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Martes , 19 Septiembre 2017
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La misma canción
Xabi García, de El Salvador, luce en el suelo tras disputar el balón con un jugador de Guatemala. Foto Diario Co Latino/AFP.

La misma canción

Santiago Leiva
@DiarioCoLatino

El mismo ritmo, treatment la misma letra, ask la misma historia, patient la misma canción. La Azul sigue acusando su falta de gol y defraudando  a su hinchada que no escatima esfuerzo ni desvelo para saborear un triunfo.

Anoche, los pupilos de Ramón “el Primitivo” Maradiaga  no pasaron de un sudado 1-1 ante una pobre y carente Guatemala, cuyos talentos ya han envejecido.

Fue mejor la selección de  El Salvador en intenciones, en volumen de fútbol, en control de juego y en llegadas, pero volvió a mostrar las mismas deficiencias al momento de clausurar las llegadas frente al arco rival.

Anoche el representativo cuscatleco tuvo no solo para el empate, sino para ganar el partido con autoridad, pero faltó cabeza y talento para llegar al gol.

En el segundo juego al frente del combinado salvadoreño “el Primi” Maradiaga volvió a apostar el 4-4-1-1, pero sentó a cinco de las piezas que fueron titulares en la derrota de 1-3 frente a la selección de Haití.

En esta ocasión vieron participación de entrada el portero Luis Contreras, Ibsen Castro como defensa por derecha, Henry Romero en la zaga central, Andrés “el Ruso” Flores en posición de enganche, Tony Rugamas en el frente de ataque.

Bajo ese esquema y las nuevas piezas en la cancha, El Salvador no solo logró mantener solvencia defensiva durante los primeros 20 minutos sino que gobernó la pelota, se asoció en la zona ancha y consiguió dos llegadas que otra selección de mayor nivel habría celebrado como gol.

Al minuto cuatro Rugamas tuvo para abrir la lata, pero su remate llegó manso a las manos del portero chapín Pablo Motta. La misma historia se repitió al ´18, cuando en una gran llegada por la banda izquierda, y una pantalla del “Ruso” el balón quedó servido para Rugamas y este lo estrelló en la humanidad del guardameta.

Los fallos de la Azul le dieron alas a los quetzales que poco a poco se fueron quitando el dominio y comenzaron a dibujar malas intenciones en los linderos del área salvadoreña. Primero en un trazo largo Gerson Tinoco acabó en un mano a mano con “el Motor” Contreras que para fortuna salvadoreña supo atajar y evitar el gol. Eso ocurrió al ´26, pero solo cuatro minutos más tarde los chapines congregados en el StubHub Center de Carson ya celebraban la victoria preliminar de su equipo. La anotación llevó la firma del zurdo Marco Papa. El volante enfiló a marco y sacó un remate que dejó inútil la estirada de Contreras.

Fue lo último que hizo Pappa antes de retirarse lesionado del terreno de juego tras lesionarse a los 34 minutos del primer episodio.

La ausencia de Pappa, sin embargo, no se notó porque El Salvador, salvo los primeros 20 minutos, se destiñó con un Arturo Álvarez que se preocupa más en jugar para las gradas y para el deleite personal que en bien del colectivo.

Fue hasta la salida de Álvarez en el ´63, que El Salvador logró encontrar velocidad, porque su lugar lo ocupó Castro al adelantarse unos metros y dejar su posición a Xavi García que es el habitual en ese sector.

Con Ibsen más adelantado, la Azul fue más vertical por derecha lo que le faltó con Arturo, quien siempre intenta correr desde izquierda al centro para buscar ángulo de tiro, pero es lento y casi siempre le roban la pelota o le nublan la visión de remate. El movimiento en el ajedrez de Maradiaga rindió su fruto al ´68, cuando recibió un balón filtrado y definió con un toque de tres dedos sobre la salida de Motta, para poner el 1-1.

En adelante el representativo cuscatleco se volcó por el triunfo y cercó a los chapines que solo se limitaron a sacar agua del pozo, pero ahí de nueva cuenta quedaron en evidencia la carencia y la falta de gol de El Salvador.

En el ´84, José Ángel Peña remató picado de cabeza justo donde estaba Motta, y luego en el suelo el portero también le atajó el contrarremate a Jaime Alas.

Justo en el cierre del encuentro amistoso un centro de Xavi García llegó medido a Pablo Punyed, pero este le puso demasiada colocación y fue desviado por un defensa. Ahí se fue la última ocasión clara de gol.

Al final, la Copa Delta, como se le denominó al trofeo que disputó El Salvador y Guatemala en el amistoso de anoche, voló con los chapines que ganaron 4-2 en la tanda de penaltis.

Un comentario

  1. La selección salvadoreña tiene un problema enorme al no poder definir y la defensa da libertades que dejan mucho que decir, todo esto tiene por lo menos unos 20 años de no tener jugadores con intuición de gol.

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