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viernes , 24 noviembre 2017
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Premiar al injerencismo

@arpassv

La Asamblea Legislativa condecoró esta semana a Heinrich Haupt, ex embajador de Alemania en nuestro país. Este funcionario europeo recibió el sospechoso título de “Noble Amigo de El Salvador”, como reconocimiento por su “respaldo a proyectos sociales, medioambientales y para jóvenes”, según declaró el presidente parlamentario Guillermo Gallegos, durante la entrega de la distinción.

Al margen de la generosa ayuda que el gobierno y pueblo alemán otorgan al país, es inaceptable el papel injerencista que tuvo el ex embajador Haupt. Especialmente reprobable fue su respaldo a los magistrados de la Sala Constitucional, instancia que participa en el complot de la oposición contra el gobierno.

Por eso los magistrados Belarmino Jaime, Rodolfo González, Florentín Meléndez y Sidney Blanco acudieron al pleno legislativo para presenciar la entrega del reconocimiento y escuchar los últimos elogios que el diplomático alemán les expresó en su discurso de aceptación de la distinción.

Haupt también elogió al Fiscal General Douglas Meléndez, funcionario cuestionado por no proceder en casos de corrupción que involucran a personeros oligárquicos, entre éstos la veintena de “destinatarios” de las donaciones de Taiwán, la ex vicepresidenta Ana Vilma de Escobar por el caso FECEPE, el magistrado Belarmino Jaime por posible evasión tributaria, entre otros.

Pareciera, entonces, que el sentido de la Asamblea Legislativa es “premiar el injerencismo”. Esto mismo sugiere lo sucedido con la también tristemente célebre ex embajadora estadounidense Mari Carmen Aponte, a quien los diputados le entregaron la “Orden al Mérito 5 de Noviembre de 1811, Próceres de la Independencia Patria”, por su “labor de apoyo al país”.

Es el mundo al revés: se considera “noble amigo” a ex diplomáticos que participan en conspiraciones contra el país y casi se declara “prócer de la independencia” a ex embajadoras cuyo injerencismo vulneró la independencia, la soberanía y la autodeterminación nacional.

De seguir esta criticable práctica legislativa, seguramente la actual embajadora estadounidense también será premiada por los “padres y madres de la Patria”. De hecho, la señora Jean Manes ya está haciendo méritos para lograr alguna de las más altas distinciones que otorgan los honorables diputados y diputadas de la Asamblea Legislativa.

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