web analytics
lunes , 11 diciembre 2017
Inicio » Nacionales » Prevención de Riesgo y Adaptabilidad frente al Cambio Climático
Prevención de Riesgo y Adaptabilidad frente al Cambio Climático

Prevención de Riesgo y Adaptabilidad frente al Cambio Climático

@GloriaCoLatino

La Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), view realizó un diplomado con más de 60 docentes de 43 comunidades educativas de la zona Sur del departamento de  Ahuachapán, a  fin de actualizar conocimientos sobre la  “Reducción de Riesgos a Desastres y medidas de Adaptación frente al Cambio Climático”.

Carolina Amaya, representante de la UNES, comentó que este diplomado que desarrollan junto al Ministerio de Educación tiene como objetivo capacitar  la plana docente fundamentando nuevas prácticas y acciones en defensa del medio ambiente desde  los centros escolares y comunidades.

“Nuestro énfasis en la zona se debe a su historial de impactos por fenómenos climatológicos, que han afectado fuertemente a la población desde muchos años atrás y que continúa en la actualidad”, explicó.

En la visita de campo los sesenta docentes visitaron la zona alta, media y baja de la Cuenca del Río Paz, que les permitió conocer la situación de vulnerabilidad y las propuestas de prevención de riesgos para la cuenca del río Paz y Garita Palmera.

El río  Paz es una corriente de agua que marca la línea fronteriza entre Guatemala y El Salvador. En sus 134 kilómetros de recorrido este cuerpo de agua, ha sufrido transformaciones en su cauce provocado por la persistente deforestación a lo largo de sus riberas y la contaminación de sus aguas.

En el país, al sur del municipio de San Francisco Menéndez, Ahuachapán experimenta en cada estación lluviosa,  la amenaza de las inundaciones que afecta directamente a sus pobladores.

Manuel Ojeda, ingeniero y encargado de la construcción de una nueva “borda” en las riberas del río Paz, comentó que la obra se realiza con fondos del gobierno local y la cooperación holandesa, en la espera de minimizar las inundaciones del área. La nueva borda se articula con gaviones de polipropileno (malla forrada de hule), que semejan cubos llenos de piedras; la obra ha requerido de un aproximado de  6 mil 300 metros cúbicos de piedra que servirán para edificar una barrera de 300 metros lineales; con un costo de medio millón de dólares. La borda cuenta con  seis metros de alto y un diseño piramidal explicó Ojeda, que se extiende en una pared de diversos alturas, entre 5, 4, y 3 metros de alto; en sus partes más altas se han construido 5 metros visto y un metro bajo tierra que brindará  estabilidad.

La obra se ubica a 30 metros de la ribera original del  río Paz, que dará seguridad al casco urbano y  colonias del área. Ojeda  agregó que la obra se extenderá a 250 metros abajo,  para cubrir La Hachadura, aunque lamentó, que no existieran  acciones combinadas con el gobierno central para este tipo obras de infraestructura.

“San Francisco Menéndez es uno de los municipios más vulnerables del país, tenemos tantos ríos que se nos viene por todos lados, aunque es bendición contar con agua; pero los ríos  se comen muchas manzanas de terreno donde reside la población, es una lucha constante, sabemos de una crecida de siete  metros de alto del río  así que, nuestro trabajo continuará con obras de mitigación como en todos los años”, afirmó.

Mientras, Francisco Rodríguez, Secretario Municipal, señaló que las medidas de prevención y adaptabilidad para el tratamiento del Río Paz, pasa por establecer una “Autoridad de Cuenca”, entre ambos gobiernos.

“Esta autoridad binacional debe sobrepasar los procesos electorales, eso implica que sin importar el gobierno que llegue a gobernar, el proceso de tratamiento del río, sería inamovible”, señaló.

Las inundaciones  vulneran cada estación lluviosa a  los asentamientos humanos de la cuenca; por tanto, la UNES  ha desarrollado diversas iniciativas en la comunidad orientadas en la  seguridad  alimentaria, la reducción de las emisiones de CO2, y la adaptabilidad ante el Cambio Climático.

Francisco Orellana, coordinador  de la UNES en la cuenca del río Paz, informó sobre el trabajo en la comunidad el Guayabo, en San Francisco Menéndez. Son huertos familiares que permiten a los pobladores contar con alimentación y un banco de semillas, sin trazas de sustancias químicas o tóxicas.

“La producción orgánica o la agroecología ofrece cuatro fines importantes: la salud, el rescate de la biodiversidad con las especies nativas, la producción sostenible y sustentable así como, la convivencia con el medio ambiente; contrario a la producción tradicional que utiliza descargas indiscriminadas de agroquímicos”, dijo.

Carlota Martínez, lidereza de la comunidad, señaló que se encuentran trabajando en huertos comunales y caseros, libres de “sustancias agroquímicas”, a fin de minimizar la contaminación de los cuerpos de agua, terrenos y el aire.

“En pequeños espacios hemos sembrado diferentes especies de legumbres y verduras. Tenemos pepino, morera, chaya, malanga, plátano, cebollín, piña, cúrcuma, orégano, hierba buena, menta, romero, espinaca, albahaca, y ajos, en un solo lugar; no importa que el terreno sea chiquito sabiéndolo conservar logramos  nuestros propios insumos para nuestros  hogares de la comunidad”, comentó.

La práctica de los huertos caseros también ha llegado a la parte baja de la cuenca del río Paz, las comunidades del caserío Playa Bola de Monte,  sector el Tamarindo del cantón Garita Palmera, se caracteriza además, por la conservación del bosque salado o la barrera del manglar.

La conservación del manglar es un principio estratégico indicó Manuel Trigueros, directivo de la comunidad, quienes esperan en un  mediano plazo recuperar parte del ecosistema  del manglar que  funciona como barrera protectora contra inundaciones y tsunamis. Los tsunamis no han sido ajenos en el país, se han registrado 13 eventos de esta naturaleza y en 1902 se experimentó uno de estos tsunamis  en la Barra de Santiago, que con olas de 10 metros de altura, le quitó la vida a más de 200 personas.

 Los manglares, además, son fijadores de nitrógeno, desplegando sistemas climáticos que absorben el CO2, así como, los gases que provocan el efecto invernadero relacionado con el calentamiento global.

Para Trigueros, la comunidad debe trabajar en preservar el medio ambiente  y reducir los riesgos a desastres con medidas como la reforestación, control de pesca de las especies marinas y  el rescate de su  micro-clima.

“Creo que este esfuerzo que llevamos junto a la UNES, nos permite conservar los bosques húmedos desde las comunidades, algo que nos ayudó muchísimo es el conocimiento del comportamiento del manglar, su clima y el desarrollo de la fauna y la flora. En 1982 se destruyó gran parte del manglar, ahora  estamos construyendo un componente de protección y  producción”, acotó.

El manglar se encuentra en una relación importante con los ámbitos ecológico, social y económico, que demanda su  conservación ya que, de las 40 mil hectáreas de manglar se ha venido registrando una tasa de deforestación del 60%, pese a ser bosques estratégicos para la protección de las costas.

Cecilia Vargas, maestra del Centro Escolar Salaverría, del cantón Cara Sucia, Ahuachapán, opinó que el diplomado impartido por la UNES, eleva el conocimiento y abordaje en este tipo de temas en la defensa del medioambiente.

“Atendemos una población de 938 estudiantes, junto a 13 compañeros maestros, me ha  interesado mucho el tema de prevención de riesgos. Me gusta que no solo recibimos  teoría,  también hemos comprobado con esta visita la situación y esto nos compromete como maestros  y maestras en llevar a nuestros centros escolares estas iniciativas para preparar a nuestras comunidades y transformar el entorno”, manifestó.

La Unidad Ecológica Salvadoreña ha presentado una propuesta para el Rescate Sustentable de la Cuenca del Río Paz,  sugiere fortalecer la articulación y armonización de los procesos en una agenda binacional, autoridades municipales y la población que habita en ambos territorios. “De nada va a servir que la gente se organice, que estén rescatando el manglar, que construyan una borda, que utilicen la agroecología para evitar mayor contaminación, si la parte alta de la cuenca se sigue talando, deforestando y  si no hay gestión binacional”, puntualizó.

A %d blogueros les gusta esto: