoyados y recomendados por las escuelas y científicos más eminentes de este país.

La Orden Rosacruz, AMORC, ha estado dedicada a la enseñanza y a la divulgación de aquellas leyes naturales que hacen a los hombres y las mujeres capaces de asegurar su derecho de nacimiento, de desarrollar sus poderes y facultades heredados y obtener el triunfo y la felicidad por medio del dominio de las cosas que usualmente son llamadas los obstáculos de la vida. La Orden Rosacruz, AMORC, no representa un movimiento dedicado a los enfermos y no recomienda ningún sistema terapéutico como superior a los demás. Fomenta con mucho cuidado la idea de que la enfermedad de cualquier tipo es resultado de la violación de alguna ley natural y que el paciente no es quien puede diagnosticar su situación ni intentar remediarla, sino que debería consultar a una autoridad, un especialista eminente o un practicante calificado para asegurar la ayuda médica o terapéutica que pueda necesitar.

 

La naturaleza de la vida

La Orden Rosacruz enseña ciertos principios fundamentales en relación con la naturaleza de la vida, su cuidado y su goce, como han sido conocidos por la organización desde hace muchos siglos y que parcialmente han sido responsables de la reputación que tienen los Rosacruces de poseer cierto conocimiento secreto con relación a las leyes naturales que comúnmente no son reconocidos por las multitudes. El hombre tiene derecho a una vida perfecta y puede poseerla por medio de ciertas reglas simples.

La ontología o Ciencia del ser, comienza con la proposición fundamental que encontramos tan bellamente expresada en la Biblia cristiana: que en el Principio Dios creó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz el aliento de vida y el hombre se convirtió en un alma viviente. Sin importar cómo podamos analizar esta declaración –y la encontramos expresada en las mismas palabras prácticamente en todas las escuelas y cultos antiguos y en todas las escrituras sagradas del Oriente- llegamos a unos pocos hechos definidos que la ciencia moderna comprueba y que individuos en todas partes están descubriendo que son completamente verdaderos.

Antes de todo, el hombre es una criatura dual, tiene un cuerpo físico y un cuerpo espiritual llamado alma. En el proceso de la Creación y evolución de esta que es la más maravillosa de las creaciones de Dios, llegó un tiempo en que estos dos cuerpos se unieron por medio del proceso de la respiración, o por la inhalación del aliento de vida. Nuestras propias experiencias han mostrado que así como nos volvemos conscientes de nuestra existencia como un ser animado por la unión de esos dos cuerpos, así el gran reto llamado muerte es una separación de los dos y en el intervalo entre el nacimiento y la muerte, estos dos cuerpos deben coordinarse, cooperar y funcionar en concordancia y armonía a fin de que pueda haber vida.

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